
La carta está fechada este 23 de enero, horas después de que un editorial del diario Granma negara que Villar Mendoza fuera preso político y hubiera estado en huelga de hambre.
El hombre, de 31 años, miembro de la Unión Patriótica de Santiago de Cuba (UNPACU), falleció el pasado 19 de enero en medio de numerosas denuncias de opositores sobre negligencias y maltratos de las autoridades carcelarias luego de que se declarara en huelga de hambre.
El documento, firmado por Elizardo Sánchez, líder de la Comisión, indica que si se obtienen garantías por parte de los órganos del Ministerio del Interior, esa organización buscará confirmar o descartar que:
– La muerte de Villar Mendoza, bajo custodia del Estado, era evitable.
– No se le ofreció «la atención médica adecuada desde los primeros días de su huelga de hambre en la prisión de alta seguridad de Aguadores».
– Fue sometido a castigo severo y confinamiento solitario bajo condiciones infrahumanas.
– Fue trasladado sólo seis días antes de su muerte, al Hospital Provincial de Santiago de Cuba.
– Debe esclarecerse el incidente de violencia doméstica de julio de 2011 y las razones por las cuales fue liberado y devuelto al «seno familiar a pesar de los posibles riesgos de una hipotética situación de violencia doméstica».
– Deben descartarse irregularidades en el tratamiento de los oficiales de la Seguridad del Estado involucrados en todo momento en el caso.