
El gobierno de Cuba condenó este miércoles el brutal ataque contra la sede diplomatica de Estados Unidos en Bengasi, donde murieron el embajador Chris Stevens y otros tres miembros de la misión estadounidense en Libia.
El Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) emitió una firme declaración de solidaridad en la que se opone resueltamente a todos los actos de violencia contra las misiones diplomáticas y su personal, «en cualquier lugar, bajo cualquier circunstancia y cualesquiera que sean las motivaciones que se aleguen».
«Cuba, que ha sido víctima de múltiples atentados contra sus sedes y personal diplomático, que han costado la vida de funcionarios de su servicio exterior, condena los actos contra la Oficina Diplomática norteamericana en Bengasi y la muerte del Embajador de los Estados Unidos en Libia», indicó el comunicado, emitido por Josefina Vidal, directora de EEUU en el MINREX.
La declaración del gobierno de Raúl Castro se produjo coincidiendo con una movilización propagandística en Cuba en favor de la libertad de cinco agentes presos en cárceles estadounidenses, al cumplirse 14 años de su arresto en Miami, en 1998.
La Habana fue un irrestricto aliado del derrocado líder libio Moammar El Kadafi y tras su derrocamiento se pronunció contra la sublevación apoyada por la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN).
Barcos de guerra hacia Libia
El ataque contra el Consulado estadounidense en Bengasi provocó un amplio rechazo internacional y puso a las fuerzas militares de Washington en alerta.
Tras una dura condena de la acción criminal por parte del presidente Barack Obama, el Pentágono despachó dos barcos de guerra hacia las costas de Libia.
El destructor USS Laboon se ubicó frente a las costas libias y el USS McFaul navega hacia la región, ambos navíos equipados con misiles Tomahawk.
El ataque al consulado de Bengasi siguió a una violenta protesta ante la embajada estadounidense en El Cairo, alentada por el filme Innocence of Muslims (Inocencia de los Musulmanes), de supuesto contenido antiislámico y producido por el empresario de origen judío Sam Bacile.
Pero las más recientes revelaciones emergidas en el caso apuntan a que el asalto fue planificado y organizado con suficiente tiempor por una red terrorista viinculada a Al Qaeda.
TEXTO DE LA DECLARACION DEL MINREX
Cuba, que ha sido víctima de múltiples atentados contra sus sedes y personal diplomático, que han costado la vida de funcionarios de su servicio exterior, condena los actos contra la Oficina Diplomática norteamericana en Benghazi y la muerte del Embajador de los Estados Unidos en Libia y se opone resueltamente a todos los actos de violencia contra las misiones diplomáticas y su personal, en cualquier lugar, bajo cualquier circunstancia y cualesquiera que sean las motivaciones que se aleguen.
La Habana, 12 de septiembre de 2012