
Por Eric Reynoso
La palabra final ya parece estar dada con los Medias Blancas de Chicago y el inicialista José Dariel Abreu se convertirá en el cubano mejor pagado en la historia de las Grandes Ligas: $68 millones de dólares.
Aunque no hay aún confirmación oficial de la franquicia de Chicago ni Praver Shapiro Sports Management, la firma que lo representa, fuentes autorizadas del ámbito beisbolero consideran cerrado el acuerdo entre Abreu y los Medias Blancas, por un término de seis temporadas, a $11.3 millones por año.
La noticia la difundió Jesse Sánchez, reportero del sitio de las Grandes Ligas, y fuentes vinculadas a la gerencia de los Medias Blancas la dieron como un hecho confirmado.
De acuerdo con Sánchez, Abreu podría ratificar su decisión en las próximas dos semanas. El contrato estaría pendiente del examen médico de rigor.
Carrera de pesos pesados
Los Medias Blancas terminaron por llevarse el gato al agua en un fuerte pulseo con los Medias Rojas de Boston y los Astros de Houston, dos conjuntos necesitados de un primera base de poder para la contienda beisbolera del 2014. Buster Olney, columnista de ESPN, indicó que los negociadores de los Medias Rojas y los Astros se mostraron escépticos demasiado rápido y tiraron la toalla.
En la carrera por Abreu estuvieron presionando también los Marlins de Miami, los Rangers de Texas y los Gigantes de San Francisco, pero desistieron luego en la puja.
Los Marlins –bueno, los Marlins de Loria, ¡por Dios!- se habrían quedado en $50 millones por cinco años de contrato. Otra vez el conjunto que más debió hacer por reforzar su róster con un pelotero cubano de prometedora carrera, se quedó a medio camino para frustración de la afición miamense que concurre al estadio de La Pequeña Habana.
La entrada de Abreu en la plantilla de los Medias Blancas, que ganaron la Serie Mundial del 2005 con los brazos de Orlando Duke Hernández y José Ariel Contreras, lo convierte en la joya cubana mejor pagada entre los recién llegados de la isla, superando los $42 millones de Yasiel Puig desde el pasado año y los $36 millones de Yoenis Céspedes en el 2011.
A la vez, Abreu va hacia un equipo donde el “cubaneo” está bien representado en las figuras de Alexei Ramírez y Dayan Viciedo, lo que no le facilitará su adaptación en sus primeros pasos en las Mayores.
Todo comienza ahora
Abreu, que es un creyente fervoroso, debe sentirse bendecido por la rapidez con que su proceso ha marchado por las oficinas federales de Estados Unidos. Tras escapar de Cuba en agosto y radicarse en Haitٕí, Abreu inició las gestiones ante la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro para obtener la agencia libre. Contrario a lo que regularmente ocurre con estos procesamientos, recibió notificación de su permiso a mediados de septiembre.
Solo algunas sesiones de demostración de sus cualidades de toletero en República Dominicana, a comienzos de este mes, los cazatalentos se percataron de que no había tiempo que perder con el Pito Abreu.
Abreu, de 26 años, titular de los equipos Cienfuegos y la selección nacional, es un bateador nato, con 6.3 pies de estatura y 250 libras de peso. En ocho series nacionales en Cuba conectó 238 jonrones, impulsó 430 carreras y acumuló un promedio de 334 al bate. Su mejor temporada fue la del 2011, cuando terminó con astronómico average de 453 y 33 estacazos de cuatro esquinas.
Desde su salida de Cuba hace menos de dos meses, Abreu ha mantenido silencio hermético . Pronto tendrá que viajar a Estados Unidos y comenzar el paciente proceso de inmersión en la mejor pelota del mundo. Para el cienfueguero la vida comienza de nuevo, arropado por el boom que disfrutan sus compatriotas en Grandes Ligas.