
Por Daniel Benítez
Los turistas que viajen a Cuba encontrarán una nueva realidad si quieren hospedarse en sitios de la más alta calidad y servicio, pues la cantidad de instalaciones con categoría de 5 y 4 estrellas disminuyeron y representan el 34 por ciento de las instalaciones hoteleras de la Isla.
Según cifras publicadas en el Anuario Estadístico Cuba 2014, al parecer fueron devaluados 10 hoteles con el máximo nivel y seis de cuatro estrellas, mientras las unidades de tres estrellas hacia abajo crecieron hasta representar poco más del 65 por ciento de los alojamientos turísticos.
A pesar del decrecimiento de las unidades de mayor calidad, el número de habitaciones comprendidas en el rango de 4-5 estrellas permanece prácticamente igual.
Prioridad estatal
Para el turismo cubano representa una prioridad mantener una elevada calidad y prestación de servicios si quiere incorporar a su mercado actual -tres millones de visitantes durante el 2014- al viajero norteamericano, que tras el deshielo en las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos y la flexibilización en las categorías autorizadas para viajes educativos y culturales a la Isla, pudieran verse tentados a cruzar el Estrecho de la Florida.
Los ingresos durante el 2014 también decrecieron y se situaron en 2,546.1, millones de dólares, ligeramente inferior a los 2,607.8 millones registrados 12 meses antes.
En total, en Cuba existen 430 establecimientos entre hoteles, aparthoteles, moteles, hostales, casas y cabañas, campamentos y villas, con 63,299 habitaciones, la menor cifra en un quinquenio.
Por polos turísticos, Varadero se sitúa como el primero en número de habitaciones con 16,976, seguido por La Habana con 9,653, y Holguín con 5,011.
En referencia a Otros Polos, el reporte menciona la existencia de otras 14,130 habitaciones, pero sin mencionar ubicación o nombres.
Crecimiento de ofertas privadas
La bases de Campismo Popular, también operadas por el Ministerio del Turismo, marcaron un ligero descenso tanto en unidades (76 en todo el país) como en visitantes nacionales (786 mil) y extranjeros (8,400).
Pero el creciente reto del aún limitado mercado habitacional para el turismo en Cuba es el servicio privado de casas y cuartos a lo largo del país, estimulado después del anuncio del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana, el pasado 17 de diciembre.
De los 504,600 trabajadores por cuenta propia que aparecían registrados en el país el pasado junio, 26,863 está n inscritos como arrendatarios de viviendas, habitaciones y espacios, la tercera categoría con mayor volumen de participación, para un 5 por ciento del total. Se considera que la cifra es mucho mayor, aunque numerosos dueños de casas prefieren operar sin inscripción para evadir impuestos y otras responsabilidades.
La reciente apertura de relaciones entre EEUU y Cuba está le dio entrada también al mercado a Airbnb, empresa online especializada en alquileres a corto plazo y que ha empezado a ofrecer ofertas en casas de particulares de la isla. En la oferta de Airbnb hay actualmente más de 1,000 casas y apartamentos, el 40% de ellas en La Habana.
El precio promedio de la habitación es de $45 por noche, aunque hay casas en La Habana más costosas.