Por Mike González*
Como el horrible ataque en Niza dejó nuevamente claro la noche del jueves, Estados Unidos está en medio de una guerra mundial contra los terroristas que buscan explotar los puntos débiles dondequiera que estén. ¿Por qué entonces la administración Obama está en una indecorosa prisa por abrir vuelos diarios con una dictadura comunista que comparte inteligencia y armas con nuestros enemigos y no tiene aparentes capacidades para monitorear de pasajeros?
En otras palabras, ¿por qué ha dado el gobierno de Obama la aprobación a ocho aerolíneas de Estados Unidos para operar vuelos diarios a Cuba?
Algunos en el Congreso se han dado cuenta y han tomado medidas para detener lo que parece ser otra carrera enloquecida para colgar otra bola en el árbol del legado del presidente Obama. el representante republicano John Katko (R-N.Y.) presentó esta semana un proyecto legislativo que prácticamente detendría los vuelos hasta que La Habana esté de acuerdo en una serie de garantías de seguridad, una concesión que Raúl Castro se muestra reacio a permitirse.
El senador Marco Rubio (R-FL) también ha sido explícito sobre el tema y pronto podría introducir una versión legislativa similar en el Senado.
Detalles al Congreso
El proyecto de la Cámara pide que la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) ofrezca detalles al Congreso sobre el tipo de equipamiento que Cuba utiliza en sus puntos de inspección, una evaluación de la capacidad para conocer a terroristas que puedan acceder a Cuba como una puerta de enlace e información y sobre cómo Cuba evalúa a sus empleados del aeropuerto, que son todos los trabajadores del gobierno.
El pasado mes, el gobierno comunista de Cuba ni siquiera permitió que una delegación bipartidista del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes a visitar la isla, donde se habían previsto inspeccionar la seguridad de los aeropuertos cubanos.
Y unos días más tarde el gobierno de Raúl Castro anunció que había dado el contrato para la creación de un nuevo sistema de control de tráfico aéreo para el país al mayor fabricante de dispositivos electrónicos de Rusia. El contrato entre la compañía Azimut de Rusia y Aviaimport, el importador de propiedad militar de Cuba con una larga historia de acuerdos con Rusia, pide la transferencia de tecnología, información e investigación en la aeronáutica civil.
Azimut es un holding de Ruselectronics, que es parte de Rostec, una empresa estatal de tecnología y defensa cuyo director general es nombrado por el hombre fuerte de Rusia, Vladimir Putin. Rostec también suministra los Kalashnikov y otros equipos militares para la defensa.
En otras palabras, el Congreso puede estar haciendo un favor al presidente Obama para tratar de negarle este último adorno a su legado. Los 110 vuelos directos potenciales diarios a Cuba no sólo darían fondos adicionales a la maquinaria represiva gubernamental, sino que podría poner en riesgo la seguridad de Estados Unidos.
Alianza enemiga
Como expresó la pasada semana el general retirado Michael Flynn, despedido por Obama de su cargo como director de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) por razones políticas, en un artículo de opinión en el diario New York Post: «Estamos en una guerra mundial, frente a una alianza enemiga que va desde Pyongyang, Corea del Norte, a La Habana, Cuba, y Caracas, Venezuela. En el camino, la alianza suma los países musulmanes radicales y organizaciones tales como Irán, Al Qaeda, los talibanes y el Estado Islámico».
Aquí hay registro reciente del gobierno cubano, recopilado en el informe Cuba Country Report 2016 del grupo Cuban Exile Quarter.
De acuerdo a una reporte de la inteligencia francesa hace sólo dos meses, Cuba estuvo de acuerdo en compartir información de inteligencia y armamento con Corea del Norte, una dictadura comunista que desestabiliza rutinariamente su región y el mundo, y tiene un historial terrible de derechos humanos, similar a la de los Castro.
No debemos olvidar que, en 2013, Cuba violó sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU contra Corea del Norte por el envío de armamento operacional, incluyendo aviones de combate MIG de fabricación rusa, sistemas antiaéreos y explosivos. Un año más tarde, Cuba trató de evitar que Corea del Norte fuera llevada ante la Corte Penal Internacional de Justicia por crímenes contra la humanidad.
En Venezuela, un país socialista en espiral de descontrol después de años de mala gestión económica y opresión política, el presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, dijo en mayo que el General Raúl Acosta Gregorich dirige un contingente de 60 militares cubanos desplegado en el país para tratar de que el gobierno amigo de los Castro se derrumbe.
Circulación de pasaportes cubanos
En cuanto a la situación del Medio Oriente, Katko dijo este martes que funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) han observado un incremento en la circulación de pasaportes cubanos en los países del Medio Oriente y Afganistán.
Los estrechos vínculos de Cuba con Corea del Norte, Rusia, Venezuela y otros ciudadanos antiglobalización del mundo, junto con las dificultades en los aeropuertos cubanos, deberían ser suficiente para presionar el botón de pausa en los vuelos directos previstos a la isla.
Legisladores estadounidenses afirman que funcionarios de la TSA les han dicho en privado de sus recelos sobre el nivel de seguridad en los aeropuertos de Cuba. La administración dice públicamente que la TSA ha analizado a fondo los aeropuertos. El secretaria de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, por ejemplo, dijo a la Comisión de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, el jueves: «Lo que yo he dicho a nuestro personal en la TSA es que quiero una garantía de que cualquier último punto de salida de un aeropuerto cubano satisfaga nuestros estándares de chequeo en Estados Unidos, no sólo las normas internacionales de control». Pero Katko dice que, a puertas cerradas, los funcionarios de la TSA se quejan de que «perros callejeros sarnosos» están siendo utilizados como «unidades caninas» en los aeropuertos cubanos.
Hay mejores maneras de hacer dinero para American Airlines, Frontier Airlines, JetBlue Airways, Silver Airways, Southwest Airlines, y Sun Country Airlines -empresas que el Departamento de Transporte ha dicho que pueden empezar a prepararse para operar las rutas aéreas a Cuba. Ayudar a la maquinaria represiva del gobierno cubano poniendo en peligro a los estadounidenses no es un plan de negocio encomiable.
*Investigador del Centro de Estudios Internacionales de la Fundación Heritage. Fue corresponsal extranjero del diario The Wall Street Journal, y laboró en la administración de George W. Bush y el Departamento de Estado. Su libro A Race for the Future, How Conservatives Can Break the Liberal Monopoly on Hispanic Americans se publicó en 2014. Este artículo apareció en la revista Forbes.
Traducción: CaféFuerte