Nuevo escalón de negociaciones: Delegación del Departamento de Estado se reúne con jerarcas del gobierno cubano en La Habana

La reunión habría ocurrido el pasado viernes 10 de abril y sería la primera vez que un avión del gobierno estadounidense aterriza en Cuba desde que el presidente Barack Obama visitara el país hace una década, según la publicación Axios.
Calle de La Habana, vida cotidiana. Foto: CF.

Funcionarios del Departamento de Estado se reunieron en La Habana con representantes de la cúpula gubernamental cubana para instar a la adopción de libertades democráticas y económicas, y advertir sobre los riesgos de no aceptar las recomendaciones de cambio de la administración Trump, reportó este viernes la publicación Axios.

La reunión habría ocurrido el pasado viernes 10 de abril y sería la primera vez que un avión del gobierno estadounidense aterriza en Cuba desde que el presidente Barack Obama visitara el país hace una década como parte de la política de deshielo.

El reporte proviene del periodista Marc Caputo, que fue el primero en informar sobre conversaciones entre ambos gobiernos a comienzos de este año.

Apenas días antes del viaje de los funcionarios del Departamento de Estado, un equipo de investigadores del FBI llegó a La Habana para continuar las investigaciones en torno al incidente de una lancha de Florida que incursionó cargada de armamentos en aguas territoriales cubanas el pasado 25 de febrero, dejando un saldo de cinco personas muertas y seis heridos.

Según el informe periodístico, la delegación estadounidense también ofreció ayuda para restablecer los servicios de internet mediante la instalación de servicios satelitales de Starlink.

El periodista considera que la reunión del pasado viernes constituye, en sí misma, «un avance diplomático».

Un alto funcionario del Departamento de Estado reveló a Axios que se celebraron múltiples reuniones, aunque declinó nombrar a los participantes, con una única excepción: Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro.

Conocido como «Raulito» y apodado «El Cangrejo», el también coronel del Ministerio del Interior es considerado por Washington como el portavoz de facto de su abuelo, quien sigue en control del poder real en Cuba.

De acuerdo con Caputo, los funcionarios estadounidenses hicieron ver al régimen castrista que «la economía cubana se encuentra en caída libre y que las élites gobernantes de la isla disponen de una estrecha ventana de oportunidad para implementar reformas clave antes de que las circunstancias se deterioren de manera irreversible», declaró el funcionario.

Además de la oferta de acceso a Starlink y de las conversaciones sobre la necesidad de que Cuba reforme su sistema económico y de gobierno, los funcionarios del Departamento de Estado reiteraron la política de larga data de Estados Unidos para ayudar a levantar el embargo, lo cual incluye:

• Compensar a los residentes y corporaciones estadounidenses cuyos activos y propiedades fueron confiscados tras la revolución de Fidel Castro en 1959.

• La liberación de los presos políticos.

• Garantizar al pueblo cubano mayores libertades políticas, lo cual incluiría, a la larga, la celebración de elecciones libres y justas.

Los funcionarios estadounidenses también expresaron «su preocupación por la presencia de grupos de inteligencia extranjera, militares y terroristas que operan con el permiso del gobierno cubano a menos de 100 millas del territorio nacional estadounidense», señaló el funcionario.

No obstante, sin amenazar directamente a los funcionarios cubanos, Estados Unidos también dejó claro que el gobierno de Donald Trump no permitirá que ocurra un desastre en Cuba, a 90 millas del territorio estadounidense.

«El presidente Trump está comprometido a buscar una solución diplomática, de ser posible, pero no permitirá que la isla colapse y se convierta en una grave amenaza para la seguridad nacional si los líderes de Cuba no están dispuestos o no son capaces de actuar», declaró el funcionario.

El reporte sale a la luz en una semana cargada de información respecto a Cuba, con nuevas versiones acerca de una posible intervención militar estadounidense en la isla. La escalada sobre el tema coincidió con el aniversario 65 de la fracasada invasión de Bahía de Cochinos, ocasión en que el régimen aprovechó para reforzar la retórica de resistencia y determinación de enfrentar cualquier acción militar proveniente de Estados Unidos.

Una reciente encuesta realizado por la firma Bendixen & Amandi International y The Tarrance Group para el diario The Miami Herald arrojó que el 79% de los cubanos en el sur de Florida favorece una acción militar de Estados Unidos para derrocar al gobierno de Miguel Díaz-Canel.

El jueves, Mariela Castro, diputada a la Asamblea Nacional e hija de Raúl Castro, dijo que su padre sigue muy de cerca las conversaciones entre La Habana y Washington, y participa en «la toma de decisiones».

«Mi padre está siguiendo rigurosamente todas las noticias, participando en los análisis para la toma de decisiones», comentó Mariela Castro durante un acto conmemorativo por el 65º aniversario de la invasión de Bahía de Cochinos.

La también directora del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), señaló que Cuba «lo que quiere es el diálogo» para resolver las crecientes tensiones con Estados Unidos, pero enfatizó que no está en discusión «nuestro sistema político».

Justamente este viernes, durante el evento Turning Point USA, en Phoenix, Arizona, Trump, dijo afirmó que muy pronto habrá un nuevo amanecer para Cuba, y sugirió que Estados Unidos podría realizar una incursión militar para liberar a la población cubana del régimen.

«Muy pronto esta gran fuerza hará realidad un día que llevamos setenta años esperando, se llama un nuevo amanecer para Cuba. Vamos a ayudarles con Cuba», dijo Trump.

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