Los candidatos y las propuestas demócratas convirtieron la jornada electoral de este martes en una poderosa marea azul para arrasar en las principales contiendas en pugna y enviar un enérgico mensaje de confrontación a la administración de Donald Trump y sus partidarios.
Los cuatro decisivos comicios que se dirimían en las urnas en Nueva York, Virginia, Nueva Jersey y California representaron contundentes triunfos para los demócratas, una clarinada de reactivación política exactamente un año después del triunfo electoral de Trump y el Partido Republicano, en noviembre de 2024.
En la más enconada y polémica de las porfías, Zohran Mamdani, un legislador estatal nacido en Uganda hace 34 años, se convirtió en el alcalde 111 de Nueva York, primer musulmán que tomará las riendas de la Gran Manzana en toda su historia.
Mamdani alcanzó más de un millón de votos para derrotar al veterano político y exgobernador Andrew M. Cuomo, quien a última hora recibió un sorpresivo endorso de Trump. La elección marcó una histórica participación más de dos millones de votantes, la más concurrida entre los comicios municipales de la ciudad desde 1969.

Será no solo el alcalde más joven de la ciudad de Nueva York desde el siglo XIX, sino también el primer inmigrante naturalizado en ocupar el cargo desde Abraham Beame, nacido en Inglaterra, y alcalde entre 1974–1977, en medio de una profunda crisis financiera de la ciudad.
En el discurso de la victoria en Brooklyn, Mamdani dijo a sus seguidores que habían derrocado una dinastía política y empoderado a los cocineros, repartidores y taxistas, actualmente ignorados y relegados a la marginalidad en una de las ciudades más caras del mundo.
“Durante los últimos 12 meses, ustedes se han atrevido a aspirar a algo más grande», dijo Mamdani. «Esta noche, contra todo pronóstico, lo hemos conseguido. El futuro está en nuestras manos».
También tuvo sentidas referencias y anécdotas para defender la inmigración, y afirmó que Nueva York seguirá siendo una ciudad de inmigrantes. «A partir de esta noche estará dirigida por un inmigrante», apuntó.
Y tuvo duras palabras para Trump, a quien se refirió directamente en varios momentos de su discurso: “Para llegar a cualquiera de nosotros, tendrá que pasar por encima de todos nosotros”.

En el vecino estado de Nueva Jersey, la ola azul se apoderó de la gubernatura con el triunfo de la candidata Mikie Sherrill, una representante con cuatro términos cumplidos en el Congreso, quien consiguió el 56% de los votos disputados. Su rival, el republicano Jack Ciattarelli, un exlegislador estatal con respaldo de Trump, apenas pudo llegar al 43%.
Barrida en Virginia
En Virginia, la debacle republicana fue triple.
La aspirante Abigail Spanberger, demócrata de centroizquierda y exagente de la CIA, ganó la gobernación del estado por paliza de 15 puntos porcentuales frente a la republicana Winsome Earle-Sears, vicegobernadora incumbente y de fuerte retórica conservadora. Pero los demócratas se agenciaron también la vicegobernación con Ghazala Hashmi, exsenadora de origen musulmán, y la Fiscalía General del estado, que quedó en poder de Jay Jones, ganador con el 53.2% de los votos sobre el cubanoamericano Jason Miyares (46.8%).

Ambas elecciones –Nueva Jersey y Virginia— son barómetros muy elocuentes del nivel de aceptación de los votantes respecto a los rumbos de la administración Trump, y pone a prueba la capacidad de los estados para contrarrestar las políticas implementadas bajo la agenda presidencial.
Un contragolpe estratégico
El puntillazo de la noche ocurrió horas más tarde en California, donde los votantes le dieron un soberano espaldarazo a la Proposición 50, con apoyo del 64% de los electores (más de 4.7 millones de votos). La victoria del SÍ en esta consulta popular tiene tremendo impacto en la política nacional, pues podría inclinar la balanza de los demócratas con hasta cinco escaños adicionales en la Cámara de Representantes para las elecciones de medio término de 2026.
La Proposición 50 era un contragolpe del estado con más votos electorales del país a los intentos de Trump por mantener la Cámara de Representantes bajo control republicano, buscando cambios en el mapa de los distritos electorales en estados gobernados por sus partidarios.

La aprobación de la Proposición 50 es, particularmente, un triunfo importante para el gobernador Gavin Newsom, un acérrimo opositor de Trump y figura con aspiraciones presidenciales en 2028.
Otra señal del predominio azul en la jornada se verificó en Pensilvania, donde los tres jueces demócratas designados a la Corte Suprema del estado, en 2015, fueron ratificados, cada uno por separado, con más del 61% de los votantes.
Hialeah hace historia
En el ámbito de Florida, Hialeah hizo historia con la elección del cubanoamericano Bryan Calvo, un abogado y concejal de 27 años, que se convierte en el alcalde más joven no solo de la ciudad sino de todo el estado.

Es entendible que entre un puñado de cinco candidatos, Calvo se haya alzado con la victoria con el 53% de apoyo (más de 9,200 votos). Su plataforma de campaña “Hialeah Primero” fue directa a las preocupaciones más agobiantes que tiene la población en estos momentos, y se centró en reducir los impuestos y las tarifas de agua, eliminar las pensiones políticas, enfrentar la corrupción y prometer la suspensión de los gravámenes sobre la propiedad de los adultos mayores de 65 años, entre otros asuntos de vital sobrevivencia para los habitantes de la ciudad.
“Esta victoria pertenece a cada familia que ha trabajado duro y se ha negado a rendirse”, dijo Calvo en su discurso de la victoria. “Hialeah eligió la transparencia sobre la corrupción y los resultados sobre la retórica, y mi compromiso es devolver la integridad al Ayuntamiento y garantizar que el gobierno trabaje para todos, no solo para unos pocos bien conectados».
Hialeah está cumpliendo 100 años de existencia, y sería una excelente noticia que su elección marcara un nuevo comienzo, con la perspectiva de una generación política emergente, preparada y comprometida con las necesidades de su comunidad.
Si Calvo logra concentrarse en los acuciantes problemas de la ciudad, superpoblada, congestionada de tráfico, con una franja de población envejecida de bajos recursos y amplia demanda de servicios de salud, su misión sería encomiable. De lo contrario, si se deja arrastrar por la politiquería al acecho, incluida la retórica de la «batalla anticastrista», no quedará mucho margen para esperar reales cambios en el progreso de Hialeah.
Miami limpia su pasado
Y en la ciudad de Miami, los electores se sacudieron en salud para pasar la página de las viejas y cansadas franquicias familiares que han convertido la política local en un pestilente pantano de corruptelas, escándalos e irrespeto público. De los 13 candidatos enfrentados, los votantes priorizaron a Eileen Higgins y Emilio González para disputarse una segunda vuelta por la Alcaldía, el próximo 9 de diciembre.
Higgins, actual comisionada del condado Miami-Dade, alcanzó el 36% de apoyo (más de 13,000 votos), y González, militar retirado, exadministrador de la ciudad y exdirector del Aeropuerto de Miami, el 19% (unos 7,000 votos).
Detrás de ellos quedaron todos los demás: Joe Carollo, Fran Carollo, Alex Díaz de la Portilla, Xavier Suárez… Para esos apellidos parece haberse cerrado un capítulo en sus aspiraciones políticas. Los votantes hablaron, cansados y descreídos.
Aunque presumiblemente las elecciones locales no son partidistas, cada día lo son más a tono con la polarización política que vive el país, y esta venidera lo será. Higgins está registrada como demócrata y tiene el respaldo de la alcaldesa condal, Daniella Levine-Cava; González, como republicano, respaldado por el gobernador Ron DeSantis.