El presidente Donald Trump declaró este viernes que Estados Unidos tomará el control de Cuba «casi de inmediato» y sugirió que podría desplegar un portaaviones frente a las costas cubanas para someter al régimen imperante en la isla.
«Cuba, donde tomaremos el control casi de inmediato», dijo Trump durante un evento en el Forum Club de Palm Beach la noche del viernes.
La declaración pareció ser jocosa, pero de inmediato el presidente entró en otros pormenores que se alejaron de la broma.
Trump indicó que la «toma de Cuba» se realizaría tras el fin de la guerra contra Irán, señalando que Estados Unidos desplegaría uno de sus portaviones al regreso del Medio Oriente.
«A la vuelta de Irán, haremos que venga uno de nuestros grandes [buques], quizás el portaaviones USS Abraham Lincoln, el más grande del mundo, y haremos que se acerque y se detenga a unas 100 yardas de la costa cubana», dijo a los asistentes a la velada.
Comentó además que la mera demostración de fuerza bastaría para hacer que Cuba se rindiera. «Dirán: ‘Muchas gracias. Nos rendimos», dijo Trump.
«Cuba tiene problemas… Me gustaría terminar el trabajo», añadió el mandatario.
La declaración de este viernes es una de las tantas referencias hechas por el presidente durante los últimos meses respecto a una eventual intervención en Cuba, y se sucede horas después de que firmara una orden ejecutiva recrudeciendo las sanciones del embargo contra el régimen cubano.
En un mensaje difundido por X en ocasión de movilizaciones masivas a lo largo de Cuba por el Primero de Mayo, el gobernante Miguel Díaz-Canel reiteró que su gobierno está dispuesto a dialogar con Estados Unidos, pero dijo que no temen a las amenazas lanzadas por la administración Trump.
«Unidos todos, en cuadro apretado, demandamos paz y reiteramos nuestra disposición al diálogo sin condiciones. El miedo no come aquí”, escribió Díaz-Canel, quien presidió junto a Raúl Castro una concentración de manifestantes frente a la embajada estadounidense en La Habana.