Más Médicos: Escándalo por pagos a Cuba compromete a gobierno brasileño

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Foto tomada en la Universidad de Santa Clara, en febrero del 2013. El profesor brasileño, al centro, aparece rodeado de sus discípulos cubanos. A la izquierda, la estatua del Che Guevara.

Por José Alberto Gutiérrez*
SÃO PAULO.- Lo que ya se sospechaba, va quedando al descubierto. El programa social brasileño Más Médicos en el que participan más de 11 mil profesionales cubanos, siempre tuvo entre sus objetivos suministrar un sustancioso aporte financiero al gobierno cubano.
Así lo demuestran grabaciones filtradas de una reunión preparatoria de los acuerdos para llevar profesionales cubanos, antes de ser anunciado el Programa social de la presidenta Dilma Rouseff, en julio del 2013.
Los audios fueron revelados por el canal de televisión Band en su noticiero estelar de la noche. Según el medio, asistieron a la reunión al menos seis funcionarios de varios ministerios; tres de ellos identificados por el canal como asesores del Ministerio de Salud: Rafael Bonassa, de la oficina del ministro, Alberto Kleiman, del área internacional y Jean Kenji Uema, jefe de la asesoría jurídica.
Además de ellos, se encontrada Maria Alice Barbosa Fortunato, coordinadora del Programa Más Médicos en la Organización Panamericana de la Salud (OPAS), entidad que funge en este caso como intermediadora de la mano de obra.
Salidas de camuflaje
En los audios puestos al descubierto, los funcionarios buscan salidas para camuflar en los documentos relativos al Más Médicos lo que parece ser un propósito paralelo del gobierno brasileño al implementar su programa de salud pública: cumplir acuerdos prestablecidos con La Habana de contratar sus servicios médicos.
Maria Alice Barbosa es quien más habla. Muestra insistencia en que no aparezca el gobierno cubano en el contrato entre la OPAS y el Ministerio de Salud de Brasil. “Si mencionamos al gobierno cubano en el documento público, cualquier persona va a entender que estamos driblando ‘la cosa’, lo de ser un acuerdo bilateral. Puede hacernos saltar por los aires”, afirma Alice, demostrando así su velada intención de esquivar cualquier tipo de tratado bilateral con el régimen y de sortear algo que podría desagradar a la opinión pública brasileña.
Como solución, Maria Alice propone disfrazar el acuerdo para traer a los galenos cubanos. Abriría supuestas oportunidades para médicos de los bloques amigos, MERCOSUR y UNASUR, a los que destinaría 2 millones de reales, un valor irrisorio equivalente a 0,13% del monto de 1.600 millones de reales ($695 millones a la fecha),  reservado para los cubanos en el primer año del programa.
“Así se desvía la atención sobre Cuba”, concluye la funcionaria.
Garantías a la vigilancia
Al tratar el tema de supuestos asesores que acompañarían al contingente de médicos, la representante de la OPAS vuelve a usar un truco para insertarlos en el acuerdo. Ella propone inflar la cifra de contratados, incluyendo a los “asesores” especiales como personal médico. “Si son 9 mil médicos y 50 asesores, pongo en el acuerdo que son 9,050 médicos”, explicó María Alice.
En otra parte del audio, se toca el tema de la remuneración de los profesionales. Es en ese momento cuando el representante del Ministerio de Salud, Alberto Kleiman, advierte que eso ya fue definido por Marco Aurelio García, hombre muy cercano a Rousseff, amigo de Cuba y Asesor Especial de la Presidencia para asuntos internacionales desde el primer gobierno de Lula, en el 2003.
“Sesenta por ciento para el gobierno [cubano] y 40 para el médico, eso fue lo que Marco Aurelio expuso eso en nuestra reunión”, reforzó el asesor. Una prueba de que las ganancias del gobierno cubano en el negocio ya habían sido calculadas al detalle y contaban con la anuencia de Brasil.
Antecedentes emgorrosos
La presencia de un contingente cubano en Brasil ya había sido ensayada en mayo del 2013, cuando el ministro de exteriores, Antonio Patriota, aprovechó la visita a Brasil del canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrila, para anunciar la “importación” de 6,000 profesionales de la isla, cuando aún no se conocía lo que vendría a ser el programa Más Médicos. Quince días después, el ministro de Salud, Antonio Padilla, saldría para anunciar la anulación de ese proyecto.
El Programa Más Médicos fue finalmente estrenado en julio del 2013, como respuesta inmediata del gobierno de Rousseff a las multitudinarias protestas que estremecieron el país un mes antes. Entre otras demandas, los manifestantes pedían mejorías en los precarios servicios de salud.
Según la convocatoria del programa sanitario, los médicos interesados -brasileños o de cualquier parte del mundo- se inscribirían por internet y, en caso de que cumpliesen los requisitos exigidos, serían llamados para incorporarse a la misión. Se establecía además que los médicos graduados en Brasil tendrían prioridad; después, si sobraban plazas, los extranjeros obtendrían un puesto.
El resultado de esa selección fue desastroso, aunque todo indica que esperado. Por esta vía de selección, el programa cuenta hoy con 1,846 médicos brasileños y 1,187 médicos graduados fuera de Brasil, entre ellos dos cubanos inscritos individualmente.
Fue entonces que, “ante la necesidad de cubrir la amplia demanda por médicos”, el Ministerio proclamó que contrataría servicios cubanos. Pocos días después desembarcaban en Brasil, amparados por el polémico acuerdo articulado por la OPAS, los primeros 4,400 profesionales cubanos.
CaféFuerte tuvo acceso en la época a fotos que comprobaban que meses antes del anuncio oficial del Programa Más Médicos y a espaldas del proceso de selección descrito, ya se preparaba un contingente de médicos en Cuba. Los profesionales escogidos recibían clases de portugués impartidas por profesores brasileños. Sobre el hecho, el Ministerio de Salud brasileño no respondió al cuestionamiento enviado por CaféFuerte, a pesar de acusar recibo.
Al pie del Che Guevara
La foto mostrada en este reportaje fue tomada en la Universidad de Santa Clara, en febrero del 2013. El profesor João, al centro, aparece rodeado de sus discípulos cubanos. A la izquierda de la foto, la escultura del Che Guevara, ubicada en el monumento a su memoria en esa ciudad del centro de la isla.
El programa Más Médicos lleva asistencia sanitaria a las regiones más carentes de Brasil, lugares apartados de los centros urbanos e incluso a la selva amazónica.
Los profesionales cubanos son la fuerza principal de este programa social y representan 80 por ciento de todos los participantes del proyecto. El salario que reciben actualmente es de $1.245; 30% de lo que ganan los otros participantes del programa.
Más Médicos fue uno de los programas sociales enarbolados por Rousseff en su campaña por la reelección en octubre pasado.
Para Brasil, el costo de los servicios cubanos asciende a 2,.707 millones de reales ($1,177 millones) a la fecha de los depósitos en una cuenta Citibank, a nombre de la Organización Panamericana de Salud.
El 5% del monto de la transacción va a parar a las arcas de la OPAS por su papel como  intermediadora de la fuerza de trabajo.
*Periodista cubano residente en São Paulo. Colaborador de CaféFuerte. Twitter: @liboriodecuba
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