
Estados Unidos solicitó al Papa Benedicto XVI que intercediera ante las autoridades cubanas en favor de la liberación del contratista Alan Gross, condenado a 15 años de prisión en la isla.
Según confirmó este miércoles el Departamento de Estado, la petición fue enviada directamente a la Santa Sede a través del Arzobispo Carlo Maria Viganó, nuncio apostólico en Washington, con antelación a la llegada de Sumo Pontífice a Cuba.
«Estamos regularmente en contacto con el Vaticano respecto a Cuba», dijo Victoria Nuland, portavoz del Departamento de Estado. «Obviamente tenemos la esperanza de que el Papa continúe siendo firme en todos los temas de derechos humanos en Cuba, de libertad religiosa, y sería algo muy, muy bueno, que el gobierno cubano aprovechara esta oportunidad para liberar a Alan Gross”.
La funcionaria añadió que Washington estaría muy agradecido si el Papa plantea este asunto al gobierno de Raúl Castro.
Gestiones insistentes ante el Vaticano
Viganó, quien fue nombrado como nuncio en Washington el pasado octubre, se considera una figura cercana a Benedicto XVI. Recientemente la prensa italiana reveló cartas suyas al Papa denunciando turbios manejos y corruptelas en el Governatorato de la Ciudad del Vaticano, cargo que él desempeñó hasta fines del 2011.
Pero el caso de Gross también ha sido prioridad en las gestiones diplomáticas del teólogo cubanoamericano Miguel Humberto Díaz, embajador de Estados Unidos ante la Santa Sede desde el 2009, confirmaron fuentes eclesiásticas a CaféFuerte.
El tema de la excarcelación de Gross ha estado gravitando sobre la agenda del viaje del Papa a Cuba desde comienzos de año. La esposa del contratista, Judy Gross, y líderes de la comunidad judía en Estados Unidos, abogaron públicamente por la mediación del Papa en el caso.
El martes, el portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi, dijo que el Pontífice hizo “peticiones de naturaleza humanitaria” durante su reunión con el gobernante Raúl Castro, aunque declinó precisar si se habían discutido casos individuales.
Apelación a Raúl Castro
Previamente al viaje del Papa, Gross envío una carta a Raúl Castro por vía de su abogado, Peter Kahn, pidiéndole que le permitiera viajar a Estados Unidos para visitar a su madre anciana, Evelyn, de 89 años y afectada por un cáncer inoperable de pulmón.
El reclamo de Gross, de 62 años, coincidió con la decisión de una jueza federal en Miami autorizando el viaje temporal del espía convicto René González a La Habana para visitar a un hermano, hospitalizado con un cáncer terminal.
Judy Gross pidió un gesto de reciprocidad al gobierno cubano. El diario The New York Times consideró en un editorial que Washington y La Habana deberían permitir las visitas mutuas de González y Gross a sus familiares enfermos y luego negociar de manera bilateral la permanencia de ambos en sus respectivos hogares, junto a sus familias.
En las palabras de despedida al Papa este miércoles, Raúl Castro mencionó el caso de los cinco agentes cubanos que cumplen largas condenas en Estados Unidos por actos de espionaje.
La Habana ha mostrado disposición de canjear a los llamados Cinco Héroes a cambio de Gross.
Declaraciones de portavoz del Departamento de Estado sobre la gestión por Gross