
Por Sergio Valdivieso
El ex mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva tuvo el miércoles una agitada jornada de trabajo que lo llevó desde los campos de Ciego de Avila al Hotel Nacional de La Habana, donde habló de cómo abrir el mercado cubano a la inversión extranjera.
Solo que lo hizo a puertas cerradas, pues los periodistas nacionales y extranjeros fueron obligados a salir de la sala cuando iba a comenzar su conferencia “La experiencia brasileña en la atracción de inversiones” ante funcionarios cubanos, empresarios, académicos y diplomáticos, entre ellos el ministro de Comercio Exterior de Cuba, Rodrigo Malmierca.
Los medios oficiales cubanos se limitaron a mencionar el tema de la conferencia del ex presidente brasileño y a reiterar que el Parlamento cubano discutirá la nueva ley de inversiones en una sesión especial el próximo marzo.
Anzuelo para inversionistas
Antes de su disertación sobre negocios y cómo tirar el anzuelo a los inversionistas foráneos, Lula visitó los terrenos de la empresa agrícola Cubasoy, donde se cultiva soya, maíz y fríjoles. Cubasoy fue fundada en el 2008 con respaldo brasileño, que ofreció los equipos para el riego de los cultivos.
En el recorrido por tierras avlleñas,Lula estuvo acompañado por Félix Duarte Ortega, primer secretario del Partido Comunista en Ciego de Ávila, y el Genenral de Cuerpo de Ejército Leopoldo Cintra Frías, enviado allí por el propio Raúl Castro.
Lula da Silva dijo que su visita está relacionada con su voluntad incrementar los rendimientos por hectárea de la soya, que significa un aporte notable de aceite comestible, alto nivel de proteína, con usos múltiples en la alimentación humana y ganadera, y amplias opciones de comercializaación.
Comentó además la necesidad de realizar intercambios de especialistas y técnicos, mediante visitas de personal cubano en Brasil y de aprovechar la experiencia de los cientificos de la Empresa Brasileña de Investigaciones (EMBRAPA).
Maduro, un tipo bueno
Fue en ese recorrido que se decidió a hablar de la situación de Venezuela para darle un espaldarazo al presidente Nicolás Maduro.
“Creo que, en primer lugar, Venezuela necesita paz y mucha tranquilidad para que pueda recuperar todo su potencial en lo que se refiere a la generación de riquezas y bienestar para su pueblo”, afirmó Lula en declaraciones que fueron difundidas la noches del mi[ercoles por la televisión cubana.
Y seguidamente vino el respaldo para el oficialismo venezolano: «Maduro es un hombre muy bien intencionado y quiere dar lo mejor de sí para Venezuela”.
Lula arribó a Cuba la noche del lunes en un vuelo fletado y al día siguiente realizó un recorrido por el puerto del Mariel, donde se realiza el megaproyecto de la Zona Especial de Desarrollo de Cuba, avalado por una inversión cercana a los $900 millones de dólares de capital estatal brasileño.
En horas de la noche, Lula se trasladó a Punto Cero para encontrarse con el anciano líder Fidel Castro, según fuentes cercanas al gobierno brasileño.
La visita de Lula a Cuba concluirá este jueves.
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