
Por Raúl Hernández Ortega
La 53 Serie Nacional de Béisbol, primera de su tipo en celebrarse oficialmente con carácter profesional en Cuba, ha consumido sus primeros 45 juegos y en el intermedio, los directores de los ocho equipos que continúan en la lid acaban de seleccionar a los cinco peloteros con quienes reforzarán a sus equipos.
Para sazonar el intermedio del torneo y animar a la desaliñada afición, este domingo tendremos el vigesimoséptimo Juego de Estrellas en el estadio «Cristóbal Labra» de Isla de la Juventud. Con las estrellas que van quedando.
Para muchos, esta es la peor serie de cuantas se han efectuado desde 1962. No voy a repetir los argumentos que se esgrimen y que comparto en su casi totalidad. Pero si alguien tiene alguna duda, que mire los nombres de los 40 atletas que reforzarán a los equipos para disputar los próximos 42 juegos.
Estrellas sin fulgor
Se supone que los refuerzos deben ser jugadores estrellas, pero en realidad no los hay. Lanzadores considerados estelares que suman dos victorias en 45 partidos, como Ismel Jiménez y Vladimir García; bateadores que hace mucho vieron pasar sus mejores momentos como Yoelvis Fiss y Eriel Sánchez; junto a otros que no tienen ni historia ni buen rendimiento como son los casos de Mario Batista, Elián Leyva y Yormaris Santos. Salvo raras y contadas excepciones, estas son las características de los hombres llamados a reforzar las escuadras finalistas.
Un dato curioso es que el camagüeyano Dary Bartolomé, líder jonronero de la etapa clasificatoria con ocho vuelacercas, no va a reforzar a nadie. Nadie reparó sus batazos.
Como suele suceder en Cuba, ahora es una práctica normal lo que tanto habían criticado. Ya los peloteros son profesionales -aunque los salarios sean míseros- y pueden cambiar de equipo y ponerse otra franela con la normalidad de tomarse un vaso de agua. Si continúa la estructura vigente, algunos atletas jugarán en 10 o 12 equipos en su carrera deportiva y casi siempre en dos diferentes por temporada. Lo más triste es que por esto no recibirán ningún beneficio adicional, aparte del bono de cinco mil pesos cubanos para quienes jueguen durante toda la serie.
La decepción continúa para los aficionados de provincias y territorios que históricamente clasificaban a sus conjuntos a la final. Cienfuegos se desarmó de golpe y porrazo. Perdió a cinco regulares y dos de sus mejores cartas desde el montículo. Tendría que ser un mago el mentor cienfueguero para resolver la ausencia de Jorge Hernández, Norberto González, Erisbel Arruebarruena, Yasiel Puig, José Dariel Abreu y sus dos receptores, Oswaldo Arias y Adir Ferrán. Lo mismo sucedió con Sancti Spíritus ante la ausencia del clan Gourriel, con su traslado inédito y masivo para Industriales. Ambos equipos villareños fueron eternos aspirantes a la corona y los máximos ganadores en la tabla de posiciones en los últimos cinco años. Ahora quedaron en el sótano y de ahí no deben salir por largo tiempo.
Olvidados que vuelven
Y en medio de este desolador panorama, se prepara la fiesta del Juego de la Estrellas que tendrá lugar hoy en Nueva Gerona, luego de una jornada previa este sábado, con el partido de los veteranos, ganado por los Orientales sobre Occidentales 7×2, y las competencias de habilidades.
Y las estrellas -por la tendencia que refleja un reciente artículo del sacrosanto diario Granma- no parecen haber sido muy revolucionarias que digamos a lo largo de estos años.
De veras sorprende el texto aparecido en la edición del 10 de enero del Granma bajo el titulo “Medio siglo de altas y bajas”, del periodista Aliet Arzola Lima, a propósito del Juego de la Estrellas. Entre comentarios y estadísticas históricas de este evento, menciona a unos 80 peloteros, sin contar a los directores de equipos. Pero llama la atención que aparecen los nombres de una docena de “desertores” -“apátridas”, en los momentos de máxima confrontación ideológica y patriotera- que constituyen alrededor de un 15 por ciento de todos los enlistados. Y sin asteriscos sobre sus nombres, como solía suceder con las ediciones anuales de la Guía de Béisbol para aclarar que se trataba de un “desafecto”. Si en otros medios nos hubiera parecido curioso, tratándose del órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, habrá que pensar en que algo serio está pasando de cara al béisbol.
El hecho de se mencionen a Manuel Hurtado, Maels Rodríguez, Yasiel Puig, Liván Hernández, Alexei Ramírez, Oscar Macías, Adrián Hernández, Michel Abreu y Yuniesky Maya, entre otros, constituye un raro reconocimiento oficial. Están aceptando lo que siempre habían negado, que decenas de otros peloteros antes ninguneados forman parte de la historia de la pelota cubana aunque un día hayan decidido irse de su patria para buscar libertad y mejores condiciones de vida.
Borrar, cambiar, acomodar
La intención oficial -y no sólo del Granma- siempre fue borrar los nombres, cambiar la historia y acomodar el discurso para los fines de la propaganda deportiva. Hablar del Grandes Ligas era como un pecado imperdonable. Hace 10 años nadie hubiera imaginado este reconocimiento, discreto pero aceptación al fin de la realidad.
Lo cierto es que 55 años después del primero de enero de 1959, los cubanos pueden tener una carretilla para vender calabazas, un pasaporte en el escaparate y un teléfono celular en el bolsillo. También, en teoría, pueden comprar un carro, vender su casa y hasta hospedarse en un hotel.
Muchas cosas han languidecido, como la libreta de abastecimiento -que está haciendo mutis por el foro sin haber abastecido nunca de casi nada. El béisbol revolucionario que proclamó el Comandante en Jefe, parece haber muerto, sin que su obituario se haya estampado en la prensa oficial. (Me refiero al «béisbol revolucionario»; el Comandante ahora se dedica a visitar a Kcho y admirar obras de arte, mientras de la pelota se encarga su hijo Antonio).
De hecho, los peloteros que fueron profesionales no pagados durante décadas, ahora son oficialmente atletas profesionales, sin licencia deportiva como fachada, aunque siguen jugando para el mismo dueño de siempre, que paga poco y mal. Las estrellas envejecen o se van. Y se seguirán yendo.
Mientras tanto, los aficionados al béisbol en Cuba se han volcado a seguir la trayectoria de sus compatriotas en México, Japón, el Caribe y las Grandes Ligas de Estados Unidos, donde han comenzado a brillar los peloteros criollos con el esplendor de antaño. Y no habrá que esperar 55 años para que la historia que ahora están escribiendo Puig, José Fernández, José Iglesias y Yoenis Céspedes sea publicada en Cuba. Porque la pelota cubana también es una sola, por encima de las divisiones impuestas, ajena a las ideologías y los censores de turno.
EQUIPOS OCCIDENTALES Y ORIENTALES PARA EL JUEGO DE ESTRELLAS (entre paréntesis el equipo y los votos recibidos por la afición)
OCCIDENTALES
Receptores: Lorenzo Quintana (Pinar del Río/7,431) y Luis A. Castro (Isla de la Juventud/4,003)
Jugadores de cuadro: William Saavedra (PR/6,874), Alexander Malleta (Industriales/6,086), José Miguel Fernández (Matanzas/7,602), Dainer Moreira (MTZ/7,758), Yulieski Gourriel (IND/6,376) y Michel Enríquez (IJV/6,301)
Jardineros: Yasmani Tomás (IND/7,132), Reinier León (PRI/6,206), Yadiel Hernández (MTZ/5,697) y Frederich Cepeda (Sancti Spíritus/5,644)
Bateador designado: Yosvani Peraza (PRI/8,288)
Lanzadores: Yosvani Torres (PRI/10,151), Julio A. Martínez (PRI/9,245), Ariel Miranda (Mayabeque/8,467), Frank Monthiet (IND/7,768), Wilber Pérez (IJV/6,719), José A. García (Artemisa/9,392) y Leinier Rodríguez (MAY/5,746)
Invitado (wild card): Héctor Manuel Mendoza (IJV)
Director: Lázaro Vargas (IND)
ORIENTALES
Receptores: Yulexis La Rosa (Villa Clara/11,946) y Franklin Aballe (Holguín/6,788)
Jugadores de cuadro: Ariel Borrero (VCL/9,422), Lerys Aguilera (HOL/5,453), Yunior Paumier (HOL/10,079), Yordan Manduley (HOL/14,249), Yeniet Pérez (VCL/9,052), Luis Y. La O (Santiago de Cuba/4,901)
Jardineros: Maikel Cáceres (HOL/10,586), Andy Zamora (VCL/8,631), Alfredo Despaigne (Granma/5,118) y Reutilio Hurtado (SCU/4,627)
Bateador designado: Ramón Lunar (VCL/9,099)
Lanzadores: Freddy A. Álvarez (VCL/12,659), Danny Betancourt (SCU/9,942), Oriolbis Cobas (Guantánamo/6,002), Vicyohandri Odelín (Camagüey/5,710), Vladimir García (Ciego de Avila/5,695), Pablo M. Fernández (HOL/14,879) y Carlos J. Viera (Las Tunas/8,563)
Invitado (wild card): Norge Luis Ruiz (CMG)
Director: Ramón More (VCL)
Actualización: El equipo Orientales se impuso finalmente a Occidentales 4×3 en el partido celebrado este domingo en el estadio «Cristóbal Labra» de Isla de la Juventud. El juego lo ganó el lanzador tunero Carlos J. Viera y lo perdió el mayabaquense Leinier Rodríguez, con punto por juego salvado para Freddy Asiel Alvarez (CillaClara). En la final de la competencia de jonrones, previa al partido, se impuso Yosvani Peraza (PR), con cuatro vuelacercas.