
“Nuestra única salvación es el veto del presidente”, indica el documento enviado a las agencias de viaje en Miami y al que tuvo acceso CaféFuerte.
El mensaje fue enviado “a todas las agencias y otros interesados” con un llamado a contactar a la Casa Blanca para expresar rechazo a la medida.
La circulación del comunicado coincidió con los debates en el Congreso sobre la Ley de Presupuesto 2012, que contiene una cláusula para revertir los viajes y remesas a Cuba a la situación del 2004, cuando las visitas familiares quedaron espaciadas cada tres años y los envíos de dinero restringidos a parientes de primer grado de consanguinidad.
“Esto afectará los viajes familiares, religiosos, educativos, people to people, y la visita del Papa, también afectará la economía del estado de la Florida, con un desempleo de todos relacionado a esta industria [sic] y los impuestos de aeropuerto, estatales y federales que esta industria contribuye a pagar”, añade el documento.
El Latin American Working Group, con sede en Washington, se movilizó también este martes con una acción de emergencia que solicita a los votantes enviar su petición a la Casa Blanca para impedir limitaciones a los contactos familiares con Cuba.
“Presidente Obama, no es aceptable para cualquier proyecto de ley de gastos incluir un límite a los viajes familiares cubanoamericanos o a las remesas. Apoye a las familias cubanoamericanas, como prometió en su campaña del 2008; no firme un proyecto legislativo “Megabus” que limita los derechos de la familia para viajar libremente a Cuba”, dice el texto del mensaje sugerido por el LAWG para enviar a Washington.
Obligando a negociar
El martes en la noche y a pesar de una amenaza de veto del presidente Obama, la Cámara de Representantes aprobó por votación 234-193 un extenso proyecto de ley cuyo objetivo principal es mantener recortes de impuestos a 160 millones de estadounidenses de clase media.
Para obligar a los republicanos a negociar, los demócratas decidieron vincular esa legislación a otra de presupuesto de las dependencias federales, por lo que si la última no es aprobada antes del viernes, el gobierno no dispondría de fondos para seguir funcionando después del 17 de diciembre.
La enmienda del representante cubanoamericano Mario Díaz Balart, destinada a revertir la apertura de viajes y remesas a Cuba, figura en el proyecto de gastos del Departamento del Tesoro y está adosada a la megalegislación sobre el financimiento de agencias federales que aún no ha sido sometida a votación en el Congreso.
De ser aprobada, los cubanos verían restringidas -al menos por un período fiscal- sus prerrogativas para visitar y enviar dinero a familiares en la isla. Se espera que la Cámara vote sobre este asunto entre el viernes y las primeras horas del sábado.
“Es como querer jugar pelota cuando se está jugando baloncesto”, dijo Joe García, ex funcionario de la administración Obama y líder demócrata en la Florida. “Es importante que la gente hable con sus legisladores para manifestarse si uno piensa que la política del Presidente está siendo efectiva para los cambios en Cuba” .
García reconoció que será difícil derrotar la enmienda sobre Cuba en el Congreso o por vía del veto presidencial.
Puntos de fricción
Es improbable que el primer proyecto de ley -sobre los impuestos- pase en el Senado, dominado por los demócratas.
Uno de los principales puntos de confrontación entre republicanos y demócratas es el proyecto del oleoducto “Keystone XL”, de 2,700 kilómetros de longitud, que permitirá enviar petróleo de Alberta (Canadá) hacia Texas y es considerado de interés nacional.
Los republicanos incluyeron una cláusula que obligaría al Departamento de Estado a tomar una decisión sobre el oleoducto 60 días después de recibir la solicitud de una corporación canadiense. El gobierno quiere demorar la decisión hasta después de las elecciones del 2012.
Por otro lado, la ley de financiamiento de agencias federales -con su cláusula sobre Cuba- tiene más opciones de ser aprobada en el Capitolio. Se desconoce si Obama vetaría ese proyecto de ley. El pasado julio, la Casa Blanca manifestó que ejercería su poder de veto si contradice la política implementada por la administración respecto a Cuba.
“”Esperamos que Obama recapacite sobre la amenaza de veto”, declaró el martes el representante cubanoamericano David Rivera, uno de los principales opositores de la liberalización de los viajes a Cuba.
Fuentes de la Casa Blanca contactadas el martes por Café Fuerte declinaron hacer declaraciones específicas sobre el tema cubano.
Sin embargo, las referencias de Jay Carney, vocero de la Casa Blanca, tocaron indirectamente el asunto durante un encuentro con la prensa.
“Todavía hay asuntos por resolver en el proyecto de ley de gastos (…) como los intentos de adosarle cláusulas sobre nuestras metas de política extranjera”, expresó Carney en clara referencia a la enmienda sobre Cuba.
Harry Reid, líder de la mayoría demócrata del Senado, también se refirió este martes a ese desacuerdo con los republicanos. “Algunos temas importantes quedan aún por resolverse, como los relacionados con asuntos de política exterior, incluyendo los de Cuba”, dijo.
Otro punto de fricción en esa legislación es el financiamiento de una comisión clave en la regulación de Wall Street.