Hace ocho años, el reconocido fotorreportero cubano Enrique de la Osa recorrió cámara en mano las instalaciones del histórico Colegio de La Salle en La Habana, y testimonió el avanzado estado de deterioro de la emblemática edificación, que fue símbolo de la educación cubana y del esplendor arquitectónico de la ciudad en la etapa republicana.
Para entonces el edificio de cinco plantas, ubicado en la Calle 13, entre B y C, en la céntrica barriada del Vedado, estaba apuntalado y pemanecía como sede del Instituto Politécnico de Transporte «José Ramón Rodríguez», aunque reducido solo a un sector de la planta baja. Del recorrido de De la Osa entre agosto y septiembre de 2018 salió un extenso reportaje fotográfico que se publicó en el sitio digital de Martí Noticias, en colaboración con el periodista Wilfredo Cancio Isla.
El fotógrafo ha vuelto ahora al emblemático lugar para verse impactado por imágenes desoladoras.
«Cuando hice el reportaje años atras, pensé que tenía salvación, hoy no hay nada que hacer. Ojalá y un día vuelva a ser ese lugar esplendoroso que en su momento fue», contó De la Osa a Café Fuerte.
El resultado de su inmersión en las ruinas del otrora Colegio de La Salle, devenido en céntrica cuartería de llega-y-pon, es un desgarrador reportaje de 14 minutos con testimonios de las personas que ocupan los precarios espacios habitables de la instalación, y una serie fotográfica que no puede verse sin una mezcla sensible de impotencia y conmiseración.

El lugar está ocupado por varias familias sin hogar, en su mayoría procedentes de la zona oriental del país. Algunas son personas damnificadas tras el paso reciente de huracanes que arrasaron con sus viviendas. Los entrevistados dicen que han recibido ya visitas de funcionarios de la fiscalía provincial para exigirles que abandonen la instalación bajo amenazas de perder la custodia de sus hijos.
De la Osa no puede acercarse a este sitio apartado de emociones personales que tocan su pasado reciente y la historia familiar. Cursó allí estudios de Técnico Automotriz en los años 90, y su padre, el legendario periodista Enrique de la Osa (1909-1997) fue alumno del colegio de La Salle cuando apenas comenzaba el siglo XX.
«Las pocas veces que mi padre fue por algún motivo cuando yo estudiaba allí, se negó a entrar, quedaba abrumado con el nivel de destrucción del lugar», dijo el fotógrafo. «Si mi padre ve esto ahora…»
De la Osa relata que han desaparecido las losas del piso y las barandas de las escaleras de la edificación, y han sido robadas gran parte de las rejas del muro perimetral.
«Al estar supuestamente abandonado, varias familias entraron y lo ocuparon. Hay muchas mujeres con niños que accedieron a conversar conmigo y formar parte de este reportaje», manifestó.

El establecimiento de colegios de La Salle se iniciaron en La Habana en 1905, con el empeño de miembros de la orden fundada por Juan Bautista de La Salle en Francia a fines del siglo XVII. Luego de medio siglo de labores educativas a lo largo del país, los Hermanos de La Salle fueron expulsados por el régimen de Fidel Castro el 25 de mayo de 1961.
El gobiernlo cubano no permitió la entrada al país de miembros de la orden religiosa hasta 1989, autorizándoseles a incorporarse a actividades apostólicas dentro de la Iglesia Católica.



Imágenes del Colegio de La Salle de La Habana en la etapa republicana. Fotos: Nostalgia Cuba/Facebook.