Delcy Rodríguez extiende la mano izquierda al jefe de la CIA: La foto más simbólica de la transición venezolana

El recibimiento al señor Ratcliffe en Miraflores se produjo justamente cuando acababan de aterrizar en La Habana los restos de los 32 militares cubanos fallecidos durante la Operación Resolución Absoluta, despachados de regreso junto al canciller Bruno Rodríguez Parrilla.

La foto fue proporcionada por un oficial de la CIA para su difusión en los medios informativos. El director de la Agencia, John Ratcliffe, se reunió el pasado jueves en Caracas con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, para estrechar relaciones de trabajo entre ambos países.

El hecho y la imagen están cargados de implicaciones y quizás puede clasificar como la fotografía más simbólica de la etapa de transición política que se ha abierto en Venezuela desde el pasado 3 de enero, con la captura y extracción de Nicolás Maduro por tropas estadounidenses.

No he visto aparecer la foto en los medios cubanos y estoy esperando encarecidamente por el análisis concienzudo de los analistas de la Mesa Redonda y otros lares del rancio oficialismo criollo. La significación de la fecha cuenta, porque el recibimiento al señor Ratcliffe en Miraflores se produjo justamente en el momento en que acababan de aterrizar en La Habana los restos de los 32 militares cubanos fallecidos durante la Operación Resolución Absoluta, despachados de regreso junto al canciller Bruno Rodríguez Parrilla.

Sí, exactamente en las horas en que comenzaban en La Habana las honras fúnebres de los cubanos caídos en defensa del espurio gobierno chavista.

La reunión entre Rodríguez y Ratcliffe tuvo lugar casi simultáneamente con el encuentro del presidente Donald Trump con la líder opositora venezolana, María Corina Machado, en la Casa Blanca.

Según dijeron funcionarios estadounidenses sobre la visita de Ratcliffe a Venezuela, se trata de “transmitir el mensaje de que Estados Unidos espera una mejor relación de trabajo”, es decir, una cooperación más estrecha entre los servicios de inteligencia de ambos países.

Es el primer funcionario de alto nivel gubernamental en la administración Trump en visitar Venezuela desde el operativo para sacar a Maduro del poder. Apenas han transcurrido dos semanas.

Pero el mapa venezolano sigue complicándose para Cuba en la medida que transcurren las horas. Las revelaciones de la agencia Reuters de que funcionarios de las administración Trump estuvieron en conversaciones con Diosdado Cabello, ministro del Interior y «hombre duro» de Venezuela, meses antes de la operación militar estadounidense y mantienen actualmente los contactos, resulta un dilema extremadamente perturbador para el aparato cubano de inteligencia y el gobierno cubano, que tendrá que buscar respuestas para las crecientes exigencias de esclarecimiento sobre lo sucedido en territorio venezolano por parte de sus propios compañeros de viaje.

Sin abortar conclusiones apresuradas, quedan al menos sobre la mesa varias preguntas esenciales: ¿Qué plantea esta nueva etapa para los servicios de inteligencia cubanos desplegados en Venezuela? ¿En qué relación queda la colaboración de la DI y los organismos militares cubanos con la Venezuela en reestructuración de mandos? ¿Tiene algo que explicar ahora el oficialismo cubano sobre el estrechamiento de nexos entre la agencia más satanizada por la cúpula castrista y la dirigencia del país donde cayeron defendiendo a su gobernante 32 combatientes de las FAR y el MININT?

Son solo preguntas para los vertiginosos y convulsos tiempos de la nueva era.

Compartir: