Las heridas abiertas: Cuba, cinco años después del estallido popular del 11-J

Los reportajes de la periodista Yania Suárez conforman una gran historia colectiva de reclamos legítimos y ansias de libertad en el pueblo cubano, una gesta que fue aplastada brutalmente, con un inusitado despliegue de tropas élite, bajo las órdenes de la cúpula gobernante.
Ilustración: Café Fuerte.

Cuba arriba al quinto aniversario del la eclosión popular del 11-J en un estado de erosión, quebranto y desesperanza que supera con mucho las circunstancias detonantes de aquellas protestas masivas que estremecieron al país en el verano de 2021.

Hoy las heridas del horror siguen abiertas, la situación se ha deteriorado hasta niveles de precariedad extenuante, el aparato represivo se extrema en acoso y desfachatez bajo el mandato de un gobierno espurio, y los cubanos no ven una salida tangible a la crisis más inconmensurable de su historia como nación.

Hace aproximadamente tres años, la periodista cubana 𝗬𝗮𝗻𝗶𝗮 𝗦𝘂𝗮́𝗿𝗲𝘇 𝗖𝗮𝗹𝗹𝗲𝘆𝗿𝗼, residente en La Habana, se involucró de lleno en un proyecto de investigación para tratar de desentrañar las verdades más profundas del estallido ocurrido en el barrio La Güinera el 12 de julio de 2021, suceso que fue continuidad de las protestas desencadenadas el día anterior a lo largo de la isla, y que desembocó en la muerte de un manifestante al calor del feroz golpe represivo de las fuerzas policiales.

Como resultado de su paciente y acuciosa faena investigativa, Yania reunió testimonios, videos y documentos durante interminables horas de trabajo, y pudo completar dos reveladores reportajes, publicados a comienzos de este año en Café Fuerte. Ambos reportajes conforman una gran historia colectiva de reclamos legítimos y ansias de libertad en el pueblo cubano, una gesta que fue aplastada brutalmente, con un inusitado despliegue de tropas élite, bajo las órdenes de la cúpula gobernante.

Apenas 15 días después de la publicación de los reportajes, fueron liberados dos de los prisioneros del 12-J, Wilmer Moreno Suárez y Roberto Ferrer Gener, ambos sentenciados en virtud de la fabricación procesal de sus casos, como reveló la indagación periodística de Yania. De los  manifestantes condenados por las protestas de La Güinera, son los únicos excarcelados este año. Otro de los procesados, Luis Miguel Oña Jiménez, había salido de la cárcel con una licencia extrapenal por razones humanitaria, solo días antes de que se precipitara su muerte. Tenía 27 años.

Para Yania han sido días complicados coincidiendo con la difusión de los reportajes. En la actualidad ella ha sido sometida a un intenso acoso judicial, que derivó en tres procesos abiertos con igual número de reclusiones domiciliarias como medidas cautelares. No se puede afirmar que esto sea una respuesta directa a la investigación periodística, pero las coincidencias de posteriores incidentes en el vecindario, en los cuales siempre quedan desestimadas las denuncias de Yania, resultan cuanto menos sospechosas. Simplemente porque en Cuba no hay casualidades de este tipo.

En el quinto aniversario de las sublevaciones espontáneas del 11-J y 12-J, Café Fuerte ha decidido volver sobre estos materiales como un tributo a la fecha, al barrio insurgente de La Güinera y a las decenas de manifestantes que aún cumplen injustas condenas en las cárceles cubanas, así como al trabajo excepcional de Yania Suárez, asumido con responsabilidad y a todo riesgo.

Para ayudar a promover los reportajes hemos producido aquí versiones en PDF que pueden ser enviadas con mayor facilidad a personas dentro de Cuba, dado que el sitio Café Fuerte continúa bloqueado por el régimen cubano. Difundirlos es una manera de recordar un episodio de rebeldía y dignidad del pueblo cubano, y a la vez reivindicar la misión del periodismo y de profesionales como Yania, que hoy es objeto de vigilancia y hostigamiento por parte de la maquinaria policial de la Seguridad del Estado.

Agradecemos a todos los lectores de Café Fuerte su apoyo y permanente solidaridad.

Primera ParteSedición: La historia oculta del estallido popular del 12-J en La Güinera

Segunda Parte: Sedición en La Güinera: La cacería policial y el turno de la justicia

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