La debacle arquitectónica de La Habana sentenció en las últimas horas dos edificios en los municipios La Habana Vieja y Diez de Octubre, con un saldo de cuatro muertos, entre ellos una niña de siete años.
Reportes de medios oficiales y perfiles de redes sociales dieron cuenta al amanecer de este sábado del desplome de las edificaciones y la labor de los rescatistas por tratar de salvar personas atrapadas en los escombros.
Tres víctimas mortales dejó el derrumbe en horas de la madrugada del sábado de un edificio multifamiliar en Monte No.722, entre Rastro y Carmen, en La Habana Vieja. En la catástrofe murieron tres personas que quedaron sepultadas por los escombros, incluida una niña de siete años.
Se desconocen hasta el momento los nombres de los fallecidos. Aunque no se ha confirmado, los tres fallecidos parecen ser parte de un mismo núcleo familiar.
Fuerzas del Cuerpo de Bomberos y la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) lideraron las acciones de rescate durante horas, con la esperanza de hallar personas con vida, pero el resultado fue terriblemente fatal.
Justamente cuando sonaron las alarmas del derrumbe en La Habana Vieja, una cuadrilla de Salvamento y Rescate estaba concluyendo su faena en un edificio en fase de demolición, ubicado en San Bernardino, entre las calles Serrano y Durege, en el Consejo Popular Tamarindo de Diez de Octubre.
El edificio se derrumbó en horas de la tarde de este viernes. Un fallecido fue sacado del derrumbe, mientras que otra persona pudo ser rescatada sin peligro para su vida.
La víctima mortal fue identificada como Roberto Álvarez Castillo, de 60 años y con domicilio registrado en el municipio habanero de Cerro.
El edificio había sido declarado inhabitable hace tres meses a causa de un derrumbe anterior, pero varias personas acudían al lugar a pesar de las reiteradas advertencias realizadas por las autoridades municipales y los vecinos de la zona, según un reporte de Tribuna de La Habana.
De acuerdo con el periódico habanero, pasada la medianoche, los rescatistas lograron extraer del derrumbe el cuerpo de la persona que quedó atrapada bajo los escombros.
Con el trabajo de la técnica canina y la partipación de bomberos, y el testimonio de dos vecinos que se encontraban con el fallecido en el momento del derrumbe, se descartó la presencia de más personas en el lugar y se detuvo la búsqueda.
Los primeros informes no precisaron detalles sobre las personas que quedaron atrapadas en el colapso de la construcción.
La situación de la vivienda parece agravarse por días en medio de la crisis general que azota a Cuba, especialmente por la concentración de población en La Habana, que es de 2.1 millones de habitantes. La capital tiene 185,348 inmuebles en mal estado, de los que 83,878 necesitan una reparación parcial y 46,158 requieren labores mayores, de acuerdo con estadísticas oficiales.
En los últimos tiempos, se acumula un déficil de 43,854 hogares para damnificados por derrumbes previos, muchos de los cuales residen en albergues estatales de La Habana, de acuerdo con informes gubernamentales.
La fabricación de viviendas es una asignatura desaprobada por las autoridades cubanas, y alrededor de la mitad de las nuevas casas edificadas en el país durante la última década se materializaron por vía de la gestión privada de sus moradores.
Las casas fabricadas en Cuba disminuyeron un 54% en 2024, cuando solo pudieron concluirse 7,427 inmuebles a causa de la falta de disponibilidad de materiales de construcción. En 2023 se había fabricado más del doble de viviendas en el país (16,065).
De acuerdo con los registros de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), el pasado año apenas pudo cumplirse un 55% del plan de construcción de viviendas, que significa un pobre total de 13,492 edificaciones.
Tampoco pudieron acometerse reparaciones en casas y edificios que las ameritan con un grado de urgencia. El 37% del total de viviendas existentes en Cuba se hallan en regular o mal estado técnico, y ameritan repaciones urgentes a corto plazo.
Con la temporada de lluvias en su fase inicial y un pronóstico elevado de tormentas severas para la etapa ciclónica, la situación arquitectónica y habitacional de La Habana pudiera agravarse dramáticamente durante el año en curso.