
Se presenta como el único cantante negro de rancheras y dice que se siente mexicano por fuerza y corazón, aunque lleva la cinto una pistola con el detalle de la mano de Orula: Franklyn Delano Smith es todo un descubrimiento en la galería de personajes del surrealismo tropical.
«Me siento ranchero, me siento mexicano y doy mi vida por la música ranchera», repite Smith, protagonista del documental El Charro Negro (2012), de los realizadores Diego Enríquez (México), Margarita González (Colombia) y Carmen Romero (Cuba).
Rodado en la playa de Baracoa, al oeste de La Habana, el filme de siete minutos es resultado de un taller de Realización Documental, organizado por la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños con los auspicios de la Fundación del nuevo Cine Latinoamericano.
Smith, apodado el Charro Negro, recorre el poblado con su guitarra y sus tonadas, y cuenta su singular historia de mexicanidad adoptada.
«Dicen que nunca han visto un mexicano negro, pues ya lo estás viendo…», afirma el cantante, que es oriundo de Palmarito de Cauto, en el oriente cubano.
Cuenta que su padre es nativo de Costa Rica y su madre de Jamaica, con un abuelo haitiano. En su familia no ha habido tradición de música ranchera, pero él se convirtió desde joven en admirador de todo lo mexicano escuvhando «El jinete»en la voz de Jorge Negrete.
Empezó cantando en la peña de Lolita López, en el céntrico cine Payret de La Habana. Cuenta que estuvo ya en México y cantó junto al gran Vicente Fernández, quien le obsequió el lujoso sombrero de mariachi que ahora lo acompaña.
Cantar con Vicente Fernández
«El gran sueño del Charro Negro es viajar otra vez a México y cantar con Vicente Fernández», asevera Smith.
En su atuendo ha incorporado una pistola que dice «de origen bantú» con una incrustación de la mano de Orula en la cacha, y que «siempre va conmigo».
«Es un personaje sencillamente fascinante», dijo el actor y cantante de música campesina Ramón Veloz, quien descubrió a Smith viendo el documental para una presentación en AmericaTeve-Canal 41 de Miami.
Veloz, que proviene de una emblemática familia de cultores de la música campesina, recordó que tradicionalmente ha existido un gran arraigo de racheras y corridos mexicanos en el campo cubano, especialmente en las zonas de Pinar del Río y las provincias centrales del país.
Programas en la radio cubana como «De México, sus canciones», en la emisora provincial Radio Sancti Spíritus, mantienen una programación diaria con los géneros tradicionales mexicanos.
Pero Smith no parece ser el único charro negro del país. En la provincia Granma vive otro cantante de los géneros foilclóricos mexicanos, Luis Rey Palmero, conocido por el mismo alias artístico.
Tal vez estemos en los umbrales de una disputa por la apropiación del calificativo. Lo cierto es que la fabulación mexicana de El Charro Negro ha calado hondo en Smith.
«Soy mexicano de fuerza y de corazón», asevera el cantante.
Para ver el documental, pinche aquí