Culpables tres cubanos por robar medicinas y mercancías en Las Vegas

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Edificio del tribunal federal de Las Vegas, Nevada.

Por Redacción CaféFuerte

Tres inmigrantes cubanos involucrados en una red delictiva que perpetró cuantiosos robos de medicinas y mercancías en Las Vegas fueron declarados culpables por un tribunal federal.

Un jurado de 12 miembros halló culpables el pasado lunes a Alexis Torres Simón, de 46 años; Julio De Armas Díaz, de 54; y Alexander Del Valle García, de 42, bajo cargos de conspiración para interferir el comercio mediante robo y conspiración para cometer robo de transporte interestatal, según reportes del periódico Review Journal.

No costó mucho tiempo la decisión al  jurado, que deliberó por menos de tres horas para llegar a una conclusión. La jueza Jennifer Dorsey fijó la sentencia para el 18 de agosto en un caso que ha tenido amplia repercusión en el estado de Nevada.

El juicio se extendió por dos semanas y los acusados tuvieron que ser asistidos por interpretación simultánea al español, debido a su desconocimiento del inglés. Las condenas a los tres ladrones podrían ascender hasta 15 años de cárcel.

Acusados peligrosos

«No solo se trata de acusados ​​que cometen robos y planean acciones con violencia, sino que también estaban vendiendo sustancias controladas que causan un daño adicional a la comunidad», dijo el fiscal federal Daniel Bogden.

El caso se sustentó en las conversaciones grabadas en secreto por un informante del FBI, Yordani Corona Del Toro, un inmigrante cubano con una abultada hoja de antecedentes delictivos, quien fue la clave para penetrar la banda.

Del Toro, de 23 años, grabó secretamente las conversaciones de Simon y De Armas mientras planeaban planear el robo y el secuestro del conductor del camón de transportación de las medicinas.

Gracias a la penetración de la red, Simón y De Armas fueron detenidos el 8 de abril del pasado año, cuando estaban a punto de concretar el plan de robo. Del Valle fue detenido varios días después.

La grabación permite escuchar a Simón y De Armas ajustando los últimos pormenores de la acción delictiva un día antes de comenter el robo, mientras realizan un recorrido en el «terrreno de operaciones» en compañía de Del Toro.

Delator cuestionable

Los abogados defensores Osvaldo Fumo y Thomas Pitaro cuestionaron durante todo el juicio la credibilidad de Del Toro y la forma minuciosa en que fue orientado por el agente del FBI, Shay Christensen, La defensa dijo que apelaría el veredicto.

De acuerdo con Fumo, Del Toro mintió durante la investigación y se prestó para la delación de sus compatriotas con el fin de evitar una condena por delitos graves en dos casos de robo ante un tribunal estatal en Las Vegas.

Del Toro obtuvo la libertad condicional mientras enfrentaba acusaciones graves que podrían haber decretado una permanencia de por vida en prisión, tomando en cuenta sus reiterados delitos en el estado.

El informante dijo que  mientras estaba en probatoria se vio forzado a escapar a México y luego a Cuba, dejando atrás a su hija recién nacida, porque temía por su seguridad.

De acuerdo con su testimonio en el juicio, la esposa de uno de los acusados ​​envió una amenaza a la madre de Del Toro, haciéndole saber que pagaría caro por su delación.

Cadena de robos

Del Toro completará un período de cuatro meses de reclusión en el Centro de Detención del Condado de Clark por abandonar el país mientras cumplía su libertad condicional.

Agentes del escuadrón del crimen organizado del FBI vinculan a los acusados al robo ocurrido en un almacén del sureste de Las Vegas, el 15 de octubre del 2012, cuando los malhechores sustrajeron mercancías por valor de $573,756 dólares.

La banda está también involucrada en sendos robos en el área de Las Vegas. Uno se produjo el 14 de noviembre del 2012 contra una furgoneta de distribución estacionada en una tienda Smith, mientras que el otro tuvo como objetivo una farmacia Walgreen, el 13 de marzo  del 2013.

Los tres acusados emigraron en fechas recientes de la isla y forman pate de una creciente comunidad cubana asentada en Las Vegas.

El robo de medicinas y mecancías, a cargo de bandas organizadas, es uno de los delitos que han proliferado entre la nueva oleada de inmigrantes cubanos. En el 2010,  Amed Villa, un cubano de Miami, perpetró el mayor robo de medicamentos en la historia de Estados Unidos, calculado en $90 millones de dólares, realizado en un almacén de Connecticut.

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