La administración de Donald Trump comenzará a rechazar beneficios migratorios de residencia permanente, permisos de trabajo y ciudadanía a aquellos solicitantes que se consideren asociados a “ideologías o actividades antiamericanas”, con verificación rigurosa de sus manifestaciones en redes sociales.
La decisión fue anunciada este martes como parte de la revisión de normativas y políticas del Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS), y constituye la más radical de las iniciativas implementadas por la agencia en su declarada misión de «restaurar la integridad del sistema migratorio y proteger la seguridad nacional».
En un comunicado, USCIS indicó que los cambios anunciados se inscriben en una actualización de las directrices del Manual de Políticas de la agencia federal sobre los factores que los funcionarios deben considerar en ciertas solicitudes de beneficios que requieren discreción a la hora de concederse.
La medida entrará en vigor de inmediato y se aplicará a las solicitudes pendientes o presentadas a partir de la fecha de publicación.
Entre los factores que los funcionarios valorarán en los formularios de beneficios, incluyendo el parole a extranjeros, está “cualquier participación en organizaciones antiamericanas o terroristas, así como el uso de la discreción en la adjudicación de ciertas solicitudes de beneficios donde exista evidencia de actividad antisemita”.
El documento advirtió que USCIS ha ampliado los tipos de solicitudes de beneficios que se someten a verificación en redes sociales, y las revisiones de actividad antiamericana se añadirán a esa revisión oficial.
“La actividad antiamericana será un factor abrumadoramente negativo en cualquier análisis discrecional”, enfatizó la declaración de USCIS.
El recrudecimiento de los procesos para otorgar beneficios migratorios está en consonancia con la ofensiva lanzada por USCIS para actualizar su Manual de Políticas sobre visados especiales, licencias de empleo, residencia permanente y peticiones de naturalización.
La formulación de nuevas normativas y guías de procesamiento ha marcado la nueva etapa de “línea estricta” en las operaciones de USCIS, luego de que el Senado confirmara a Joseph B. Edlow como director de la entidad, el pasado 15 de julio. Edlow es un ferviente partidario de las políticas de restricción migratoria y control de fronteras del presidente Trump, y jugó un papel protagónico en la formulación del polémico Proyecto 2025, junto al actual consejero de Seguridad Nacional, Stephen Miller.
Desde su nombramiento se ha agilizado la emisión de documentos para el trabajo de los funcionarios de la agencia, particularmente en lo concerniente a trámites de residencia permanente por lazos familiares, las entrevistas presenciales con funcionarios de adjudicación, los requisitos para el proceso de ciudadanía y hasta la política para los ajustes de estatus basados en la Ley de Protección del Estatus del Menor (CSPA).
La pasada semana, USCIS también anunció el restablecimiento de «un enfoque holístico» para evaluar la buena conducta moral (GMC) en las solicitudes de naturalización, con efecto inmediato desde el 15 de agosto.
Pero la medida de este martes tiene un mayor alcance en sus posibles implicaciones para los solicitantes, pues valida criterios que pueden derivarse de interpretaciones subjetivas por parte de los funcionarios de adjudicación.
¿Cómo se definirá el antiamericanismo? ¿Oponerse a las políticas de la administración Trump y a su lema de Make America Great Again pudiera considerarse una conducta antiamericana?
“Los beneficios de Estados Unidos no deben otorgarse a quienes desprecian al país y promueven ideologías antiamericanas. El USCIS se compromete a implementar políticas y procedimientos que erradiquen el antiamericanismo y a apoyar la aplicación de rigurosas medidas de selección e investigación en la mayor medida posible”, declaró Matthew Tragesser, portavoz de la agencia, adscrita al Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
El funcionario recordó que “los beneficios migratorios, incluyendo vivir y trabajar en Estados Unidos, siguen siendo un privilegio, no un derecho”.
El abogado de inmigración Willy Allen consideró la decisión de «altamente preocupante».
«Es peligroso cómo se va a definir lo que es una actividad antiamericana, y también peligroso cómo se va a investigar y cómo los funcionarios de USCIS van a acceder a las redes sociales y las comunicaciones personales de los solicitantes de beneficios», dijo Allen a CaféFuerte.
El expertó calificó de «capítulo inédito en los procedimientos de inmigración» la discrecionalidad concedida a funcionarios federales para determinar lo que son posibles actividades o pensamientos antiamericanos.
El USCIS considera que el cumplimiento de las leyes de inmigración por parte de un extranjero es un factor relevante para determinar si se justifica un ejercicio favorable de discreción, por lo que se valorarán las condiciones en que el solicitante haya respaldado, promovido, apoyado o de alguna manera adoptado las opiniones de una organización o grupo terrorista, incluyendo extranjeros que apoyan o promueven ideologías o actividades antiamericanas.
La actualización también aclara la manera en que se aplicará el “ejercicio de discreción” al adjudicar una petición o solicitud de inversionista EB-5 en casos que involucren amenazas al interés nacional, fraude, engaño, tergiversación y uso indebido delictivo.
La guía incorporada al Manual de Políticas de USCIS reemplazará cualquier normativa previa relacionada con los procesos de otorgamiento de beneficios migratorios.