La mordedura: Un promesa heredada sobre Cuba

La novela de la periodista cubana Elena Milián Salaberri tendrá su presentación este sábado durante el programa que la Feria Internacional del Libro de La Habana expande hasta Artemisa.

Con un eje narrativo sensible e intemporal como es la migración humana, sus dolores y aciertos, llega otra vez a los lectores cubanos la versión impresa de la novela La mordedura, de la periodista, poeta y narradora Elena Milián Salaberri (La Habana, 1966).

La presentación de la novela, que ya tuvo un primer lanzamiento en formato digital en 2024, presentará este sábado su edición «en físico» durante las actividades que la 34ª Feria Internacional del Libro de La Habana expande ahora hasta Artemisa.

Sin hacer parada en el análisis de la cita cultural en el panorama doloroso que vive el público cubano, la edición de este libro se sustenta fundamentalmente en el empeño de editores y especialistas de la Casa Unicornio y del Centro Provincial de la Literatura. Las editoras del sello Unicornio a cargo de este empeño han sido Ana Margarita Valdés Castillo y Belkis Aguilar Massó.

La mordedura, ópera prima de Milián Salaberri es una obra considerada de espacio interior. La novela hilvana buena parte de la historia de Cuba –desde los albores del siglo XX a los años de la pandemia– a través del devenir de varias generaciones de una familia de inmigrantes vasco-navarros en la isla, que alguna vez fue destino, refugio y esperanza para personas llegadas de todos los confines del mundo.

Alrededor de María y Milia, dos mujeres del clan, gira la espiral narrativa de este libro. Una de ellas centra la etapa previa a 1959, en tanto, la otra tiene la pesada carga de desandar el período posterior defendiendo el postulado de don Benito Echarri, un bisabuelo inmigrante que les pidió a sus descendientes solo una promesa: «Jamás se vayan de Cuba».

Caracterizado por una carga fuerte carga argumental, el texto trata temáticas entremezcladas, con énfasis en lo histórico, la religiosidad y el día a día de los cubanos. Para ello, coquetea abiertamente con el realismo mágico y con una dosis alta de intertextualidad, de cuya lectura emerge el concepto que hace de ese movimiento literario una postura política en América Latina.

Intencionalmente, se percibe una marcada diferencia de estilo entre las dos etapas vividas por la familia Echarri en el occidente cubano, aunque la trama pudiera encajar perfectamente en cualquier sitio de la isla.

Sucede que Cuba es para Milián Salaberri el personaje principal de cada una de sus obras.

«Siempre que se cuente en forma de confesión y se pida silencio a cambio de saborear la privacidad de algún ser humano, lo histórico pierde ese sabor a doctrina para adentrarse en una especie de pacto con las murmuraciones», considera la autora de La mordedura.

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