
LA HABANA- El espectáculo musical El Caballero de París, inspirado en el vagabundo enloquecido que transformó en una leyenda habanera, se estrena esta noche, a las 8 p.m., en el Teatro Karl Marx de la capital cubana.
La obra cuenta con coreografía de Eduardo Blanco y tendrá el atractivo de contar con las interpretaciones en vivo de dos reconocidos cantautores cubanos: Kelvis Ochoa, que reside en La Habana, y Descemer Bueno, radicado en Miami.
Ochoa y Bueno son los compositores de los 10 piezas de ritmos cubanos que motivaron igual cantidad de coreografías de Blanco, basadas en bailes tradicionales e interpretadas por bailarines de Danza Nacional de Cuba. En el montaje participa también el coro infantil Diminuto.
Homenaje a la cultura popular
«Quisimos hacer un homenaje a este personaje, que es muy cubano, de nuestra cultura y esta manera rescatamos además el musical, que está de vuelta ahora con esta propuesta”, declaró Ochoa, quien ha sido uno de los promotores de la iniciativa.
En el elenco están también la laureada actriz cubana Laura de la Uz y el humorista Ulises Toirac, quienes conducen la narración del musical.
La pieza recrea momentos significativos en la vida del gallego José María López Lledín, el nombre del Caballero de París, a partir del sueño de un niño que se acerca a su estatua de bronce, ubicada en la Plaza de San Francisco de Asís, en la Habana Vieja.
Para su coreografía, Blanco partió del libreto escrito por su amigo, el escritor español Tomás Maceira. La preparación del espectáculo es el fruto de cuatro meses de arduo trabajo en la preparación coreográfica y la integración de los actores sobre la escena.
Blanco agradeció el apoyo recibido de Alicia Alonso, directora del Balet Nacional de Cuba, como animadora fundamental para la realización de este proyecto.
El vagabundo más famoso
El Caballero de París es uno de los mitos que recorren la historia contemporánea de La Habana. Llegado a Cuba a los 15 años, en 1913, el joven trabajó en diversos empleos hasta que comenzsaron sus trastornos emocionales. Testimonios y reportes de la época coinciden en que perdió la razón cuando fue arrestado y remitido a la prisión del Castillo del Príncipe, en 1920, bajo la acusación de un crimen que no había cometido.
Luego de salir de prisión comenzó su vida de vagabundo habanero y llegó a figurar, junto a Bigote de Gato y La Marquesa, entre los personajes costumbristas que identificaron La Habana de los años 50.
Debilitado y enfermo, en 1977 fue internado en el Hospital Psiquiátrico de La Habana, donde fue aseado y atendido por un equipo médico. Falleció el 11 de julio de 1985 y fue enterrado en el Cementerio de Santiago de las Vegas en La Habana.
Sus restos fueron exhumados y transferidos al convento de San Francisco de Asis, donde actualmente descansan.
La puesta en escena de El Caballero de París permanecerá en cartelera del viernes 18 al domingo 20 de enero y regresará del 24 al 27.