Estados Unidos pondrá en marcha un programa piloto que exigirá a los viajeros con visas de turismo y negocios (B-1 y B-2) el pago de fianzas de hasta $15,000 dólares como garantía de que no permanecerán el país sin la autorización permitida.
El Registro Federal publicó este martes un documento de 33 páginas que especifica los detalles del denominado Programa Piloto de Bonos de Visado (VBPP), que entrará en vigor en 15 días –a partir del 20 de agosto– y tendrá una duración de 12 meses.
La emisión del documento fue adelantada por un mensaje interno, enviado por el Secretario de Estado, Marco Rubio, a los empleados de su departamento, anunciándoles la implementación del VBPP con instrucciones precisas para la aplicación rigurosa de las normativas del programa.
“Los solicitantes de visados deberán depositar una fianza de hasta $15,000 dólares como condición para la expedición de la visa, cuya cuantía exacta se determinará en función de las circunstancias del solicitante, según lo determine el funcionario consular, pero que no será inferior a $5,000 dólares, a menos que se exima del requisito de la fianza”, indica el documento oficial. La cifra de $5,000 dólares aplicaría para los menores de edad.
El documento no identifica los países que serán incluidos en el programa, lo cual será dado a conocer en la sección de viajes del Departamento de Estado en los próximos días.
Para Cuba la medida no tiene impacto, pues sus nacionales están impedidos de obtener visados de turismo y negocios desde el pasado 9 de junio, cuando se activó la orden ejecutiva para restringir la entrada de viajeros de 19 países. Sin embargo, personas con ciudadanía cubana –o doble nacionalidad– que tienen visados concedidos antes de la prohibición de junio, podrían verse afectados cuando deban renovarlos.
Pero por ahora no hay nada escrito sobre esa posibilidad. El programa se limitará a extranjeros de países que el Departamento de Estado designe con el criterio de un mayor riesgo de sobrepasar la permanencia autorizada en el país o de no mantener la condición en la que fue admitido. No parece indicar que los ciudadanos de países beneficiados con la exención de visado –conocida como ESTA– vayan a estar sujetos al requisito de fianza.
En cuanto a la designación, que podrá ser modificada de manera continua, se trata de:
(1) Países con altas tasas de permanencia ilegal de sus nacionales tras la expiración del visado.
(2) Países en los que la información de selección y verificación se considere deficiente.
(3) Países a cuyos nacionales se les ofrece ciudadanía por inversión (CBI), si el extranjero obtuvo la ciudadanía sin requisito de residencia.
Al anunciar los países incluidos, el Departamento también proporcionará una breve explicación de la base para exigir bonos de conformidad con esta regulación.
Las visas emitidas serán válidas para una sola entrada a Estados Unidos dentro de los tres meses posteriores a la fecha de su otorgamiento.
El Departamento del Tesoro será el encargado de cobrar las fianzas, y los viajeros recuperarán su dinero si salen de Estados Unidos dentro del plazo establecido en el visado, utilizando «puertos seleccionados» de acceso al país.
¿Puertos seleccionados? Exactamente. Como condición de la fianza, los titulares de visados solo podrán
entrar y salir de Estados Unidos a través de puertos de entrada preseleccionados, que también se anunciarán a través de la sección de viajes del Departamento de Estado. La anotación en el visado alertará a los funcionarios del Departamento de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP) en en estos puertos de entrada de que el solicitante ha depositado una fianza de visado.
Los agentes de CBP en el puerto de entrada limitarán el período de admisión a 30 días.
Las preocupaciones fundamentales en torno al VBPP estriban, fundamentalmente, en el impacto que pueda tener la medida en la afluencia de viajeros hacia Estados Unidos, con afectaciones para regiones cuya economía depende de la vitalidad del turismo, como es el caso de Florida.
Mientras que el turismo está en auge en el resto del mundo, Estados Unidos figura entre los mayores perdedores este año, lo que supone un costo de unos $29 mil millones de dólares para la economía y la pérdida de miles de puestos de trabajo, de acuerdo con un estudio del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC).
El VBPP aparece en momentos en que la administración Trump está en una ofensiva para recrudecer los requisitos para los solicitudes de visas. Se han cerrado las puertas para la concesión de todo tipo de visados y la pasada semana el Departamento de Estado anunció que muchos solicitantes de renovación de visas tendrían que someterse a una entrevista adicional en persona, un requisito que era antes de excepción, a la vez que los beneficiarios de la Lotería de Visas (DV) tendrán que mostrar pasaportes válidos de su país de ciudadanía.
No es la primera vez que Estados Unidos considera imponer un requisito de fianza para disuadir a los viajeros de quedarse más tiempo del permitido por sus visas. En 2020, durante su mandato previo, el presidente Donald Trump anunció que lanzaría un programa piloto de seis meses, pero la propuesta nunca se implementó por completo tras la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca.
Pero en esta ocasión, el gobierno pretende usar el programa piloto como una brújula para reforzar las exigencias de visados de turismo y negocios a mediano plazo. La idea manifesta en el documento es que el VBPP sirva de base para cualquier decisión futura sobre el posible uso de fianzas de visado, y el gobierno pueda así abordar las prioridades de seguridad nacional y política exterior, esbozadas por el presidente Trump en la proclama «Protegiendo al pueblo estadounidense contra la invasión«.
“Si bien este Programa Piloto está diseñado principalmente para estudiar la implementación de fianzas con las visas, los datos recopilados también pueden utilizarse para determinar su eficacia en la reducción de las estadías prolongadas de los viajeros, evaluar las preocupaciones sobre la verificación de identidad insuficiente y determinar hasta qué punto las fianzas para visas pueden disuadir a solicitantes legítimos de visas B-1 y B-2 para viajar a Estados Unidos”, advierte el documento,
PROGRAMA PILOTO DEL DEPARTAMENTO DE ESTADO PARA VISAS DE TURISMO Y NEGOCIOS