Revelan manuscrito del Papa Francisco durante misa en La Habana

El Cardenal Jaime Ortega saluda al Papa Francisco tras su elección al frente de la Iglesia Católica.
El Cardenal Jaime Ortega saluda al Papa Francisco tras su elección al frente de la Iglesia Católica.
El próximo Papa debe ser un hombre que, desde la contemplación de Jesucristo y desde la adoración a Jesucristo, ayude a la Iglesia Católica a salir de sí hacia las periferias existenciales.

Así se manifestó el entonces cardenal Jorge Mario Bergoglio en una congregación general antes del cónclave en que resultaría elegido Sumo Pontifice de la Iglesia Católica, el pasado 13 de marzo.

El pensamiento que pudo haber guiado la selección de los cardenales, fue parte de las anotaciones que Bergoglio entregó al Cardenal cubano Jaime Ortega, quien las dio a conocer durante una homilía al regreso a La Habana.

El manuscrito, de puño y letra del hoy Papa Francisco, aparece publicado por la revista Palabra Nueva, órgano de la Arquidiócesis de La Habana.

 “Permítanme que les haga conocer como primicia casi absoluta, el pensamiento del Santo Padre Francisco sobre esta misión de la Iglesia”, dijo Ortega a los asistentes a la misa crismal efectuada en la Catedral de La Habana, en presencia del  nuncio apostólico en Cuba, monseñor Bruno Musaró.

Ortega -según reseña Palabra Nueva- Ortega relató que durante una de las reuniones de los cardenales previas al cónclave, «el cardenal Bergoglio hizo una intervención que me pareció magistral, esclarecedora, comprometedora y cierta”.

El arzobispo de La Habana preguntó al cardenal Bergoglio tras su intervención si tenía un texto escrito, pues deseaba conservarlo, lo cual este negó. Pero a la mañana siguiente, le entregó el texto de la intervención escrita de su puño y letra tal y como él la recordaba

Fue entonces que Ortega pidió y recibió autorización del cardenal Bergoglio para difundir su pensamiento, lo que luego repitió en un encuentro posterior con el ya electo Papa Francisco.

El original fue llevado por Ortega, quien dijo lo conservará como «un tesoro especial de la Iglesia y un recuerdo privilegiado del actual Sumo Pontífice».

TRANSCRIPCIÓN DEL MANUSCRITO ENTREGADO POR EL CARDENAL JORGE MARIO BERGOGLIO CON SUS PALABRAS  EN UNA CONGREGACIÓN GENERAL  PREVIA AL CÓNCLAVE EN QUE FUE ELEGIDO SUMO PONTIFICE DE LA IGLESIA CATOLICA

– Se hizo referencia a la evangelización. Es la razón de ser de la Iglesia.

– “La dulce y confortadora alegría de evangelizar” (Pablo VI).

– Es el mismo Jesucristo quien, desde dentro, nos impulsa.

1.- Evangelizar supone celo apostólico.

Fragmento del facsimil publicado por la revista Palabra Nueva.
Fragmento del facsimil publicado por la revista Palabra Nueva.
Evangelizar supone en la Iglesia la parresía de salir de sí misma. La Iglesia está llamada a salir de sí misma e ir hacia las periferias, no solo las geográficas, sino también las periferias existenciales: las del misterio del pecado, las del dolor, las de la injusticia, las de la ignorancia y prescindencia religiosa, las del pensamiento, las de toda miseria.

2.- Cuando la Iglesia no sale de sí misma para evangelizar deviene autorreferencial y entonces se enferma (cfr. La mujer encorvada sobre sí misma del Evangelio). Los males que, a lo largo del tiempo, se dan en las instituciones eclesiales tienen raíz de autorreferencialidad, una suerte de narcisismo teológico.

En el Apocalipsis Jesús dice que está a la puerta y llama. Evidentemente el texto se refiere  a que golpea desde fuera la puerta para entrar… Pero pienso en las veces en que Jesús golpea desde dentro para que le dejemos salir. La Iglesia autorreferencial pretende a Jesucristo dentro de sí y no lo deja salir.

3.- La Iglesia, cuando es autorreferencial, sin darse cuenta, cree que tiene luz propia; deja de ser el mysterium lunae y da lugar a ese mal tan grave que es la mundanidad espiritual (Según De Lubac, el peor mal que puede sobrevenir a la Iglesia). Ese vivir para darse gloria los unos a otros.

Simplificando; hay dos imágenes de Iglesia: la Iglesia evangelizadora que sale de sí; la Dei Verbum religiose audiens et fidenter proclamans, o la Iglesia mundana que vive en sí, de sí, para sí.

Esto debe dar luz a los posibles cambios y reformas que haya que hacer para la salvación de las almas.

4.- Pensando en el próximo Papa: un hombre que, desde la contemplación de Jesucristo y desde la adoración a Jesucristo, ayude a la Iglesia a salir de sí hacia las periferias existenciales, que la ayude a ser la madre fecunda que vive de “la dulce y confortadora alegría de evangelizar”.

Imagen del manuscrito del Cardenal Bergoglio aquí

*Este texto se reproduce con autorización de Palabra Nueva

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