La administración de Donald Trump solo enviará pagos parciales del programa de cupones de alimentos durante noviembre, limitando el uso de fondos de emergencia mientras permanezca el cierre del gobierno federal.
Los planes de la administración se revelaron este lunes a través de documentos registrados en tribunales federales. La documentación se interpuso en respuesta a los fallos emitidos por dos jueces federales la pasada semana, quienes ordenaron al Departamento de Agricultura (USDA) financiar de inmediato los beneficios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP).
No está claro aún cuándo los beneficiarios del programa recibirán la ayuda, aunque una orden enviada este sábado por el juez John McConnell, del tribunal de distrito de Rhode Island, precisó a USDA para que los beneficios completos comenzaran a entregarse este mismo lunes, o los pagos parciales para el miércoles.
La propuesta de «finaciamiento parcial» que el gobierno propone es entregar solo la mitad de la contribución al programa de asistencia alimentaria.
El juez McConnell, uno de los dos magistrados federales implicados en la decisión sobre SNAP, concedió el fin de semana para que el gobierno solucionara los problemas de procedimiento, luego de que funcionarios del Departamento de Agricultura informaran al tribunal de “limitaciones técnicas” relacionadas con la entrega de los pagos.
Sin embargo, el juez instó entonces a la administración a financiar los pagos en su totalidad utilizando una segunda cuenta del Departamento de Agricultura, la cual se conforma principalmente con ingresos arancelarios.
Este lunes, la respuesta del Departamento de Agricultura no fue favorable. En una declaración jurada, Patrick A. Penn, alto funcionario de USDA, acudió a un tecnicismo para indicar que no se podrían financiar legalmente los pagos del SNAP de esta manera.
En el documento registrado, el funcionario dice que “usar el dinero para proporcionar la totalidad de la ayuda alimentaria se apartaría de la intención del Congreso”.
No obstante, la administración ha recurrido ya repetidamente a esos fondos para sostener otro programa federal de nutrición, el llamado WIC, durante el cierre gubernamental.
El Programa Especial de Nutrición Suplementaria para Mujeres, Bebés y Niños (WIC) ha recibido ya $450 millones de dólares adicionales de la administración Trump en medio de la parálisis gubernamental, que entra en su sexta semana.
Los registros revisados por el diario The New York Times y confirmados por funcionarios de la Oficina de Gestión y Presupuesto indican que la administración utilizó el pasado viernes los ingresos aduaneros para financiar WIC, que facilita asignaciones para unos de 6.7 millones de mujeres y niños pequeños en todo el país. La Casa Blanca había usado esa misma cuenta de ingresos para sustentar el programa hasta octubre.
Las prestaciones mensuales de WIC incluyen dinero en efectivo para productos alimenticios, vales para lácteos y huevos, apoyo nutricional y lactancia, y leche de fórmula para bebés.
Se espera que esta semana puedan producirse otros fallos judiciales o se convoquen audiencias de emergencia en medio del litigio, tanto por parte del juez McConnell como de la jueza Indira Talwani, del tribunal de distrito de Boston, Massachusetts.
La administración Trump adelantó que la entrega parcial de los beneficios podría tardar semanas, lo que se complica con la decisión presupuestaria anunciada este lunes.
Pero las organizaciones asociadas a las dos demandas que motivaron los fallos judiciales de emergencia, creen que hay que presionar a la administración para que provea inmediatamente los fondos a los necesitados.
“Estamos considerando todas las opciones legales para garantizar el pago íntegro de los fondos», dijo Skye Perryman, presidenta de Democracy Forward, “No debería ser necesaria una orden judicial para obligar a nuestro presidente a proporcionar la nutrición esencial que el Congreso ha dejado claro que debe proporcionarse”.
Alrededor de 42 millones de personas en Estados Unidos se benefician de SNAP, mayormente población de bajos ingresos, ancianos, desempleados y discapacitados. Alrededor de tres millones de beneficiarios residen en el Estado de Florida, unos 600 mil en el condado Miami-Dade.
En Florida, la situación ha lanzado las alarmas para personas y familias necesitadas que dependen de los cupones de SNAP para garantizar su alimentación. Los beneficiarios confiaban en recibir las prestaciones a más tardar el miércoles.
El gobernador Ron DeSantis prometió este lunes que el Departamento de Agricultura de Florida «hará más» para ayudar a las personas de bajos ingresos que podrían quedarse sin ayuda alimentaria durante el cierre del gobierno federal, pero rechazó las peticiones de legisladores demócratas de recurrir a fondos de emergencia para asegurar el programa.
«Estoy recibiendo cartas de los demócratas que dicen: Deberías declarar una emergencia y crear tu propio SNAP, cuando son ellos los que están obstaculizando el SNAP», dijo DeSantis durante una conferencia de prensa en Tallahassee.
Una de cada ocho personas en Florida utiliza el programa SNAP, y el 60 % de los participantes son familias con niños.