Por Mauricio de Miranda Parrondo*
En lo único en lo que coincido con la ministra de Trabajo y Seguridad Social de Cuba, Marta Elena Feitó Cabrera, es que hay que llamarle a las cosas por su nombre.
Y precisamente voy a llamar a las cosas por su nombre. Sus palabras de este lunes en una sesión previa de la X Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, son INDIGNAS. Es ella quien miente, destilando insensibilidad y desprecio por los más débiles. ¿Esos son los servidores públicos de Cuba? ¿Esos son los miembros de un gobierno «revolucionario»?
¿Que en Cuba no hay mendigos? ¿Que se disfrazan de mendigos? Hay que tener la cara muy dura para decir eso. ¿Dónde vive esa ministra? Ah, debe ser que ella «no es de a pie», como solía decir el destronado ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil Fernández, bajo arresto desde marzo de 2024. Porque si ella camina por La Habana debería ver a la inmensa cantidad de ancianos buscando en latones de basura y no precisamente para recopilar materia prima ilegalmente.
Señora ministra: Es que tienen hambre, es que sus jubilaciones –si las tienen– son una miseria. No es solo insensibilidad lo de esta señora. Es no tener vergüenza.
¿Sabe una cosa, señora ministra? Sus palabras equivalen a las de aquellos que desde su opulencia en la sociedad que supuestamente modificaría el socialismo, decían que «los pobres lo son porque quieren, porque son vagos, porque son borrachos, porque son drogadictos».
A Feitó Cabrera le preocupa que «se vean los que piden y los que están en los semáforos». No le interesa en lo más mínimo la causa de la miseria en la que viven tantos cubanos, los mendigos y quienes no lo son. Y esa causa –la principal– es el modelo económico y político fallido que han impuesto quienes han detentado el poder por tantas décadas, y ahora agravado por la incompetencia de este gobierno que tiene ministros como esta señora.
No, señora ministra, no hay que «combatir» a los mendigos; hay que combatir la pobreza, y este gobierno es incapaz de ello, porque es el que la ha multiplicado con sus políticas erráticas hasta llevar al país entero al barranco.
No hay que combatir a los jóvenes drogadictos; hay que combatir a las condiciones que han llevado a que entre muchos de ellos pulule «el químico». Por decoro no voy a compartir aquí vídeos que me han enviado y en el que se ve a jóvenes en total estado de abandono bajo los efectos de las drogas, mientras que otros transeúntes pasan como si con ellos no fuera. Nunca pensé que vería eso en las calles de La Habana ¿Adónde hemos llegado? ¿Adónde vamos a parar?
¿Acaso hubo una respuesta digna entre los diputados que increparan a la ministra por semejantes barbaridades? No lo he visto. ¿Saben por qué? Porque además de que esos diputados no son verdaderos representantes del pueblo sino «levanta-manos» unánimes de todo cuanto les ponen para «aprobar», estamos asistiendo a la bancarrota moral del sistema.
No nos confundamos. El problema no es la ministra Feitó Cabrera, que está en el cargo desde diciembre de 2019, aunque también lo sea. El problema es, fundamentalmente, el sistema que multiplica miseria, profundiza el subdesarrollo, conculca libertades y reprime a quienes tienen el valor de enfrentarles.
Algo que no puede ser más vergonzoso para Cuba.
ACTUALIZACIÓN DEL CASO: Tras el desaguisado de la ministra Feitó Cabrera, el gobernante Miguel Díaz-Canel se vio obligado a intervenir en la Comisión de la Atención a Juventud, Niñez y Derechos de Igualdad de la Mujer para reclamar a los funcionarios cubanos «mayor sensibilidad ante las desigualdades sociales». Sin mencionarla por su nombre, el mandatario calificó de “soberbia” y “prepotente” la actitud de quienes desde espacios de pode se manifiestan insensibles ante la realidad de las personas más vulnerables de Cuba. “Ninguno de nosotros puede actuar con soberbia, puede actuar con prepotencia, desconectado de las realidades que vive nuestro pueblo”, dijo Díaz-Canel dejando claro que la suerte de su ministra de Trabajo y Seguridad Social estaba echada. Apenas horas después, una nota oficial del Partido Comunista y el Gobierno de la República de Cuba lo confirmaba. Feitó Cabrera «reconoció sus errores y presentó su renuncia al cargo».
*Economista. Doctor en Economía Internacional y Desarrollo, y Profesor Titular de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali, Colombia. Codirector de CubaXCuba-Laboratorio de Pensamiento Cívico.
INTERVENCIÓN DE LA MINISTRA MARTA ELENA FEITÓ CABRERA EN SESIÓN DE LA ANPP