Brasil ayudará a Cuba a producir leche y arroz

lechePor Redacción CaféFuerte

El vaso de leche que el gobernante Raúl Castro prometió garantizar en la mesa de todos los cubanos hace ya siete años, tal vez llegue por vía de la colaboración brasileña.

El estado brasileño de Río Grande del Sur y el Ministerio de la Agricultura (MINAGRI) de Cuba firmaron la pasada semana en La Habana varios acuerdos para el intercambio de tecnología, asistencia técnica y capacitación, especialmente destinados a las ramas de arroz, leche y agroindustria.

La colaboración entre Río Grande del Sur y el MINAGRI se esbozó en un primer contacto  en el 2012, se consolidó en el pasado año con sendas visitas oficiales, pero no fue hasta ahora que se definió a nivel de instituciones específicas para las producción de leche y arroz.

Andreia Sá Brito, asesora de Relaciones Internacionales de la Fundación Estatal de Pesquisas Agropecuarias (Fepagro), explicó que en la esfera de la producción lechera, Río Grande del Sur le ha propuesto a Cuba una «investigación participativa», que viene desarrollandose en ese estado con técnicas novedosas y que «aporta a los productores tecnología, asesoramiento técnico y acceso a crédito, entre otras oportunidades».

Algunas cosas marchan bien

La experiencia aplicada en Río Grande del Sur ha impactado favorablemente la cadena productiva de leche y sus derivados con muy buena calidad, según dijo Sá Brito a la prensa cubana.

La cooperación brasileña esta ya en marcha en en unidades de observación y de investigación de la provincia de Matanzas, con la asistencia del Instituto de Pastos y Forrajes.

«Algunas cosas marchan muy bien, otras más lentas, pero todo lo pactado avanzó», dijo la funcionaria, que pronosticó que a partir de ahora los convenios deben desarrollarse con el empuje propio de las instituciones.

Y falta le va a hacer a Cuba que avance el proyecto en medio de pronósticos realmente sombríos para la producción lechera, que en el 2013 alcanzó apenas los 503.6 millones de litros en un país que consume anualmente alrededor de 1,800 millones de litros.

La baja producción derivó en un “sobreconsumo en la leche importada”, según informó Bárbara Acosta, viceministra del Comercio Exterior en la sesión ordinaria del Parlamento cubano, el pasado diciembre, y obligó a comenzar este año con la distribución de un «sustituto lácteo con propiedades similares a la leche» para cubrir la dieta médica que se otorga a enfermos y embarazadas.

Actualmente la prolongada sequía está obligando incluso a trasladas a la masa ganadera de las provincias más afectadas hacia otras regiones del país.

El arroz que se necesita

Los brasileños también comparten experiencias con Cuba en un programa llamado Sabor Gaucho, mediante el cual se procesan productos de origen animal y vegetal de procedencia agrícola. Este programa se desarrollará con minindustrias de las provincia de Artemisa y Mayabeque de manera experimental.

En cuanto a la colaboración en el arroz, alimento básico de la dieta de los cubanos, el MINAGRI recibirá asesoría de técnicos del estado brasileño en cuanto al manejo de plagas y el intercambio de variedades de arroz, Río Grande del Sur produce el 75 por ciento del arroz que se consume en Brasil.

Cuba produjo el pasado año unas 280 mil toneladas de arroz (597.8 mil tonenadas en arroz cáscara húmedo), que a duras penas cubren un 40 porciento de las 700 mil que reclama cada año el consumo nacional. Cuba gasta unos $500 dólares por cada tonelada de arroz que adquiere en el mercado internacional.

El objetivo trazado por el MINAGRI es lograr unas 538 mil toneladas de arroz en la cosecha del 2016, una cifra que constituye aún el récord nacional de producción, conseguida en 1986.

La delegación brasileña que visitó Cuba la pasada semana también estableció contactos y firmó protocolos de intención en la esfera de las comunicaciones y el desarrollo cultural con el Instituto Cubano de Radio y Televisión, la Escuela Internacional de Cine y la entidad Mepla (Memoria Popular Latinoamericana).

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