Portar armas abiertamente dejará de ser ilegal muy pronto en el estado de la Florida. Las personas con licencia para tener armamentos podrán exhibirse con ellos en casi todos los espacios públicos, según una decisión judicial.
Este agitado miércoles de septiembre, la Corte de Apelaciones del Primer Distrito de Florida en la zona norteña del Panhandle, dictaminó que la prohibición estatal de portar armas abiertamente es inconstitucional, pues según el fallo del panel de jueces “contradice la garantía del derecho a portar armas que ofrece la Segunda Enmienda”.
El tribunal advirtió que el fallo «no quiere decir que el porte abierto sea absoluto o inmune a una regulación razonable», pero sí dejó claro que “el Estado no puede «suprimir por completo el derecho de los ciudadanos adultos normales y respetuosos con la ley».
El fallo no será definitivo hasta que expire el plazo de 15 días para una posible próxima audiencia, pero casi que puede darse por hecho.
El panel fue íntegramente femenino. Tres juezas lo decidieron por votación unánime.
La noticia le vino como anillo al dedo a los planes del gobernador Ron DeSantis, quien este lunes asistió eufórico a la inauguración de las Festividades de la Segunda Enmienda, un programa de incentivos fiscales para que los residentes de Florida compren –libre de impuestos hasta diciembre– armas de fuego, municiones y pertrechos. La celebración busca también propulsar una legislación congelada en la Legislatura para que las armas puedan portarse abiertamente, pero el fallo pavimenta el camino para conseguirlo.
El veredicto se conoció en una jornada marcada por la tragedia: el asesinato del líder conservador Charlie Kirk por un balazo en el cuello durante un acto masivo en la Universidad Valley, en Utah. Todo en vísperas de una fecha de triste recordación para la nación americana: el 9/11.
El Fiscal General de Florida, James Uthmeier, ya dio pleno apoyo al dictamen y adelantó en la red X que no solicitará una nueva audiencia ni reclamará la revisión del Tribunal Supremo de Florida, lo que significa que la decisión de la Corte de Apelaciones probablemente se mantendrá.
«Esta es una gran victoria para los derechos de los floridanos amparados por la Segunda Enmienda», declaró Uthmeier. «Como todos hemos presenciado en los últimos días, nuestro derecho divino a la legítima defensa es indispensable».
La prohibición para que los residentes de Florida hicieran visibles sus armas en público estaba vigente desde 1987 y había sido ratificada en 2017, bajo orden de la Corte Suprema del estado. Pero el Tribunal de Apelaciones del Primer Distrito le ha subido ahora la parada a sus colegas de más alto rango judicial.
El panel de apelaciones se acogió a un caso de la no menos conservadora Corte Suprema de Estados Unidos, de 2022, que marca precedencia jurídica. Ese caso, conocido como la decisión Bruen, establece que las leyes que restringen la Segunda Enmienda deben basarse en la regulación histórica de las armas, y en Florida no existe ese antecedente.
“Ninguna tradición histórica respalda la prohibición de portación abierta de Florida”, escribió el tribunal en su dictamen este miércoles. “Al contrario, la historia confirma que el derecho a portar armas en público incluye necesariamente el derecho a hacerlo de manera abierta”.
Las tres juezas con opinión coincidente fueron Lori S. Rowe, nombrada por el exgobernador Charlie Crist, y Stephanie W. Ray y M. Kemmerly Thomas, designadas por el exgobernador Rick Scott.
Florida es uno de los cuatro estados, junto con Illinois, Connecticut y California, donde estaba prohibido el porte abierto de armas en casi todas las circunstancias para todo tipo de armas de fuego.
Pero en apenas una quincena dejará ese selecto grupo de estados discordantes y para parecerse más a Texas y Arizona.
Habrá que ver lo que piensen y sientan los turistas a partir de esta nueva atracción como Estado del Sol… con Armas a la Vista, un Deportation Depot y un Alligator Alcatraz como novedades adicionales.
Douglas Letter, director jurídico de Brady-United Against Gun Violence, condenó la decisión del Tribunal de Apelaciones y dijo que los gobiernos estatales «siempre han podido restringir la forma en que una persona porta un arma de fuego en público, lo que incluye restringir el porte abierto».
«Los floridanos y los millones de turistas y visitantes que viajan cada año al Estado del Sol correrán peligro si la decisión sigue en vigor», afirmó Letter en un comunicado.

La Fiscalía General de Florida había estado defendiendo la prohibición del porte abierto, con un litigio que lideró la exfiscal general Ashley Moody, ahora en el Senado federal.
Sin embargo, cada vez con más determinación el gobernador DeSantis respalda el porte abierto de armas y ha solicitado a la Legislatura estatal su aprobación, algo sobre lo que los legisladores republicanos de Florida se han mostrado cautelosos por un tiempo.
Para amenguar su reticiencia, la Legislatura de Florida –de mayoría republicana y conservadora– aprobó en 2023 una legislación que permite portar armas ocultas, sin permiso ni capacitación.
Pero DeSantis no se ha cruzado de brazos. Además de presionar a la Legislatura para que apruebe el porte abierto, se ha esforzado en derogar algunas restricciones de armas en Florida que fueron establecidas tras la masacre en la escuela secundaria de Parkland, en el condado de Broward, en 2017.
Lo más controversial en las intenciones de DeSantis es eliminar una restricción que impide a los menores de 21 años comprar armas largas.
Por el momento el Estado mantiene en pie dos aspectos restrictivos del acceso a las armas, con bastante consenso entre funcionarios, legisladores y sheriffs de que deben prevalecer. Aunque en Florida nunca se sabe.
La ley estatal de Florida seguirá impidiendo que las personas porten armas de fuego en cualquier capacidad en lugares como comisarías, juzgados, colegios electorales y campus universitarios.
Además, la compra de armas permanecerá restringida para determinadas personas, entre ellas las que han cometido delitos graves o tienen órdenes de alejamiento por violencia doméstica.
Florida ocupa el segundo lugar a nivel nacional en la comercialización de armas, solo aventajada por Texas, con un estimado de 1.2 millones de armamentos de fuego vendidos en 2024, según un reporte de la organización Safe Home a partir de cifras del FBI. La población del estado es de 21.73 millones de habitantes.