Una porfía cubana en Grandes Ligas: ¿Yasiel Puig o Tony Oliva?

Yasiel Puig y Tony Oliva, dos épocas para la gloria cubana.
Yasiel Puig y Tony Oliva, dos épocas para la gloria cubana.
Por Alberto Aguila

La espiral victoriosa de Yasiel Puig en poco más de dos meses en el mejor béisbol del mundo nos lleva inevitablemente a otro glorioso desempeño cubano como novato en Grandes Ligas: el gran Tony Oliva.

La potencia y el empuje de Puig en sus primer mes en Grandes Ligas, con sus 44 hits de todos colores, removió los libros de récord por su cercanía a los numeritos del colosal Joe Dimaggio, quien disparó 48 inatrapables en su debut en mayo de 1936. Pero en su segundo mes, los pitchers trabajaron al cienfueguero con mucho cuidado y al máximo de recursos para intentar reducir su carga ofensiva.

Escudriñando acerca del segundo mes de Dimaggio, encontré datos de lujo de otro compatriota, Tony Oliva, que en ese mismo lapso de tiempo conectó 49 imparables. Jardinero derecho, como ahora Puig, en su segundo mes de actuación, Oliva bombardeó a los tiradores de la Liga Americana, con 49 indiscutibles, incluidos ocho jonrones, siete tubeyes, dos triples y 23 impulsadas, y no se sí en aquella etapa el genial toletero zurdo, nacido en Pinar del Río, tuvo tanto bombo y platillo, como ocurre ahora con jugador bujía de los Dodgers de Los Angeles.

La mayoría de la población cubana desconoce de las hazañas de Oliva, por lo que sabemos. El gobierno de Fidel Castro eliminó el profesionalismo y obligó a que no se publicara ninguna nota de las Mayores y mucho menos de lo que hacían los cubanos fuera del país. No es que conozcan ahora los datos del «desertor Puig», pero entre la internet y el mundo globalizado es casi imposible impedir el flujo informativo hacia la isla.

Bateador temible

Temible bateador zurdo que fildeaba a la derecha, tiene estampado además en los récords el hecho de ser el único jugador que se llevó el campeonato de bateo en sus dos primeras temporadas. Pero eso no es todo: «Fue uno de los bateadores más consistentes entre 1964 y 1971 con los Mellizos de Minnesota, llegó a titularse tres veces como campeón de bateo, cinco en indiscutibles conectados, cuatro en dobles y una vez en slugging”, como observa el conocido columnista Fernando Conde.

Oliva vio frustrada su carrera por una horrible lesión en una rodilla al intentar fildear un batazo conectado por Joe Rudi. Pero sus honores son sus honores.

“En 1969 el cubano empató la marca de Joe Dimaggio de haber sido seleccionado al Juego de las Estrellas, en sus primeros seis años en las Mayores y ocho en total”, recordó Dean Lewin, otro experto en béisbol de las Mayores.

Estas estadísticas pueden ilustrar los desempeños del ascendente Puig en comparación con los de Oliva y Dimaggio durante sus dos primeros meses en Grandes Ligas:

 

VB

H

AVE

HR

I

2B

3B

B

K

YASIEL PUIG
Primer Mes
101 44 467 7 16 5 1 4 20
Segundo Mes
94 27 352 3 7 5 0 8 31
Total
195 71 364 10 23 10 1 12 51
 
JOE DIMAGGIO
Primer Mes
126 48 381 4 28 15 4 3 8
Segundo Mes
122 42 344 6 29 10 3 4 5
Total
244 88 361 10 57 25 7 7 13
 
TONY OLIVA
Primer Mes
58 20 345 2 7 3 3 3 3
Segundo Mes
122 49 402 8 23 7 2 5 17
Total
180 69 383 10 30 10 5 8 20

Es cierto que un par de meses en la Gran Carpa no indica hasta dónde podrá llegar un pelotero en su carrera, si pondrá cifras para el ranking de los mejores, o si se perderá en el mar recorrido por otros debutantes que impresionaron al público y luego se esfumaron en el olvido.

El traumatismo sufrido por Tony Oliva limitó su estelar carrera; la fractura de Kendry Morales e hizo perder un par de temporadas en su momento estelar con los angelinos de Los Angeles; y son tantos y tantos los jugadores de valía que han visto frustadas sus carreras por lesiones que, tratándose del explosivo Puig, valdría la pena cruzar los dedos y recomendarle un poco de cordura sobre el terreno de juego.

La explosividad Puig en cada instante del juego, a la ofensiva tanto como en la custodia de los jardines, ya le ha hecho perder varios juegos por traumatismos físicos. Sin embargo, sus potentes muñecas, pies de liebre y rifle en el brazo, constituyen la sensación de hoy y nadie discute que su accionar desde el pasado 3 de junio fue la chispa que puso en pie de guerra a los Dodgers de los Angeles por un puesto en la postemporada..

Puig está disfrutando mucho el repunte de su equipo y asegura que ya respira la postemporada. Con el paso que llevan los Dodgers, creo que vamos a verlo jugando en octubre. Y casi seguro que Tony Oliva tampoco se pierda la marcha del compatriota que sigue tras sus pasos de gladiador en Grandes Ligas, a pesar de los olvidos injustos del Salón de la Fama de Cooperstown.

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