Pedro Medina, ídolo del béisbol cubano

Ha muerto un titán del béisbol. Fue un pelotero de momentos cruciales, como guía detrás del plato y estratega del juego. Y también memorable por sus grandes swings y su espíritu de batalla en el terreno hasta el último aliento.

Por Modesto Agüero

Pedro Medina Ayón, uno de los mejores receptores del béisbol cubano de todos los tiempos y quien además acumuló fama de excelente persona dentro y fuera del terreno, falleció este lunes en La Habana, a los 73 años.

Medina había sido operado días antes debido a una oclusión intestinal y tras una complicación postoperatoria por trombosis mesentérica, lamentablemente no logró recuperars, de acuerdo con el parte médico.

«El médico», como le deciamos, nació el 19 de diciembre de 1951 en Guanabacoa, La Habana.

Debutó en Series Nacionales en 1972 con Industriales. Más tarde jugó también con Habana y Metropolitanos, y con Ciudad de La Habana en las desaparecidas Series Selectivas. Fue desde entonces memorable número 31 de los equipos capitalinos.

Medina escribió páginas inolvidables en el béisbol con el uniforme de Cuba, como su jonrón decisivo en la Copa Intercontinental de Edmonton 1981 frente a Estados Unidos. Desde entonces añadió a sus gentilicios el de Héroe de Edmonton.

Con la selección cubana también fué campeón en cuatro mundiales, tres panamericanos y dos centroamericanos y del Caribe, además de lograr una medalla de plata en La Habana, en 1982.

Fue un pelotero de los momentos cruciales, como guía detrás del plato, ecuánime y decidido, sabio en la conducción de los lanzadores y estratega virtuoso del juego. Y también memorable por sus grandes swings, su inteligencia como bateador y su espíritu de batalla sobre el terreno hasta el último aliento.

Con todo mérito, fue elegido entre los 100 mejores atletas cubanos del siglo XX.

Luego de su retiro como jugador, en 1988, fue entrenador y director. Estuvo varios años alejado del béisbol, pero retornó a los diamantes y logró coronarse campeón nacional al frente de Industriales en la temporada 1995-1996, y trabajó como asesor de la Comisión Nacional de Béisbol.

Como persona quiero recordarlo por su carácter siempre jovial y buen amigo.

En 2013 visitó Miami para participar en el reecuentro y juego de los veteranos de Industriales, que se convirtió en un acontecimiento histórico.

Medina inauguró junto al estelar lanzador de los Dodgers de Los Ángeles, Clayton Kershaw, una clínica de béisbol de las Grandes Ligas en el legendario «Victoria de Girón», en la ciudad de Matanzas, en diciembre de 2015.

En 17 temporadas jugadas en Cuba tuvo extraordinarios números: 295 de average, con 221 jonrones, 886 carreras anotadas, 869 impulsadas y 948 bases por bolas en 1,456 juegos.

Capturó a 331 corredores en un total de 776 intentos de robo, para un excelente 42.7%.

Por decisión familiar, sus restos serán cremados y la despedida se realizará en una ceremonia íntima. Mis condolencias a familiares y amigos más allegados, aunque está de luto toda la afición. Todo el béisbol cubano.

EPD, querido Pedro, te recordaremos siempre.

GRANDES MOMENTOS EN LA CARRERA DE PEDRO MEDINA

Compartir: