¿Es realista la propuesta de ofrecer internet satelital con Starlink para el pueblo cubano?

¿Como el pueblo cubano pagaría el costo de las terminales a Starlink? ¿Como costearía la tarifa mensual de los planes que necesitan contratar para tener servicio de Internet?
Ilustración: KREY Networks & Communications.

La posibilidad de comercializar el Internet satelital de Starlink para la población cubana considerando el alto número de personas que estan desconectadas o sufren de apagones de internet por diferentes causas, fue una de las propuestas presentadas por representantes del Departamento de Estado a funcionarios cubanos durante la reunión sostenida en La Habana, el pasado 10 de abril.

Pero hay varios obstáculos a la vista antes de que pudiera concretarse cualquier acuerdo al respecto. Starlink de SpaceX es una empresa privada, no es propiedad de ningún gobierno ¿Como el pueblo cubano pagaría entonces el costo de las terminales a Starlink? ¿Como costearía la tarifa mensual de los planes que necesitan contratar para tener servicio de Internet? No existe en Cuba una infraestructura bancaria que pueda emitir tarjetas de alguna de las cardbrands Visa, MasterCard, exigidos como requisito por la empresa Starlink. Tampoco el pueblo de Cuba obtiene sus salarios en una moneda que Starlink pudiera aceptar.

Si bien antes de 1959 el peso cubano era una moneda válida que en algún momento pudo incluso valer unos céntimos más que el dólar, lo cierto es que hoy, como resultado de las desastrosas políticas nacionales, el peso cubano carece de valor. El cambio informal es de unos 530 CUP x 1 USD, por lo que pagar una mensualidad equivalente a unos 50 euros, de acuerdo con las tarifas europeas que son mucho mas bajas que las establecidas en el continente americano, ascendería aproximadamente a unos 25,000 CUP mensuales. La cifra queda muy alejada de los ingresos que hoy puede percibir menos de la media del pueblo cubano en un país donde el salario promedio mensual es de6,930 CUP, según las estadísticas más actualizadas de la ONEI.

Quizás el aspecto más importante en este dilema sea la reactivación vital de la economía cubana. Sin este paso, no hay forma de que se pueda obtener otros avances necesarios en el país. Sin este cambio real el pueblo cubano siempre estará a merced de las donaciones y los subsidios. Mientras que la moneda cubana siga invalidada en el mercado financiero internacional y no exista una economía que genere salarios reales y decentes; mientras en los hogares de los trabajadores cubanos no se pueda contar con salarios que les permitan vivir con dignidad, hablar de Starlink para todos los cubanos sigue siendo una colosal utopía. Esa puede ser una de las razones por las que Elon Musk declaró recientemente que el servicio de Starlink para Cuba estaba activado, sin embargo, Starlink no podía venderlo.

Cuba cuenta hasta este momento con dos cables operativos de fibra óptica: ALBA-1, que entra por Santiago de Cuba, y el ARIMAO, conectado a través de la ciudad de Cienfuegos.

Cables operativos de conexión a internet en torno a Cuba.

El cable ALBA-1, fabricado con tecnología DWDM Generación 2010, entró en actividad en 2012 con un costo aproximado de entre $70 a $100 millones de dólares, lo que pudo ser sufragado entonces con dinero obtenido de los subsidios con Venezuela. Con una capacidad operativa entre 650 Gbps a 1Tbps, la instalación del ALBA-1 significó un poco más de tres mil veces la capacidad que hasta ese momentos se tenía por enlace satelital a través de la estación Terrena Caribe de Jaruco. Si a ello se añade el costo anual de tener este cable operativo con transito IP real, sería un aproximado máximo de $40 millones. Esta cifra que a todas luces puede parecer increíble para 2012, resulta ridícula si se tiene en cuenta que el monopolio estatal ETECSA percibía netamente solo en llamadas internacionales unos $260 millones anuales.

El segundo cable de fibra óptica que conecta a Cuba es el ARIMAO, instalado en 2023 a través de la isla Martinica, y cuyo costo se desconoce hasta este momento, ya que tanto ETECSA como la empresa Orange –encargada de realizar la instalación– no han hecho públicos los costos de la inversión. Este cable cuenta con tecnología DWDM post 2010, con una diferencia notable con el ALBA-1, pues permite transmitir por cada canal a una velocidad superior casi 100 veces a la anterior generación correspondiente al ALBA-1, proveyendo así una capacidad operativa de entre 10 a 100 Tbps.

El servicio operativo de ambos cables hoy en día sería aceptable, pero no suficiente por varios motivos. La principal dificultad es conocida como “la ultima milla” para la distribución del servicio, debido a que en el momento de conectar a usuarios finales se siguen implementando conexiones de cables de cobre, radio enlaces, o las redes 3 y 4G.

En este punto no se trata de una ley de embargo de Estados Unidos sobre Cuba, sino de un problema propio de la administración de gobierno. Durante años, el gobierno cubano ha culpado al embargo económico y comercial de Washington de su incapacidad para extender el servicio que muchos reclaman dentro y fuera de la isla. Pero en medio de la administración Obama, Estados Unidos quiso tender un cable de fibra óptica entre Miami y La Habana para ampliar el acceso a internet dentro de Cuba, una propuesta que declinaron las autoridades cubanas argumentando que ya tenían uno procedente de Venezuela.

La insuficiencia de fondos tampoco parece ser una razón válida para implementar mejoras en las telecomunicaciones en favor del pueblo cubano. Durante años, el régimen cubano estuvo transmitiendo sus canales de televisión nacional vía satélite. Obviamente esa programación se distingue, sin excepción, en difundir el discurso oficialista a la vez que se acallan las voces críticas e independientes, lo que resulta doblemente irónico. Dentro de Cuba es ilegal usar cualquier tipo de equipo satelital, incluso si se implementara para capturar la señal de esa misma programación que estuvo disponible hasta hace unos 15 días en el satelite Hispasat 1 (30°W).

El costo simplificado para transmitir por un transponder satelital un canal de televisión con calidad SD/MPEG-4 (4 MHz), sumando al transponder el uplink encoding, suele estar alrededor de los $80,000 dólares mensuales. Cuba estuvo transmitiendo durante años vía satélite por el Hispasat 1 (30°W) sus canales nacionales Cubavisión, TeleRebelde, Canal Educativo, Clave y Multivisión hasta que hace aproximadamente dos semanas atrás. Hoy solo queda disponible Cubavisión Internacional por Hispasat 1, el cual es muu similar al Cubavisión nacional en sus principales programas propagandísticos, pero con ligeras diferencias de programación. Esto no significa que el régimen cubano desistió de hacer propaganda ideológica. Todo indica que con el crecimiento de las plataformas IPTV (Internet ProtocolTelevision) y lo extremadamente económico que puede resultar la transmisión de un canal en HD por esta plataforma, estemos presenciando la mutación de sus contenidos propagandísticos y panfletarios hacia lo que ha dado en llamarse “la reinvención de la televisión”, con la oportunidad de llegar, por costos muy inferiores, a cualquier país o rincón del mundo.

Este mapa informativo nos reafirma un dato clave para entender el caso cubano: no se trata de capacidad, no es el problema de un pueblo que tiene dificultades de conexión a internet y que necesita soluciones para “estar online”; es y siempre ha sido una cuestión de disposición. No es posible pedir al régimen cubano pequeñas aperturas para llegar a los cambios profundos que necesita la nación en crisis. De un gobierno que pone primero que pone los intereses políticos e ideológicos por encima de los reclamos básicos de su pueblo, no puede esperarse reformas ligeras que pudieran conducir a un bienestar general.

Ofrecer internet a una población que con el fruto de su trabajo no puede adquirir lo elemental para una vida digna, es casi un sarcasmo. No se alimenta, no se duerme, no se crían a los hijos, no se vive dignamente con el aliciente de un “post de Facebook” o una “directa online”. Internet es un tema que seguirá entreteniendo a muchos, pero deviene una distracción para eludir lo verdaderamente fundamental en la mesa de demandas sobre cualquier alternativa de cambio: la libertad del pueblo cubano.

Raudel García Bringas es presidente de la corporación KREY Networks & Communications, establecida en Florida, Estados Unidos, desde 2016.

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