
Por Wilfredo Cancio Isla*
La colaboración médica cubana en Venezuela enfrenta actualmente una disminución considerable de personal como consecuencia de una prioridad de última hora para el gobierno de Raúl Castro: el programa de cooperación Más Médicos de Brasil, que ha contratado ya a unos 11,000 galenos de la isla.
La creciente salida de médicos cubanos de territorio venezolano se ha hecho sentir desde finales del pasado año, cuando decenas de doctores fueron reclamados por el Ministerio de Salud Pública de Cuba (MINSAP) para engrosar los contingentes que viajarían a prestar servicios en poblaciones apartadas y zonas rurales en Brasil.
La estrategia ha comenzado a crear preocupación e inconformidad entre los profesionales de la salud que permanecen aún en Venezuela, afectados por una sobrecarga de trabajo y con menos posibilidades de ingreso que sus colegas que eligen marchan al país vecino.
“La cuestión es que Brasil hizo un gran pedido para el programa de colaboración de salud y para cumplir con esa cifra Cuba ha tenido que acudir a los médicos cubanos que estábamos aquí”, relató a Diario las Américas un doctor cubano que cumple misión en Venezuela. “Nos han prometido que mandarán relevo, pero no sabemos cuándo será y por el momento nos están sacando el zumo”.
Más trabajo y sacrificio
La fuente se quejó de que las guardias han pasado a ser cada tres días y que muchos médicos han tenido que asumir responsabilidades docentes en las universidades creadas en Venezuela ante la carencia de profesores.
“Quedamos dos médicos cubanos para cubrir casi 20 consultorios de la zona”, agregó el doctor, que pidió anonimato. “Estamos halándonos los pelos, porque realmente es un sacrificio extremo que no merece la pena”.
No se conocen estadísticas oficiales sobre la cantidad de colaboradores que han partido de Venezuela desde el pasado noviembre, pero los propios médicos de la misión aseveran que la reducción del personal se calcula en más de dos mil.
El reclutamiento fue hecho entre especialistas en Medicina General Integral que estaban radicados en Venezuela. Los reclutados viajaron de urgencia a La Habana para cumplir un curso de adaptación y capacitación por al menos dos meses, incluyendo estudios de portugués, y luego incorporarse al programa Más Médicos, impulsado por el gobierno de Dilma Rousseff.
Esta semana otros 4,000 médicos cubanos llegarán a Brasil para sumarse a los cerca de 7,400 ya en funciones municipios del interior, aldeas indígenas y zonas periféricas de las grandes ciudades.
Buena noticia en Brasil
Los colaboradores cubanos recibieron en días recientes una buena noticia: el gobierno brasileño llegó a un acuerdo con las autoridades cubanas para incrementarles el salario a $1,245 dólares mensuales a partir de este mes. Se trata de un aumento considerable desde los $400 que recibieron hasta febrero. El aumento real es de $245 dólares, más $600 dólares que se depositaban en una cuenta en Cuba y que ahora serán entregados mensualmente como parte de su salario en Brasil.
El pago a los cubanos se efectúa a través de contratos firmados entre el Ministerio de Salud brasileño, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la estatal Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos S.A. El monto total que se paga por médico es de $4,200 dólares.
A pesar de la polémica desatada en Brasil por el pago a los médicos cubanos tras la deserción de la doctora Ramona Matos Rodríguez, el pasado febrero, el monto recibido es muy superior a lo que reciben los colaboradores en Venezuela.
Los médicos radicados en territorio venezolano cobran actualmente un salario de 3,000 bolívares mensuales, que representan unos $35 dólares. El gobierno cubano les deposita además cada mes entre 200 y 225 CUC en una cuenta de la que solo pueden disponer al finalizar la misión.
A la espera de un aumento
Luego de quejas por la limitada retribución monetaria y el alto costo de la vida en Venezuela, las autoridades cubanas prometieron un aumento de 100 CUC a partir de febrero, pero hasta el momento el depósito no se ha hecho efectivo.
“Aquí la gente se está reventando y el pago es una miseria”, dijo un médico que labora en el estado Bolívar. “Una misión de dos años no da para ahorrar nada, y no hablemos ya de comprar un carro o un apartamento con los precios que hay en Cuba”.
Varios médicos consultados coincidieron en que los servicios en los llamados Centros de Diagnóstico Integral (CDI) sufrirán el impacto de la pérdida de personal,
El discurso oficial de La Habana se mantiene inalterable respecto a la colaboración médica en el país.
“Los colaboradores cubanos en Venezuela seguirán cumpliendo su deber y compartiendo la suerte del heroico pueblo venezolano bajo cualquier circunstancia”, dijo este miércoles el canciller Bruno Rodríguez Parrilla durante una entrevista en Caracas.
Pero las autoridades cubanas están conscientes del problema y han tomado ya medidas de emergencia para paliar el déficit de médicos en el país sudamericano.
Reclutando desertores
El pasado enero, los responsables de misión por cada estado fueron llamados a una reunión para leerles una disposición que autoriza a algunos médicos desertores a cubrir puestos vacantes en el programa de colaboración en Venezuela.
“Les orientaron que contacten a personas que se apartaron de la misión, pero no han podido irse a Estados Unidos y no han hecho declaraciones agresivas contra el gobierno cubano”, dijo un responsable de CDI que habló bajo condición de anonimato. “Se venía manejando desde hacía meses y no creí que iba a ser posible que se aceptara a esa gente, pero así se ha orientado”.
La medida incluye a varios médicos que se casaron para permanecer en Venezuela o desertaron de la misión, y que pudieran ahora ser reincorporados luego de entrevistarlos y comprobar que “son personas limpias, que no tienen problemas políticos y no son opositores al gobierno de [Nicolás] Maduro”, según la fuente.
Miles de médicos cubanos han desertado de las misiones de colaboración internacional, mayormente de Venezuela, amparados en un programa especial del gobierno de Estados Unidos que se implementó en el 2006.
En la actualidad, Cuba tiene 38.000 médicos, estomatólogos y técnicos de salud prestando servicios en 66 países. La mayoría de los colaboradores, cerca unos 35,000 permanecían en Venezuela hasta finales del 2013.
A marcha forzada
La demanda de servicios sanitarios en el exterior ha obligado al gobierno cubano a incrementar aceleradamente los planes de formación de médicos.
Aunque las cifras generales de matrícula en la educación superior mantienen una tendencia decreciente desde el curso 2007-2008, los ingresos a carreras de Ciencias Médicas mantienen un ritmo estable en 13 instituciones universitarias y tres facultades independientes del país.
La matrícula total en la carrera de Medicina, que demanda estudios por seis años, se eleva a 47,676 estudiantes, de los que 37,302 son cubanos. Durante el pasado curso ingresaron 12,905 estudiantes de Ciencias Médicas, lo que representa el 31 % de toda la matrícula de las carreras universitarias.
Pero el Ministerio de Educación Superior anunció esta semana que para el próximo curso escolar habrá un incremento de 7,000 plazas, con prioridad en el área de Ciencias Médicas.
«Aun con todos los galenos que tenemos en el exterior seguimos contando con una de las tasas más altas de médicos por habitantes en el mundo», se enorgulleció en una reciente intervención ante el Consejo de Ministros el titular de Salud Pública, Roberto Morales Ojeda..
*Publicado en Diario las Américas