Florida dio una sorpresa política este martes en una elección especial para la Legislatura estatal con un timonazo demócrata en el distrito que incluye a Mar-a-Lago, la mansión del presidente Donald Trump en Palm Beach.
Emily Gregory, una candidata demócrata primeriza con experiencia en el sector de la salud pública, se adjudicó el escaño en Tallahassee que anteriormente ocupaba un republicano, según los resultados oficiales.
Con el total de los 156 distritos electorales reportados, Gregory acumuló 17,113 votos (51.19%), mientras que su rival republicano Jon Maples alcanzó16.316 votos (48.81%).
Todo un giro simbólico, pues ahora Trump estará representado ante el estado por una figura demócrata.
HUGE NEWS: Democrat Emily Gregory just flipped the Florida state House district that includes Mar-a-Lago.
— Democrats (@TheDemocrats) March 25, 2026
She defeated a Trump-endorsed Republican in Trump’s home district. pic.twitter.com/J82pqlWCou
El condado de Palm Beach, donde Gregory obtuvo su victoria, solía ser un bastión demócrata, pero los republicanos habían logrado avances significativos en recientes elecciones federales y locales a tono con la inclinación roja del estado. El escaño, ubicado en el Distrito 87, situado a lo largo de la costa del condado de Palm Beach, estaba ocupado por el representante republicano Mike Caruso, quien había ganado por un margen de 19 puntos porcentuales en 2024.
Caruso renunció en agosto tras ser nombrado Secretario del condado por el gobernador Ron DeSantis, lo que motivó la elección especial de este martes. Trump emitió su voto por correo en esta contienda a principios de este mes, a pesar de sus continuos esfuerzos a nivel nacional para poner fin a esta opción electoral.
Gregory, de 40 años, centró su campaña en la vivienda y la atención médica, y destacó su trayectoria personal como madre de tres hijos, cónyuge de un militar y propietaria de una pequeña empresa.
Su oponente, Jon Maples, de 43 años, planificador financiero y exconcejal de Lake Clarke Shores, se presentó como un «conservador ajeno al sistema» y un patriota de la doctrina «América First». Trump promocionó su candidatura hace unos días durante un evento republicano en Palm Beach.
Pero la sorpresiva victoria demócrata en las inmediaciones de Mar-a-Lago no fue el único trago amargo para los republicanos.

En el otro extremo del estado, en el área de Tampa, otro demócrata, Brian Nathan, se mantiene liderando una reñida contienda por un escaño en el Senado estatal, el cual quedó vacante por el recién nombrado vicegobernador de Florida, Jay Collins.
Nathan es veterano de la Marina y líder sindical de trabajadores eléctricos. Su triunfo sería una verdadera revelación, pues realizó una campaña contracorriente, en desventaja financiera y poco reconocimiento público.
Con el 100% de los distritos electorales escrutados la noche del martes, Nathan aventaja a la exrepresentante estatal Josie Tomkow por medio punto porcentual: 50.25% a 49.75%. Esa diferencia desencadenaría, por ley, un recuento mecánico de los votos, lo cual pudiera retardar días para confirmar el resultado final.
No obstante, Nathan celebró los resultados y anunció que Tomkow lo había llamado para reconocer su derrota.
El empuje republicano en Florida está dado señales de decaimiento. A principios de este mes, Boca Ratón, una ciudad situada a 30 millas de Palm Beach, eligió a su primer alcalde demócrata en 45 años: Andy Thomson. El margen de la victoria de Thomson fue mínimo, pero en diciembre los votantes de Miami sí eligieron abrumadoramente a Eileen Higgins como la primera figura demócrata que toma la alcaldía en 30 años.

«Los floridanos están hartos del caos, la corrupción y los precios desorbitados de todo, desde los alimentos hasta la gasolina y la atención médica», declaró en un comunicado Nikki Fried, presidenta del Partido Demócrata de Florida. «Están votando por líderes de confianza, como Emily, para enderezar el rumbo y devolver a nuestras comunidades el sentido común y las soluciones centradas en las personas».
Los republicanos sí lograron ganar este martes un escaño en la Cámara de Representantes en sustitución de Tomkow, ya que Hilary Holley derrotó con facilidad al demócrata Edwin Pérez para representar al distrito
Puede ser prematuro adelantarse a un cambiazo político, pero las elecciones de medio término están a la vuelta de la esquina y los avances demócratas en Florida no son ajenos a una tendencia que emerge en todo el país, incluso en estado tradicionalmente republicanos.
Los demócratas vienen imponiéndose en casi todas las elecciones especiales estatales desde que Trump volvió a la Casa Blanca. Desde 2025 se han celebrado más de 100 elecciones especiales estatales, y los demócratas han ganado 67 escaños frente a 29 de los republicanos.
los demócratas han arrebatado más de dos docenas de escaños en estados republicanos o en los llamados «estados bisagra», incluidos algunos en Arkansas y New Hampshire, a principios de este mes. En cambio, los republicanos no han logrado capturar ningún escaño que estaba en manos de los demócratas.
Los estrategas republicanos han interpretado estas derrotas como una regresión natural tras las importantes victorias obtenidas en 2024, tanto en Washington D.C. como en las capitales estatales de todo el país.
Sin embargo, los demócratas ven en estos resultados una creciente indignación en el electorado hacia Trump, lo cual podría perdurar hasta noviembre y hacer estragos en las elecciones para la Cámara y el Senado..
Ningún candidato presidencial demócrata ha logrado ganar los votos electorales de Florida desde 2012.