La residencia de la líder opositora Laura Pollán Toledo (1948-2011), un espacio simbólico donde se gestó el movimiento Damas de Blanco en La Habana, fue allanada y permanece ocupada por una familia vecina de la barriada, sin que las autoridades hayan procedido a retornar el inmueble a sus legítimos propietarios.
Según denunció Laura Labrada Pollán, hija de la activista fallecida, la vivienda ubicada en la calle Neptuno #963, entre Hospital y Aramburu, en el municipio Centro Habana, fue ocupada de manera ilegal por unos vecinos, el pasado 1 de abril, y cuatro meses después del incidente no ha habido respuesta sobre su reclamación.
“Es injusto y muy triste que la casa de mi madre fuera allanada ilegalmente y que las autoridades no hagan nada al respecto”, dijo Labrada en conversación telefónica con Café Fuerte.”Esta es una propiedad que pertenece a nuestra familia, que la hemos mantenido con mucho sacrificio y eso todo el mundo lo sabe”.
Labrada explicó que tras producirse el allanamiento, con violentación de la cerradura de la puerta principal, realizó la denuncia oficial en la estación de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), en la calle Zanja, y también la presentó ante las autoridades de la Dirección Municipal de la Vivienda de Centro Habana.
“Las autoridades lo saben todo, pero no dan respuesta a mi denuncia”, manifestó la también activista de las Damas de Blanco. “Y tengo que pensar que este es un proceso que está amañado y que esos individuos, que son unos ladrones, están siendo protegidos después de más de 120 días instalados tranquilamente en nuestra casa… Ahí están las manos del Departamento de Seguridad del Estado, esto ha sido algo bien calculado”.
Por el momento la PNR solo ha dicho que el caso está bajo investigación. Labrada está buscando opciones legales para reforzar su reclamación ante otras instancias del gobierno.
La vivienda perteneció por más de 30 años y hasta su fallecimiento a Laura Pollán, quien compartía el hogar con su esposo, el activista, ingeniero nuclear y periodista independiente Héctor Maseda Gutiérrez, condenado a 20 años de cárcel en la Causa de los 75, en 2003, y liberado con una licencia extrapenal en 2011. Maseda falleció en Estados Unidos el pasado 30 de mayo, a los 83 años.


El heredero natural de la propiedad es Alejandro Moisés García Labrada, hijo de Laura Labrada y quien desde su nacimiento, en 1997, tiene registrada residencia oficial en esa dirección.
“Esa es nuestra casa, nunca la hemos abandonado, y no hay ningún impedimento que pueda negarnos el derecho a preservarla como un bien familiar”, recordó Labrada.
Los ocupantes del inmueble son vecinos conocidos del barrio, entre ellos Yanela Fernández y su hija, Ayamey Fernández, quien es presidenta del Comité de Defensa de la Revolución (CDR) de la cuadra. Labrada relató que entraron a la casa por la fuerza, cuando su hijo Alejandro pasaba unos días en casa de la abuela paterna en el municipio Playa.
Dentro de la vivienda se encontraban documentos y pertenencias de Alejandro y la familia Labrada, así como objetos personales que fueron de Laura Pollán y Héctor Maseda, fotos, libros y numeroso material histórico relacionado con las Damas de Blanco y el movimiento opositor cubano.
“Parte de la casa la dejamos como un museo de las Damas de Blanco, con las cosas que fueron de mi madre”, manifestó Labrada, que vivió en el lugar hasta mudarse a otra dirección cercana, en la calle Pocito #104, en Centro Habana.

La casa de Laura Pollán se convirtió en epicentro de resistencia cívica y atención de la prensa internacional al producirse la llamada Primavera Negra, en marzo de 2003. El gobierno lanzó una redada para apresar y condenar a largas penas a 75 miembros del movimiento disidente, y sus madres, esposas e hijas decidieron movilizarse para reclamar la liberación de sus familiares sometidos a procesos sumarios injustos.
Fue así como se gestó el movimiento de las Damas de Blanco, que Laura Pollán acogió y animó desde su propia vivienda, organizando mensualmente un Té Literario para escuchar testimonios sobre la situación de los prisioneros.
El lugar fue punto de encuentro de opositores, activistas y familiares de los presos políticos, y también fue objeto de mítines de repudio y actos vandálicos, perpetrados por partidarios gubernamentales.
Desde el 2015 la sede de las Damas de Blanco fue trasladada al barrio habanero de Lawton, donde reside Berta Soler, actual líder y fundadora del movimiento.

Natural de Manzanillo, provincia Granma, y maestra de profesión, Laura Pollán lideró las Damas de Blanco y logró amplio reconocimiento en sus reclamos por la libertad de los presos políticos y la defensa de los derechos humanos en Cuba. En 2005, el movimiento recibió el Premio Sajarov del Parlamento Europeo, pero el gobierno cubano le impidió viajar a Bruselas para recibir el galardón.
Pollán falleció el 14 de octubre 2011 de manera misteriosa. Los médicos alegaron un paro cardiorrespiratorio producido por una grave infección pulmonar y su condición diabética. Sin embargo, familiares y personas cercanas sospecharon que su muerte pudo ser provocada, aunque no existen pruebas concluyentes para afirmarlo.
Labrada dice que se ha dedicido a denunciar el despojo de su propiedad ante la pasividad y las excusas injustificadas de los organismos competentes para solucionar el caso.
“Esto es tortura psicológica, añadida al desgaste físico que sufrimos todo el tiempo los cubanos en este país”, dijo Labrada. “He dedicido denunciar públicamente esta situación porque esa es mi casa, que está ocupada por ladrones, y yo no tengo que esperar más para revelar lo que está pasando”.