
Por Redacción CaféFuerte
La Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) llamó a sus integrantes a practicar el humanismo y la solidaridad hacia las personas con problemas, sean o no militantes de la organización política.
«Podemos decir que al joven comunista lo debe caracterizar también su sentido de humanismo, su solidaridad, preocuparse cuando una persona tiene un problema y estar a su lado en los momentos difíciles; si no se actúa así, difícilmente se podrá ser revolucionario e integrar la vanguardia de la juventud cubana», declaró Yuniasky Crespo Baquero, primera secretaria del Comité Nacional de la UJC.
Crespo dijo que además de la valentía para «ubicarse en el centro de los problemas», una de las premisas que debe caracterizar el trabajo de los comités de base de la UJC es ser humanos y preocuparse por sus compañeros.
Reuniones y papeleo
Las declaraciones de Crespo, quien es Licenciada en Historia y Marxismo Leninismo, se produjeron durante una asamblea con los militantes trabajadores de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Mayor General Máximo Gómez, en Ciego de Avila.
La Juventud Comunista viene realizando este mes asambleas de balance en centros universitarios de todo el país. Este lunes tocó el turno a la Filial Provincial de Estomatología en Pinar del Río, donde volvieron a reiterarse las preocupaciones de la militancia sobre el liderezgo y las dificultades que enfrenta la organización.
Según el reporte del diario Juventud Rebelde, los jóvenes profesores de la institución avileña coincidieron en la necesidad de que la UJC «salga del espacio de las reuniones y las actas, y se acerque más a los jóvenes aunque no sean militantes».
«Una de esas vías, expresaron, es ocuparse de sus compañeros cuando sufren problemas personales, tienen una enfermedad o presentan situaciones complejas en la docencia», señaló la ‘publicación en referencia a los planteamientos de los participantes.
Según el diario, se corre el riesgo de que la UJC sea vista por la mayoría como «una organización de un puñado de personas, que se reúne para analizar cuestiones ajenas a los intereses de la mayoría».
Buscando flexibilidad
Crespo llamó a terminar el mito de que las reuniones y discusiones entre los militantes deben hacerse con un orden del día impuesto.
«Lo que debe existir es la flexibilidad y la intención de ser creativos. Los temas de los encuentros, los ponen los propios militantes, independientemente de algún punto específico que se indique», señaló.
Otro mito que deben desterrarse -manifestó Crespo- es el de los crecimientos masivos a la organización.
«Eso tiene que borrarse por completo… ya hoy eso no es así. Antes en un centro de estudio encontrabas que la mayor parte de la matrícula era militante, eso cambió. A la organización entran los que tengan mayores méritos entre sus compañeros. No es quedarnos con tres o cuatro, pero sí ser selectivos y crecer con los más destacados», expresó la líder comunista, de 37 años y al frente de la organización juvenil desde septiembre del 2012.
La exhortación a dinamizar el trabajo de la UJC y humanizar las tareas de su membresía se produce en momentos en que la organización se ha visto afectada por el desinterés de numerosos jóvenes a integrar sus filas, así como por las deserciones de militantes.
Tanto la UJC como otras organizaciones estudiantiles y juveniles como la Asociación de Pioneros José Martí, la FEEM y la FEU, están abocadas a un proceso de renovación de sus estatutos y su papel en la sociedad, en medio de una creciente apatía de participación y activismo en la base.