Trama macabra: Acusados dos cubanos por participar en una red criminal para asesinar a enemigos de Rusia

La red, integrada además por dos agentes rusos y un venezolano, conspiró para vigilar y asesinar a disidentes rusos en Estados Unidos, y generó sabotajes en varios países europeos.
Oemis Romagoza Durruthy, buscado por la justicia. Foto: IG.

En una enmarañada trama de conspiración internacional para vigilar y asesinar a disidentes rusos, dos cubanos y un venezolano fueron acusados de pertenecer a una red criminal dirigida desde el Kremlin con el propósito de neutralizar adversarios en territorio de Estados Unidos.

En la acusación emitida por un gran jurado federal de Nueva York y difundida en la tarde de este martes por el Departamento de Justicia, se afirma que la red de cinco personas trabajaba para los servicios de inteligencia de la Federación Rusa con el fin de perpetrar ataques y asesinatos en todo el mundo, y apuntaba a infraestructuras militares y civiles en países que apoyaban a Ucrania o estaban a favor de la OTAN.

Los cinco acusados son los agentes de inteligencia rusos Yuri Khrameev, alias Coronel Yuri y de 63 años; su hijo Kirill Khrameev, de 27 años; los cubanos Oemis Romagoza Durruthy y Yaidel Delgado Suárez, alias Vicky, ambos de 35 años; y el venezolano Ángel Edgardo Castro, de 22, todos con base operativa en Rusia y actualmente prófugos de la justicia.

El grupo está acusado de participar en una conspiración para financiar el terrorismo, delito que conlleva una pena máxima de 20 años de prisión. En el caso de  Yuri Khrameev, el cubano Delgado y el venezolano Castro también enfrentan cargos de  participar en una conspiración para cometer asesinato por encargo, el cual implica una  pena máxima de 10 años.

La acusación se refiere a objetivos que identifica como “Víctima-1” y “Víctima-2”, pero no indica si las personas fueron asesinadas.

Sí se menciona que Delgado intentó reclutar a varias otras personas dentro de  Estados Unidos para realizar vigilancia preoperacional y asesinar a otros posibles objetivos.

La acusación también relaciona a la red con un intento de asesinato en Lituania y con actividades de sabotaje en otros países de la región.

«No toleraremos intentos de financiar actividades terroristas ni de perpetrar actos de violencia, especialmente cuando dichas actividades son encargadas por actores con afectación en suelo estadounidense», declaró el fiscal adjunto, Jamie McDonald. «Los imputados conspiraron para causar destrucción y caos en todo el mundo, incluso aquí mismo, en Estados Unidos”.

McDonald dijo que la red manejada por Rusia  es “descarada, agresiva y de gran alcance”.

“Valoro que nuestros colaboradores de las fuerzas del orden hayan neutralizado esta amenaza letal y atroz», agregó el fiscal.

La red operaba al menos desde aproximadamente 2024 bajo la tutela de los servicios de inteligencia de la Federación de Rusia y es considerada una rama del aparato ruso destinado a perpetrar ataques externos, incluidos asesinatos, a nivel

El cubano Romagoza Durruthy, quien se desempeñaba como instructor de baile en una academia rusa, fungía como coordinador de los viajes y la logística de la red. El sitio alemán DW había adelantado este lunes información sobre las actividades delictivas de Romagoza y la búsqueda internacional decretada por la fiscalía general de Lituania.

Natural de Camagüey, Romagoza En 2022, se casó con una mujer rusa y posteriormente obtuvo la ciudadanía rusa. Al parecer la pareja tiene dos hijos.

Romagoza se hacía llamar en redes sociales como «Adrián» o «Dios» y se presentaba también como “fotógrafo».

«Se solicita personal con experiencia militar para realizar operaciones de monitoreo, inteligencia, logística, maniobras tácticas”, escribió en un mensaje publicado en un grupo de latinoamericanos, prometiendo $1,500 dólares y un bono adocional por cada operación completada.

Aproximadamente en junio de 2024, Romagoza coordinó un ataque en Praga, República Checa. Entre otras acciones que registra la acusación, envió a otro participante información sobre posibles lugares para el ataque y facilitó su traslado al lugar.

Poco después, en septiembre de 2024, Romagoza coordinó otro ataque en Lituania, para lo cual realizó reservas de viaje a nombre de una persona involucrada en el ataque y mantuvo comunicaciones continuas con un individuo implicado en la acción.

Se le atribuye además el incendio perpetrado en un centro comercial en Polonia y el envío de paquetes incendiarios que ardieron en centros logísticos de varios países.

Romagoza también se comunicó con el coronel  Yuri Khrameev en noviembre de 2025 para obtener material gráfico de una de las viviendas de la víctima residente en Washington DC, que fue sometida a vigilancia por un ciudadano estadounidense reclutado por la red.

Durante este verano, la red logró reclutar a una persona radicada en Estados Unidos para vigilar y asesinar a un destacado disidente ruso que creían se encontraba el territorio estadounidense.

El documento menciona que el cubano Delgado envió al contacto reclutado dos ubicaciones asociadas a la víctima para que las vigilara, y le proporcionó instrucciones explícitas sobre cómo llevar a cabo su labor de escrutinio.

Delgado prometió al individuo reclutado entre $1,000 y $1,500 dólares para realizar la vigilancia previa a la operación. La persona contratada realizó la vigilancia solicitada y entregó a Delgado numerosas fotografías y vídeos de lugares relacionados con la vIctima/

Además, Delgado y Castro ofrecieron al individuo reclutado la suma de $40,000 dólares para «eliminar» o «hacer desaparecer» al presunto disidente ruso. Cuando el reclutado les manifestó que no deseaba cometer el asesinato personalmente, le preguntaron si conocía a «alguien que pudiera hacer el trabajo».

Delgado comentó al reclutado que disponía de «gente en México» que podría perpetrar el asesinato, pero que se habían retrasado en su ejecución.

Además, Delgado intentó reclutar a otras personas dentro de Estados Unidos para realizar labores de vigilancia previa y asesinar a posibles objetivos, ofreciéndoles importantes sumas de dinero por llevar a cabo acciones criminales.

Asimismo, la acusación relata que la red solicitó a un ciudadano estadounidense que vigilara y asesinara a una persona que se encontraba en Lituania, a quien la red describió como un «tipo malo» que «decía mentiras sobre Rusia».

Kirill Khrameev reclutó inicialmente al ciudadano estadounidense para que viajara a la supuesta dirección de la víctima y tomara fotografías. Tras aceptar y completar el encargo a cambio de la promesa de recibir $200 dólares, el contratado fue presentado por Khrameev a  su «jefe», identificado posteriormente como el coronel Yuri Khrameev, su padre.

 Acto seguido, Yuri Khrameev ofreció a la persona reclutada aproximadamente $25,000 dólares para comenter el asesinato, Le dijo además que querían que la víctima muriera porque estaba «difamando a mi país» y «distorsionando la historia».

Tras entregarle una fotografía de la víctima, Yuri Khrameev le sugirió al ciudadano estadounidense que se le podía asesinar «arrojándole una botella de gasolina» o «clavándole un cuchillo». Como el reclutado se negó a perpetrar el asesinato, el coronel Khrameev le ofreció en su lugar un «trabajo más sencillo» que podría incluir «incendiar un almacén de mercancías o alimentos» o «arrojar una botella de gasolina contra una subestación eléctrica».

Yuri Khrameev dejó claro en ese momento que el objetivo era atacar a «todos los países que están ayudando a Ucrania» y que ofrecía «mucho dinero por un trabajo importante».

«Los cargos anunciados hoy representan la culminación de una labor extraordinaria realizada por múltiples oficinas locales, unidades y agencias asociadas del FBI, que de manera conjunta frustraron los intentos de Rusia de perpetrar actos violentos en la capital de nuestra nación y en todo Estados Unidos», declaró Darren B. Cox, subdirector de la oficina del FBI en Washington DC. “Cuando se identificó esta amenaza, nuestros asociados actuaron con rapidez para frustrar el complot y hacer que el gobierno ruso rindiera cuentas por sus acciones”.

Cox agregó que la acusación envía un mensaje claro al mundo: “Cualquier servicio de inteligencia extranjero que intente instigar violencia dentro de Estados Unidos se enfrentará a una respuesta firme y coordinada para proteger el territorio nacional”.

ACUSACIoN PRESENTADA CONTRA RED CRIMINAL OPERADA DESDE RUSIA/ SEPTIEMBRE 2026

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