Rostros del altar político: De Marx a Fidel Castro en los congresos del Partido

Por Redacción CaféFuerte
Las efigies colgadas en el escenario presidencial de los congresos del Partido Comunista de Cuba (PCC) marcan como pocos atributos la época en que tocó sesionar a cada foro. Son los símbolos de movilización patrótica y comunión ideológica que se agitaron desde el poder en cada circunstancia.
Han pasado siete congresos desde 1975, cuando en plena efervescencia de la alianza socialista soviética y el compromiso con el marxismo-leninismo, se coló en la constitución «la amistad fraternal y la cooperación de la Unión Soviética». De trasfondo, nueve eran los rostros de veneración: Marx, Engels, Lenin, Martí, Maceo, Gómez, Mella, Camilo y Che Guevara.
La cortina se mantuvo intacta con sus muertos ilustres por dos congresos más. En 1991, tras el desplome de la Unión Soviética y el «socialismo real», la crisis ideológica generó una reducción minimalista de la representación: solo sobrevivieron Marx y Martí.
El V Congreso devolvió al altar de la presidencia a Lenin, Mella y el Che, en 1997.  El VI Congreso, 14 años después, pareció borrar toda imaginería de efigies, con Fidel Castro en retirada del puesto, y optó por el logotipo creado a partir de la foto del propio Castro tirándose de un tanque en Playa Girón, en el 50 aniversario de la epopeya.
En este VII Congreso, la cortina presidencial ha quedado reservada para fundadores. Renace Carlos Baliño, repite Mella, y por primera vez se incluye al rostro de un líder vivo, con todo el simbolismo que entraña: Fidel Castro. Tres fundadores del partido comunista, parece ser el elemento que los une. Una imagen de Fidel Castro como tótem del Partido Comunista. Una imagen de culto que es el preludio de la despedida.

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