Cultura en retirada: Ópera Nacional de Washington abandona el Kennedy Center

La decisión de la prestigiosa compañía operática es el mayor golpe a la campaña del presidente Donald Trump para remodelar el Centro Kennedy a su manera,e incluso rebautizarla con su propio nombre.

En el mayor golpe a la campaña del presidente Donald Trump para remodelar el Kennedy Center a su manera, la Ópera Nacional de Washington (WNO) decidió este viernes trasladar sus representaciones fuera de la legendaria institución donde ha actuado ininterrumpidamente desde 1971.

Es un rechazo artístico frontal y, en definiva, otro golpe para la cultura y la imagen del país que nos afecta a todos.

La prestigiosa compañía operática busca romper sus vínculos con el Kennedy Center for the Performing Arts tras un año turbulento en el que han proliferado cancelaciones por parte de artistas, butacas vacías y la retirada de donantes en protesta por la intervención de Trump en los asuntos de la institución al punto de tratar de rebautizarla con su propio nombre.

La autoridad de la junta directiva para anular la decisión del Congreso y cambiar el nombre del centro es actualmente objeto de controversia y una demanda en los tribunales, por lo que numerosas publicaciones ha seguido refiriéndose a la institución por su nombre legal.

A pocas semanas de comenzar su segundo mandato, Trump se nombró a sí mismo presidente del centro e instaló a un aliado político, Richard Grenell, como director ejecutivo, a la vez que llenaba su junta directiva con sus partidarios.

Una resolución para abandonar el centro fue aprobada por la junta directiva de la WNO este viernes, según un comunicado que la ópera proporcionó en adelanto al diario The New York Times.

“Hoy, la Ópera Nacional de Washington anunció su decisión de buscar una rescisión anticipada y amistosa de su acuerdo de afiliación con el Centro Kennedy y reanudar sus operaciones como una entidad sin fines de lucro totalmente independiente”, dice la declaración de la compañía.

Aida, por la WNO bajo la dirección artística de Francesca Zambello. Foto: WNO.

La resolución exige que la ópera traslade lo antes posible sus representaciones fuera del Teatro de la Ópera del Centro Kennedy, con capacidad para 2,364 butacas.

La compañía busca reducir el número de funciones como medida de ahorro.

Funcionarios de la WNO dijeron que ya se han seleccionado nuevos espacios en Washington, pero que aún no se han firmado los contratos de alquiler, aunque no se revelaron los lugares escogidos como nuevas sedes.

Los detalles sobre el nuevo programa se anunciarán en breve.

El Centro Kennedy muestra actualmente la programación de primavera de la WNO, incluyendo Treemonisha, de Scott Joplin, y West Side Story, de Leonard Bernstein, así como su próxima gala, pero se está creando un sitio web independiente.

La resolución también exige que la WNO inicie negociaciones con Grenell y el Centro Kennedy para poner fin a un acuerdo de afiliación que ha unido a ambas instituciones culturales desde su firma en 2011, cuando la compañía enfrentaba dificultades financieras.

Mediante ese acuerdo bipartito, la WNO se comprometió a producir un número determinado de espectáculos en el edificio; compartir funciones administrativas como marketing y desarrollo; y recibir una subvención anual del centro de entre $2 y $3 millones de dólares.

El acuerdo se renovó poco antes de que Trump se autoproclamara presidente del recinto y reemplazara a su junta directiva y a su equipo ejecutivo.

La WNO se negó a publicar una copia de la resolución, que se estuvo negociando hasta poco antes de su aprobación por la junta directiva de 37 miembros durante una reunión virtual este viernes.

Sin embargo, funcionarios involucrados en las deliberaciones proporcionaron detalles de su contenido.

La salida de la WNO del Centro Kennedy era una posibilidad que se barajaba desde mediados del pasado año, tras la caída de la venta de entradas y la estrepitosa dismimución en la asistencia de público a partir del momento en que Trump asumió la dirección del lugar, en febrero de 2025.

Un reporte del diario The Washington Post del pasado año reveló que alrededor del 43% de las entradas para las producciones habituales permanecieron sin vender entre septiembre y octubre.

Además, quedó claro que algunos abonados habituales decidieron marcar un boicot al centro., en respuesta a la intromisión de Trump, según reconocíó la propia directora artística de la WNO, Francesca Zambello.

«La gente me envía el folleto de la temporada hecho pedazos en un sobre y me dice: Nunca, jamás, volveré mientras [Trump] esté en el poder», declaró Zambello en una entrevista con el diario The Guardian a comienzos de noviembre.

La WNO se fundó en 1957, con una función inaugural de «El rapto en el serrallo», de W. A. Mozart, en la Universidad George Washington, y ha actuado en el Centro Kennedy desde la inauguración del edificio, el 8 de septiembre de 1971.

La compañía fue fundada por Day Thorpe, crítico musical del periódico THE WASHINGTON STAR, y ha servido de escenario para algunos de los artistas contemporáneos más destacados del género, incluyendo a Plácido Domingo, que también fue su director artístico, Anna Netrebko, Denyce Graves y Renée Fleming.

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