
Por Raúl Arce
Después de más de medio siglo de ausencia -por decisión de su propio gobierno- y del balbuceo orquestado hace un año -que si voy, que si no voy- Cuba parece tener el camino expedito para reincorporarse, en febrero próximo, a la Serie del Caribe de Béisbol.
La información se difundió este martes desde Orlando, Florida, por vía de Joel Araujo, director de desarrollo internacional de las Grandes Ligas, quien confirmó el regreso de Cuba tras vencer «el último obstáculo que enfrentaba para volver a jugar en el torneo que dominó hace seis décadas”.
La autorización estaba en manos de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro -no del Departamento de Estado, como difundieron algunos medios. Contactado ayer luego del anuncio, un portavoz de OFAC declinó confirmar a CaféFuerte el anuncio, alegando la política de privacidad sobre licencias individuales.
Higinio Vélez cauteloso
La Federación Cubana de Béisbol (FCB) se mantuvo cautelosa aún. Higinio Vélez, presidente de la entidad, aparece hoy que Cuba está aún a la espera de la confirmación por parte de la la Confederación Profesional de Béisbol del Caribe (CPBC), que dirige el domnicano Juan Francisco Puello Herrera.
Vélez manifestó además al diario Granma que la confederación caribeña «debe comunicarnos bajo que condiciones se daría nuestra participación», que serían similares a las que prevalecen para Cuba en el Clásico Mundial.
Araújo adelantó que las Grandes Ligas han propuesto propuso realizar una invitación a un sexto equipo, pero aún no ha recibido respuesta de la CPBC.
Pero todo encaja en que el visto bueno para el viaje de Villa Clara -campeón de la 52 Serie Nacional- hacia Isla Margarita es ya un hecho.
En febrero de 2013, la urbe mexicana de Hermosillo fue la sede más reciente de estas lides, que reúnen a clubes campeones de cuatro torneos profesionales, y la pereza de las autoridades cubanas para responder una invitación de la confederación beisbolera del área malogró entonces su regreso.
Táctica dilatoria
La táctica de La Habana fue aquella vez dilatoria, decir que sí cuando ya había vencido el plazo de inscripción y los organizadores habían echado mano a un programa definitivo de competencias. Para que el calendario incluyera a un número par de participantes, Hermosillo barajó la insólita posibilidad de dar cabida, junto a los cubanos, a una escuadra… de Corea del Sur, como si la justa se trocara en una Serie del Caribe-Pacífico.
“Hermosillo está a solo 270 kilómetros del territorio estadounidense, y el temor a las deserciones podría decir la última palabra en la decisión de La Habana”, escribí entonces, y al parecer el vaticinio fue acertado.
Pero ahora las circunstancias y la realidad del béisbol en la isla son diferentes.
El próximo campeonato, donde parece que finalmente se romperá el corojo, está pactado para comenzar el 7 de febrero del 2014 en un territorio aliado del gobierno cubano: la nación venezolana. Si habitualmente las selecciones deportivas de Cuba viajan acompañadas por varios oficiales no precisamente beisboleros, en la Isla de Margarita, sin esfuerzo logístico alguno, esa cifra podría multiplicarse por decenas, pues es de sobra conocida la presencia allí de colaboradores cubanos de todas las esferas.
Desde su inatauración en 1949 y hasta 1960, los representantes cubanos ganaron en siete ocasiones la Serie del Caribe, comenzando por el Almendares, que triunfó en el torneo inaugural bajo las riendas de Fermín Guerra. Por tanto, Villa Clara llega a Isla Margarita con la historia a su favor.
Y precisamente en Venezuela el equipo escogido por los fanáticos derrotó este martes a la escuadra votada por los periodistas especializados 4×3 en el Juego de las Estrellas de la Liga Profesional de esa nación. El cubano Leslie Anderson, de la escuadra perdedora, se fue con un doblete y un ponche en dos turnos al bate, más una carrera anotada.