
Por Redacción CaféFuerte
Coincidiendo con el primer aterrizaje regular de American Airlines en Cuba en 55 años, los influyentes senadores cubanoamericanos Marco Rubio y Robert Menéndez presentaron este miércoles un proyecto legislativo para detener los vuelos comerciales hacia la isla por razones de seguridad aeroportuaria.
La propuesta, denominada Ley de Seguridad Aeroportuaria Cubana (CASA, por sus siglas en inglés) considera irresponsable la apertura de las rutas comerciales sin una verificación de las medidas de control y supervisión en los aeropuertos cubanos que favorezcan la seguridad de los ciudadanos estadounidenses, y solicita una moratoria para los vuelos hasta tanto no se compruebe el cumplimiento de ciertos requisitos mediante una evaluación competente.
«Con tantas graves amenazas a la seguridad de todo el mundo, es irresponsable dejar aspectos clave de nuestra seguridad en los aeropuertos y en las manos del régimen represivo anti-norteamericano de Cuba», dijo Rubio en un comunicado. «el legado del presidente Barack Obama no debería anteponerse a la seguridad del pueblo estadounidense».
Proyecto bipartidista
El proyecto bipartidista presentado ante el Senado es homólogo con una versión legislativa que ya fue anunciada en la Cámara de Representantes el pasado julio. No ha sido discutido aún en el pleno de la Cámara ni hay fecha prevista para hacerlo.
La propuesta de la Cámara, impulsada por el representante John Katko (Nueva York), presidente del Subcomité de Seguridad de Transporte en ese órgano legislativo, fue respaldada también por otros miembros del Comité de Seguridad que tuvieron que cancelar un viaje a Cuba para inspeccionar la infraestructura de la aviación cubana.
El gobierno cubano se negó a aprobarle sus visas y luego lanzó una campaña informativa para contrarrestar el incidente, con declaraciones de la jerarquía del Instituto Cubano de Aviación civil dando crédito a las estrictas medidas de seguridad existentes en los aeropuertos de la isla.
«Es extremadamente preocupante que las compañías aéreas que operan en Cuba no estén autorizados a contratar a sus propios trabajadores, y el personal del aeropuerto sean empleados del gobierno cubano. Esto aumenta la probabilidad de que alguien en el interior en busca de hacer daño a Estados Unidos podría obtener acceso a los datos de vuelo y los controles sensibles», agregó Rubio, quien estuvo en la contienda por la nominación presidencial republicana hasta mediados de este año.
El senador cubanoamericano, duro crítico del régimen de La Habana, consideró que «todos los vuelos comerciales entre Estados Unidos y Cuba deben suspenderse hasta que podamos cerrar estas lagunas, llevar a cabo una auditoría completa para asegurarse de que el personal está siendo debidamente investigado, y verificar si estos vuelos desde y hacia los aeropuertos cubanos incluyen el tipo de recias medidas de seguridad que se necesitan para mantener seguros a los estadounidenses», dijo Rubio, republicano por Florida.
Recordatorio a Joanne Chesimard
Menéndez, demócrata por Nueva Jersey, respaldó el planteamiento de su colega.
«Cuba es una dictadura totalitaria que continúa albergando secuestradores y terroristas como héroes americanos, incluyendo Joanne Chesimard, condenada por matar a Nueva Jersey a un policía del estado de Nueva Jersey, y sigue siendo una aliada estratégica de algunas de las organizaciones terroristas más peligrosos del mundo», señaló Menéndez.
Este miércoles, American Airlines reanudó sus rutas regulares desde Miami a Cuba después de cinco décadas, con sendos vuelos a las ciudades de Cienfuegos y Holguín. El primer vuelo de esta nueva etapa lo realizó Jet Blue, con un viaje directo desde Fort Lauderdale a Santa Clara, el pasado 31 de agosto.
El Departamento de Transporte aprobó los viajes de 10 aerolíneas para conectar a 13 ciudades de Estados Unidos con 10 destinos en la isla. Tras iniciarse los vuelos a ciudades y polos turísticos del interior del país, se espera que el 29 de noviembre arranquen los viajes directos a La Habana.
El total de vuelos diarios sería de 110, de ellos 20 a la capital cubana, lo que permitiría cumplir 40,150 viajes anuales, una cifra diez veces mayor a las operaciones que realizan actualmente aviones fletados para llevar pasajeros a Cuba.