El pasado mío: Reivindicación del arte afrodescendiente en Cuba

El libro de los académicos Alejandro de la Fuente y Cary Aileen García Yero rescata la contribución afrodescendiente al arte cubano y lanza un desafío a la academia: reinterpretar el pasado artístico en clave afrocubana.

Por Xavier Carbonell

“Cuba es una factoría de olvidos”, afirmó en Madrid el académico Alejandro de la Fuente, quien presentó su libro El pasado mío (Iberoamericana Vervuert), junto a la investigadora Cary Aileen García Yero, la pasada semana. Invitados por la librería La Central del Museo Reina Sofía, ambos autores reivindicaron la contribución afrodescendiente al arte cubano y lanzaron un desafío a la academia: reinterpretar el pasado artístico en clave afrocubana.

La historia sería muy distinta, argumentaron ambos académicos, si en lugar de las cronologías, artistas y relatos tradicionales sobre el arte cubano, se rastreara la línea que va de las “primorosas obras” confeccionadas por “pardos y negros” del siglo XVIII hasta los grupos que revolucionaron –a nivel cultural pero también ideológico– la Cuba de los 80.

Ese es precisamente el objetivo de El pasado mío, que para el curador y moderador del encuentro Omar-Pascual Castillo representa el último paso de una trilogía de exposiciones (a la que se suman Queloides y Grupo Antillano) que han reevaluado el legado afrodescendiente en la isla. Sus antecedentes más inmediatos se remontan a 2013, cuando De la Fuente y García Yero comenzaron a colaborar en la Universidad de Pittsburgh y luego en Harvard, impulsados por “la pasión por la historia cultural de Cuba”.

El proyecto de El pasado mío busca revertir los “olvidos” –los autores repitieron varias veces el término–, siempre malintencionados y bien calculados, de los censores y comisarios culturales en las décadas más recientes, pero también de quienes se empeñaron en ningunear a los creadores negros y mulatos durante los siglos XIX y XX.

Los autores de El pasado mío durante la presentación en Madrid. Foto: E. Nazco/CF/.

A lo largo de la historia, los artistas, críticos y curadores que intentaron ganar un espacio para el arte afrodescendiente fueron desestimados e incluso perseguidos. Sus éxitos, dijo De la Fuente, “activaban los mecanismos de invisibilización”. Muchos de ellos –el propio investigador es un ejemplo notable– marcharon al exilio. Mientras, el oficialismo cubano mantuvo al país no solo al margen, sino también de espaldas a los movimientos reivindicatorios internacionales.

El resultado, comentan los autores de El pasado mío, ha sido funesto para la cultura cubana, que ha sufrido no solo la supresión, en universidades y galerías, de uno de sus componentes más importantes, sino un empobrecimiento muy difícil de resolver. En ese sentido, el libro busca dar un primer paso hacia la recuperación de la memoria. Generar conversaciones, aun fuera de Cuba, es un ejercicio inicial para devolverle al país lo que perdió.

Para De la Fuente y García Yero, el intercambio de conocimientos, lecturas e ideas es fundamental no solo cuando se habla de arte afrodescendiente, sino de cultura cubana en general. Apagar el diálogo ha sido uno de los objetivos persistentes de la censura, de ahí que hablar y escribir sobre la diversidad de herencias de las que disfruta el cubano sea imprescindible para su porvenir.

Ilustrado por obras de aquellos artistas que la historia oficial ha relegado –algunos de ellos, como Elio Rodríguez, formaban parte del público–, que El pasado mío se presente en un espacio tan prestigioso como el Museo Reina Sofía también demuestra que la reflexión sobre Cuba y su arte van ganando un lugar perdido desde hace años en los circuitos académicos españoles.

Además, viene a confirmar lo que muchos intelectuales han advertido: que Madrid ha llegado a ser un punto de encuentro indispensable para las nuevas diásporas cubanas y un referente indiscutible a la hora de discutir el futuro del país.

Discípulo de algunos de los titanes de la historia cultural cubana, como Manuel Moreno Fraginals, Alejandro de la Fuente es profesor de Estudios Africanos y Afroamericanos en la Universidad de Harvard, además de catedrático Robert Woods Bliss de Historia y Economía Latinoamericana. Autora de no pocos trabajos sobre arte, nación y raza, Cary Aleen García Yero es investigadora del Centro David Rockefeller para Estudios Latinoamericanos de Harvard.

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