
Joshua y Sharyn Hakken, el matrimonio que secuestró a sus hijos para escapar a Cuba, habían considerado la posibilidad de suicidarse juntos, según documentos divulgados este jueves por las autoridades.
La abuela de los niños. Patricia Hauser, declaró a los investigadores policiales que los Hakken «habían discutido previamente la posiblidad de suicidarse». La declaración forma parte del expediente del caso, hecho público por la fiscalía estatal del condado de Hillsborough.
Además, Hauser relató que Joshua Hakken la ató a un archivo con un cordón plástico antes de tomar a los niños por la fuerza y salir de la vivienda tras el asalto perpetrado el pasado 3 de abril.
El matrimonio y sus dos hijos fueron repatriados desde Cuba en las primeras horas del pasado miércoles. La familia llegó en una embarcación a la Marina Hemingway al mediodía del pasado domingo y puso en alerta a las autoridades cubanas y estadounidenses.
La suerte de los Hakker comenzó a ventilarse este jueves ante un tribunal de circuito del condado de Hillsborough.
Sin derecho a fianza
Durante su primera audiencia, el juez Walter Heinrich les informó que no se les permitirá ver o hablar a sus hijos ni a sus abuelos, Patricia y Robert Hauser, quienes tienen la custodia de Cole Travis, de cuatro años, y Chase Julian, de dos.
Vistiendo uniformes rojos, asignados a los reclusos de alto riesgo, los Hakken escucharon la decisión del juez de no otorgarles derecho a fianza hasta el juicio.
«A partir de este momento, ya no se permite el contacto con las presuntas víctimas o testigos en su caso… No pueden verlos de nuevo, no pueden comunicarse con ellos», dijo el juez.
Joshua y Sharyn Hakken, ambos de 34 años e ingenieros de profesión, enfrentan 11 cargos por los delitos secuestro agravado, robo, negligencia y abuso infantil, e interferencia en la cuestodia. Solo por las acusaciones de secuestro podrían recibir una sentencia de cadena perpetua.
Heinrich también asignó un abogado de oficio que asumiera la representación de los acusados. La pareja alegó que carece de recursos para costearse la defensa.
El defensor público Charles Triana fue asignado para defender a los Hakken al término de la audiencia.
Una audiencia preliminar solicitada para este viernes por la fiscal Jennifer Johnson fue cancelada a última hora, anunció anoche la Oficina del Fiscal Estatal del Condado de Hillsborough.
Niños de regreso a casa
Mientras, Cole y Chase fueron entregados a sus abuelos. Los cuatro comparecieron el jueves ante la prensa en Tampa.
«Ellos [los niños] fueron cuidados durante el viaje a Cuba y no tienen noción de lo que sucedió… Todo lo que saben es que fue una aventura de vacaciones», declaró la abuela.
En sus palabras a los reporteros que se aglomeraron frente a su vivienda, Patricia Hauser agradeció a las autoridades estadounidenses y al gobierno de Cuba por la rapidez con que gestionaron y lograron el retorno de sus nietos.
Los Hauser tienen oficialmente la custodia legal de los menores desde el 2 de abril, un día antes de ocurrir el secuestro.
««Nos llamaron desde Cuba y nos permitieron hablar con los niños antes de que el avión despegara«, dijo Hauser. «Muchas lágrimas fueron derramadas por nosotros en esa habitación«.
Tras sus declaraciones, los abuelos presentaron a los niños a la prensa, pero pidieron se respetara la privacidad de la familia a partir de ahora.
«Estamos tratando de proteger a los niños de la cobertura mediática y queremos que regresen a la normalidad de cada día», manifestó Hauser.
Odisea familiar
La odisea de la familia Hakken dio sus primeras señales el pasado junio, cuando el matrimonio y sus dos hijos fue hallado en circunstancias extrañas en un hotel en Slidell, Louisiana.
En respuesta a una llamada telefónica, la policía se presentó en la habitación del hotel y hallaron a los Hakken con un comportamiento raro y evidencias comprometedoras. En el lugar, junto a los niños, había drogas y armas de fuego.
«Ellos hablaban de completar su último viaje y dijeron estar recorriendo el país antes del Armagedón», indicó un informe de la Policía de Louisiana,
Las autoridades les retiraron los niños a los padres luego del incidente. Pocos días después, Joshua Hakken se apareció con un arma en un hogar sustituto para reclamar la devolución de los menores.
Como resultado de la porfía, las autoridades de Louisiana decidieron pasar la custodia de los menores a sus abuelos maternos. El proceso demoró meses y no fue hasta comienzos de este mes que un juez hizo efectivo el traspaso de la custodia.
Entonces sobrevino el plan que teminó con el secuestro de los menores y el viaje a Cuba en un velero de 27 pies de eslora que tuvo que enfrentar fuertes inclemencias del tiempo.
Los Hakken desembarcaron en la Marina Hemingway el pasado domingo a las 3:20 p.m. Dos días después eran entregados a las autoridades estadounidenses.
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