
El conglomerado bancario HSBC acordó pagar una multa de $875 millones de dólares por violar las regulaciones impuestas por Estados Unidos a los negocios con Irán, Burma (Myanmar), Sudán y Libia, y transgredir el embargo a Cuba.
Es la mayor sanción monetaria impuesta por Estados Unidos a una institución bancaria por violación de leyes comerciales a través de terceros países, superando una multa anterior de $619 millones de dólares, aplicada al grupo bancario ING el pasado junio.
Un comunicado emitido por la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, indicó que las violaciones ocurrieron entre el 2002 y el 2009, y favorecieron que organizaciones vinculadas al narcotráfico en México lavaran cientos de millones de dólares mediante cuentas establecidas en Estados Unidos, aprovechando las grietas operacionales del HSBC.
En total, unos $1,920 millones fueron fijados para penalizar a HSBC en violación de los requerimientos fijados por la Ley de Secreto Bancario (BSA) y las sanciones vigentes en Estados Unidos, en las que se vio involucrada la filial del HSBC en Nueva York.
“A pesar de las extensas operaciones mundiales del Grupo HSBC y los recursos sustanciales que dispone para gestionar el riesgo transnacional, no pudo ayudar a asegurar las fronteras de Estados Unidos financieras y dejó huecos peligrosos que los distribuidores internacionales de la droga y otros criminales aprovecharon fácilmente”, indicó el documento.
Daños a integridad financiera de EEUU
Las autoridades de OFAC agregaron que las sanciones reflejan el daño a la integridad del sistema financiero estadounidense, infligido por HSBC, al mismo tiempo que reafirman la intolerancia del gobierno federal ante los comportamientos y prácticas empresariales que desoyen los requisitos establecidos por su sistema de control bancario.
En el caso de Cuba, las violaciones del Grupo HSBC fueron atribuidas a 40 transferencias electrónicas por valor aproximado de $18.8 millones de dólares, y que fueron realizadas entre marzo del 2004 y diciembre del 2007. El monto específico de la multa por incumplimiento de las normas del embargo fue de $2.6 millones.
«Estas sanciones implican prácticas deliberadas y peligrosas por uno de los mayores bancos del mundo», dijo David S. Cohen, subsecretario para Terrorismo e Inteligencia Financiera en el Departamento del Tesoro. «HSBC conocía absolutamente los riesgos de los negocios que conducían, sin embargo, ignoró las advertencias específicas y obvias. Sus fracasos permitieron que cientos de millones de dólares en dinero de la droga pasaran a través de sus puertas sin supervisión».
Las autoridades anunciaron la imposición de sanciones separadas de $500 millones en multas contra el HSBC Bank N.A. USA, por violaciones de la legislación bancaria. Esta multa se aplica en caso de incumplimiento parcial de una orden preventiva, emitida en el 2010.
La OFAC también alcanzó un pago adicional de $375 millones de HSBC para liquidar el pasivo potencial de violaciones a las leyes estadounidenses con un importe equivalente destinado al Departamento de Justicia.
Fallas sistemáticas y prolongadas
Desde mediados de 2006, HSBC carecía de un programa eficaz para controlar los riesgos de lavado de dinero u otras actividades ilícitas, teniendo en cuenta la diversidad de servicios que ofrecía, así como el volumen de transacciones, la magnitud de las actividades empresariales, y alcance geográfico en su relación con los clientes.
Los fallos sistemáticos y prolongados en el cumplimiento los requisitos bancarios para rastrear operaciones sospechosas resultó en el fracaso para detectar y reportar adecuadamente evidencias de lavado de dinero y otras actividades ilícitas, consideraron las autoridades estadounidenses.
A pesar de advertencias sobre la posibilidad de lavado de dinero mediante su filial en México, HSBC no consideró el peligro y dio una de las calificaciones de riesgo más bajas. Como resultado de las calificaciones complacientes, miles de millones de dólares en transacciones electrónicas desde México fueron excluidas de las revisiones internas, indicó el comunicado.
En el 2006, las autoridades federales alertaron a todas las instituciones financieras de Estados Unidos sobre los riesgos del lavado de dinero en efectivo a través de la frontera mexicana, y advirtieron que altas sumas provenientes del tráfico ilícito de drogas se introducen de contrabando para ser colocados en bancos mexicanos y luego reenviarlas de regreso a Estados Unidos.
Se calcula que solo entre el 2007 y el 2008, el HSBC de México trasladó al menos $7,000 millones de dólares a su homólogo en Estados Unidos, un volumen de operaciones que puso en alerta a las autoridades estadounidenses sobre la procedencia sospechosa de los ingresos.
Además, entre el 2006 y hasta el 2009, el banco no supervisó las operaciones en efectivo realizadas con sus filiales extranjeras y mexicanas y de otros hizo la entrega de más de $15,000 millones de dólares.
La conexión cubana
“Como consecuencia de ello, muchas instituciones financieras extranjeras y sus clientes han obtenido acceso sin control al sistema financiero de EEUU, sin las debidas salvaguardias contra la actividad financiera ilícita”, agregó el documento.
De manera que no funcionaron los reguladores privados de información para combatir operaciones ilegales como el lavado de dinero, la financiación del terrorismo, el crimen organizado transnacional y otras amenazas financieras nacionales e internacionales, manifestaron las autoridades estadounidenses.
Durante años, filiales de HSBC en Europa, Oriente Medio, Asia e instituciones financieras estadounidenses procesaron cientos de transacciones de países, entidades y personas sujetas a sanciones de Washington, incluidas personas o entidades cubanas.
El pasado julio, un informe presentado ante el Senado de Estados Unidos indicó que entre el 2002 y el 2007 sucursales del HSBC en México, Colombia, Costa Rica, Panamá, Honduras y El Salvador abrieron y mantuvieron cuentas en dólares de embajadas de Cuba y ciudadanos cubanos, incumpliendo las regulaciones del embargo.
Un documento interno de HSBC, adjunto en el informe senatorial, indicó que la filial mexicana del banco tenía 23 clientes cubanos con cuentas en dólares y activos por $348,000 dólares, además de otros 61 usuarios cubanos con cuentas en pesos mexicanos y en dólares por $966,000 dólares.
Las prácticas sancionadas comprendieron los mensajes electrónicos de pago por vía de la Sociedad para las Telecomunicaciones Financieras Interbancarias Mundiales (SWIFT), ocultando las referencias que implicaran sanciones de Estados Unidos. Como resultado de esta omisión, más de 2,900 pagos por valor de $430 millones de dólares fueron enviados a través de bancos de Estados Unidos a cuentas de personas o instituciones en violación de las leyes vigentes.
Mediante el uso indebido de mensajes SWIFT se eliminaba información codificada y se reenviaban los pagos a las instituciones financieras estadounidenses haciendo falsas referencias a una filial del Grupo HSBC como la institución de destino.
Según el acuerdo anunciado, HSBC está obligado a poner en marcha y mantener políticas y procedimientos para minimizar el riesgo de la repetición de tales conductas en el futuro inmediato.
Fundado como institución bancaria en 1865, el Grupo HSBC tiene su sede en Londres y es considerado el tercer mayor banco del mundo, con 7,200 oficinas en 85 países y más de 89 millones de clientes. Sus ganancias anuales. Sus activos ascienden a $2,637 billones de dólares.
Información relacionada:
Anuncio de OFAC sobre sanción a HSBC
Comunicado sobre el acuerdo entre HSBC y el Departamento del Tesoro
EEUU impone histórica multa a banco ING por violar el embargo a Cuba