
La decisión, con mayoría de 8-1, beneficia a los dueños legítimos de Havana Docks y podría abrir la puerta a reclamaciones similares por parte de otras empresas y particulares estadounidenses.

La decisión, con mayoría de 8-1, beneficia a los dueños legítimos de Havana Docks y podría abrir la puerta a reclamaciones similares por parte de otras empresas y particulares estadounidenses.

La decisión del Tribunal del Onceno Circuito en Atlanta constituye una victoria significativa para las compañías de cruceros y pone otra vez en solfa la viabilidad de las demandas al amparo del Título III de la Ley Helms-Burton.