Por Wilfredo Cancio Isla
La compañía MEO Australia Limited se sumará a las exploraciones petroleras en tierra firme en Cuba tras firmar un contrato de producción compartida con la estatal Cuba Petróleo (CUPET).
La firma australiana anunció este jueves la firma del acuerdo con CUPET luego de un proceso de negociaciones que se extendió por dos años, y que le permitirá explorar el bloque 9 de los campos petroleros de la costa norte de Cuba. El comienzo de las operaciones está sujeto a la aprobación regulatoria final.
“MEO ha estado en conversaciones con CUPET desde que se clasificó como un operador petrolero en tierra y en aguas poco profundas a principios del 2013. El bloque 9 fue siempre el preferido de MEO debido a la presencia confirmada de hidrocarburos y la proximidad a la producción y la infraestructura existente”, explicó un comunicado de la firma, con sede en Melbourne.
Nuevo enfoque petrolero
La firma del convenio de MEO se inscribe en el nuevo enfoque de la exploración petrolera cubana, que ha optado por pasar la página a los proyectos de perforación en aguas profundas y concentrarse en la producción de los pozos en tierra luego de los frustrados intentos de excavación en el Golfo de México.
MEO se suma así a la estatal rusa Rosneft y la Chinese National Petroleum Company (CNPC), que a mediados de este año se comprometieron a extraer más petróleo pesado y apoyar la perforación horizontal de nuevos pozos en la costa noroccidental de la isla, pero sin firmar acuerdos de perforación en aguas profundas de la llamada Zona Económica Exclusiva del Golfo de México, un área de 112,000 kilómetros cuadrados dividida en 59 bloques.
Junto a Rosneft, CNPC y ahora MEO, la extracción de petróleo pesado quedaría en manos comnpartidas con la compañía canadiense Sherritt International, pionera de la inversion extranjera en Cuba, y Zarubezhneft, la segunda empresa estatal petrolera de Rusia.
El programa de exploración de MEO se divide en cuatro subperíodos por un total de ocho años y medio, con opción de que la compañía australiana pueda retirarse del proyecto cada vez que finalice una etapa. El plan de trabajo negociado incluye el compromiso de un período inicial de 18 meses durante los cuales serán evaluados y reprocesados los datos sísmicos antes de que la compañía decida si continuará con un subperíodo de exploración de 24 meses.
Petróleo muy pesado
El bloque seleccionado por los australianos cubre aproximadamente 2,380 kilometros cuadrados, a la altura de los poblados de Corralillo y Rancho Veloz, unos 130 kilómetros al este de La Habana. Está muy cerca de la zona de Varadero y contiene al campo Motembo, que fue el primer yacimiento petrolífero cubano, descubierto en 1881.
La franja de petróleo pesado del norte cubano tiene una extensión de 320 kilómetros y abarca unos cinco kilómetros mar adentro. El crudo extraído es de alta viscosidad, con un factor de recuperación de apenas un 10 %, pero sirve para cubrir el 40 por ciento de las necesidades del país, con unas cuatro millones de toneladas anuales.
La geología del bloque 9 es análoga a los sistemas petroleros en los que el personal técnico de MEO tiene una experiencia significativa, factor clave para que prosperara la solicitud ante las autoridades cubanas, según la compañía.
“Vemos un gran potencial en Cuba y, en particular, en el Bloque 9, y esperamos con interés trabajar estrechamente con CUPET para beneficio mutuo”, dijo Jürgen Hendrich, presidente de MEO.
Pero hay varias interrogantes sobre la participación de MEO y los recursos financieros disponibles para invertir en la isla.
Preocupante estado financiero
MEO es una pequeña compañía pública de exploración y producción, con operaciones solamente en Australia, Nueva Zelandia y otras islas de Oceanía. Al parecer, es la primera vez que la firma se aventura a salir de su tradicional área de operaciones.
Según sus más recientes reportes financieros, consultados por CaféFuerte, su capital es limitado. Sus activos se desplomaron de $159,810,505 dólares australianos en 2013 a $26,728,457 en 2014, cuando las ganancias netas reportadas fueron de solamente $293,425 dólares. La cotización de sus acciones en la bolsa están a $0.02 centavos de dólar australiano.
Pero el gobierno cubano está necesitado de reanimar la ilusión petrolera de la isla, que se desvaneció en el 2012 tras la perforación de tres pozos en aguas profundas sin resultados satisfactorios. Los intentos infructuosos estuvieron a cargo de compañías internacionales como la española Repsol, la venezolana PDVSA, la malaya PC Gulf y la rusa Gazpromneft.
Tras el fiasco, todas las empresas con bloques contratados en aguas profundas se retiraron de Cuba, menos PDVSA y la angolana Sonangol.
Cuba promovió su ZEE con un potencial equivalente a los 22,000 millones de barriles, pero otros estimados lo sitúan entre 5,000 y 9,000 millones.