
La selección cubana comenzó este sábado su ronda de juegos de preparación en Asia con una derrota de 2×1 ante Taipei de China.
La Thunder Series -como denomina la federación esta serie de fogueo- se inició este sábado con el partido entre Cuba y el equipo nacional de Taipei el Taichung Intercontinental Stadium. Este encuentro tendrá valor para el Ranking Mundial de Béisbol Masculino de la Asociación Internacional de Béisbol (IBAF) y será transmitido en vivo por la Televisión cubana.
Mañana domingo los cubanos se enfrentarán en el Taoyuan International Baseball Stadium a la selección de la CPBL, formada por jugadores de la selección de jugadores de la Liga Nacional (Chinese Professional Baseball League). El martes tendrán un segundo encuentro con los de CPBL en Taichung.
Al día siguiente el equipo antillano viajará a Fukuoka, Japón, para enfrentar a los Samurai Japan el 16 y 17 de noviembre en esa localidad y en Sapporo.
En esos dos partidos los cubanos se medirán a un equipo japonés integrado por jugadores profesionales representantes de cada uno de los 12 equipos que forman las dos ligas locales, los que también tendrán valor para el Ranking de la IBAF.
Hospitalidad asiática
La llegada de los cubanos a Taipei de China -un país con el que La Habana no tiene relaciones diplomáticas ni lo reconoce oficialmente como nación autónoma- fue asumida por los anfitriones con la tradicional hospitalidad asiática.
Al arribo, la delegación cubana celebró una rueda de prensa con la asistencia del tercer vicepresidente de la IBAF, Antonio Castro, hijo del ex Pelotero en Jefe; el mánager Víctor Mesa y el veterano jugador Yulieski Gourriel. Los acompañó el Alcalde de Taoyuan, John Chih-Yang Wu.
La bienvenida fue con flores. El equipo cubano también fue invitado a una academia para jugadores jóvenes, en el Taoyuan Stadium, donde ofrecieron clases de pitcheo, bateo, defensa y corrido de bases.
Todo encantador hasta ahí. Pero la verdad de esta gira la tendremos a partir de este sábado, porque luego de los resultados el equipo cubano tendrá que definirse y no habrá más opciones para probar fuerzas con selecciones profesionales de nivel antes del comienzo del III Clásico Mundial de Béisbol 2013, que está a la vuelta de la esquina.
Los rosters preliminares de 28 peloteros de los equipos que intervendrán en el Clásico Mundial serán revelados a comienzo de diciembre. Aunque se podrán hacer ajustes, fundamentalmente debido a lesiones que puedan producirse, la base de los equipos contendientes quedará conformada en apenas semanas, según lo informó Paul Archey, vicepresidente internacional de Operaciones de las Grandes Ligas.
Clásico Mundial a la vista
El seleccionado de Cuba que jugará en Asia viajó con un grupo de 29 peloteros, comandados por Víctor Mesa. Así que en ese grupo están casi todos los que integrarán el listado que la Federación Cubana de Béisbol deberá entregar en diciembre a la IBAF y que luego asistirán al Clásico Mundial.
Cuba chocará con un equipo de Taipei de China en vísperas de disputarse la clasificación al Clásico Mundial, por lo que se trata de jugadores preparados a toda capacidad. Los taiwanenses estarán bajo la batuta de Hsieh Chang Heng, un ex lanzador que ganó 101 juegos y perdió 80 en la pelota profesional, con experiencia como coach en los dos Clásicos anteriores.
Para el conjunto de Taipei de China el tope con Cuba es importantísimo, porque estarán en la cuadrangular que dará otro boleto por la zona de Asia, del 15 al 18 de noviembre, teniendo como rivales a Nueva Zelandia, Filipinas y Tailandia.
En los choques con los japoneses estarán seguramente numerosos jugadores del Torneo 2012, que concluyó la pasada semana con el triunfo de los Gigantes de Yomiuri, de la Liga Central, sobre el Hokkaido Nippon Ham Fighters, del circuito del Pacífico, en una serie de siete juegos.
Tras una serie de preparación de mentirita en México, donde el equipo marcó horas de vuelo pero terminó perdiendo al prometedor jugador de cuadro Roberto Carlos Ramírez, la novena cubana tiene esta oportunidad única de confrontar equipos de fuerza de cara al Clásico.
Después de este viaje al Oriente, los cubanos regresarán a la isla y cada cual se sumará a sus respectivos equipos provinciales para iniciar la 52 Serie Nacional el 25 de noviembre.
Y mirando el panorama actual de la pelota cubana y el rigor que han puesto en la preparación el resto de los conjuntos, no me parece que el equipo de Víctor Mesa esté suficientemente listo para el reto de marzo.
Pensando un futuro de normalidad
Ahora que cada país participante está conformando sus rosters para el Clásico Mundial vuelve inevitablemente a gravitar el caso de la «exclusividad cubana», con su gobierno -aquí en esta decisión no cuentan los directivos beisboleros- renuente a incorporar a jugadores nuestros que se destacan en ligas profesionales del extranjero, fundamentalmente en Grandes Ligas.
Cuba permanece como el único país entre todos los concursantes que impide a jugadores que militan en clubes del exterior a ser considerados para integrar su selección nacional, como ocurre con peloteros de Venezuela, República Dominicana, México, Panamá y Nicaragua.
No se trata solo de un problema de buscar la hegemonía en el deporte, sino también de preferencias para los aficionados cubanos que residen dentro o fuera de la isla.
¿Estará muy lejos el día en que atletas de ascendencia cubana puedan intentar ganarse un puesto y defender los colores nacionalesm dándole así un poderío mayor poderío a la novena criolla? ¿Podremos pensar alguna vez en la normalidad que permita esta opción para la pelota cubana, ahora que Raúl Castro va a dejar a entrar al país a los «deportistas desertores» ocho años después de que escaparon de la isla? ¿Hablamos de pelota o de política?
Me imaginé este año al catcher Alex Avila (Tigres de Detroit), al inicialista Kendry Morales (Angeles de los Angeles), a los jugadores de cuadro Alexei Ramírez, (Medias Blancas de Chicago) y Yunel Escobar (Azulejos de Toronto), al jardinero Yoenis Céspedes (Atléticos de Oakland) y a los lanzadores Aroldis Chapman (Rojos de Cincinnati) y Francisley Bueno (Reales de Kansas City), entre otros, luchando por convertirse en refuerzos para el conjunto tricolor caribeño de la patria donde nacieron o lo hicieron sus padres y abuelos.
En definitiva, siempre es reconfortante acercar los sueños a la realidad. Y alguna vez tendrá que volver la normalidad a Cuba y a su béisbol.