Estamos mejorando en Cuba en eso de la atención a la masa descarriada del país. Ante los llamados para integrar las filas del Ministerio del Interior (MININT) ahora hasta boxeadores se suman a la noble tarea educativa de rescatar a sus compatriotas para beneficio de la sociedad socialista.
Resulta que el primer suboficial Rodilexis Rodríguez Núñez, de 28 años, decidió presentarse a las pruebas y aspirar a la preparación como educador penal en establecimientos penitenciarios del MININT.
Antes ingresar al MININT, Rodilexis era boxeador. Pero confiesa que esta misión como reeducador le motivaba mucho porque «genera valentía».
El ex pugilista pertenece ahora a la Unidad Especial para los enfermos de VIH/sida, en la provincia de Mayabeque, al sur de La Habana. Se desempeña además como segundo jefe del Departamento de Orden Interior y secretario del comité de base de la Juventud Comunista.
Para él, practicar el boxeo y ser un oficial del MININT tiene muchas semejanzas: «En ambas profesiones se necesita mucha preparación para no perder el control ante las diferentes situaciones difíciles que se me han presentado y para las que todavía están por llegar».
Sería bueno conversar con Rodilexis para conocer un poco más de su metodología reeducativa.
Rodilexis ingresó al MININT con 21 años y dice que ha sido en esta institución donde se ha «hecho hombre». Curioso, porque antes se entraba a trompones sobre el ring, pero parece que es como guardia que la hombradía cobra verdadero valor.
Ha aprendido mucho, mucho en el MININT y aspira a ser un cuadro profesional «con más grados de los que ahora llevo».
La exaltación de Rodilexis forma parte de un artículo de propaganda titulado «Rostros de un camino», con el cual Juventud Rebelde nos intenta dorar la píldora para atraer jóvenes a las filas policiales y segurosas. Junto al ex boxeador se nos confiesa Taylí, una abnegada guajirita de Cifuentes, Villaclara, que ingresó en los «Camilitos» y ha llegado a mayor del MININT gracias al tierno amor patriótico que comparte con su esposo, que sembró en ella la semilla de dedicación por la vida militar.
Y la también mayor Yilianne, una recia pinareña que es especialista de Investigación Criminal y Operaciones, y se autocritica porque, dice, «se ha vuelto más seria, con un carácter más endurecido».
¡Qué ternura las de estas gentes! ¡Qué manera de enternecer el carácter los muchachos del MININT!
Lástima que por estos días nos lleguen también otras historias nada enternecedoras desde La Habana. El pasado miércoles policías y mujeres integrantes de la Escuela Nacional de Judo (tal vez conocidas por las mayores Taylí y Yilianne) le cayeron a golpes a un grupo de opositores que trataron de manifestarse en ocasión del 17 aniversario del remolcador «13 de Marzo». Y el viernes, un ex oficial del MININT llamado Amado Interián le disparó con un arma de reglamento y mató a un joven de 14 años, según reportó la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional.
Cosas que pasan a pesar de lo que se esfuerza el MININT por atraer boxeadores y tiernas guajiritas a sus filas, y fundar un Aula Magna para la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) en Tarará con el fin de «fortalecer la educación patriótica y militar de oficiales, discípulos y trabajadores de las fuerzas policiales». ¿Qué le parecen estas estampitas del socialismo criollo del siglo XXI?
