USA TODAY: Administración Trump da ultimátum de dos semanas a Cuba para liberar a presos políticos

La exigencia fue presentada durante la reunión secreta de alto nivel, celebrada el pasado 10 de abril en La Habana, y el listado incluye a prisioneros como Luis Manuel Otero Alcántara, Maykel Osorbo y Alina López Miyares.
Edificio del Departamento de Estado en Washington DC. Foto: CF

La administración de Donald Trump ha dado a Cuba un plazo de dos semanas al gobierno cubano para liberar a prisioneros políticos de alto perfil como señal de buena fe en las negociaciones en marcha entre ambos países, según reveló este domingo el diario USA TODAY.

La exigencia fue presentada durante la reunión secreta de alto nivel, celebrada el pasado 10 de abril en La Habana, dijo la publicación citando una fuente familiarizada con las conversaciones.

Algunos de los nombres propuestos para su liberación incluían a Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Osorbo, artistas disidentes del movimiento San Isidro que fueron condenados en 2022.

Una fuente consultada por Café Fuerte confirmó que en la reclamación estadounidense también se incluyó el caso de la profesora cubanoamericana Alina López Miyares, condenada a 13 años bajo cargos de espionaje y quien atraviesa por problemas de salud; y múltiples de los prisioneros por manifestarse en las protestas masivas del 11 de julio de 2021.

Organizaciones independientes de derechos humanos sitúan en mas de mil la cantidad de presos políticos que permanecen en las cárceles cubanas. Un indulto de 2,010 prisioneros, anunciado en vísperas de Semana Santa por el gobierno de Miguel Díaz-Canel, ha beneficiado solo a una decena en la lista de condenados por motivos políticos, lo que ha generado fuertes críticas de activistas y organismos internacionales.

El reporte de USA TODAY, emitido al final de la noche de este domingo, es la más reciente nota de seguimiento al viaje de una delegación del Departamento de Estado a La Habana para reunirse con jerarcas del régimen, lo cual fue revelado inicialmente por la publicación Axios y replicado por otros medios estadounidenses.

El ultimátum se cumpliría hacia el 25 de abril, contando a partir de la fecha de la reunión.

Un portavoz del Departamento de Estado confirmó la realización del encuentro en Cuba y afirmó que la administración Trump «mantiene su compromiso con la liberación de todos los prisioneros políticos, incluidos Alcántara y Osorbo».

El funcionario hizo referencia a los comentarios realizados por Trump durante un mitin el 17 de abril, en los que aseguró que se avecina un «nuevo amanecer para Cuba», y señaló que el régimen debería «dejar de dedicarse a juegos» mientras se llevan a cabo conversaciones directas.

«El gobierno cubano dispone de una pequeña ventana de oportunidad para llegar a un acuerdo», añadió la fuente.

Citando la fuente de alto rango en el Departamento de Estado, USA TODAY dijo que miembros de la delegación estadounidense mantuvieron una reunión por separado con el teniente coronel Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto deRaúl Castro durante la visita.

Fue la primera vez que un avión del gobierno estadounidense aterrizaba en Cuba desde 2016, cuando el Air Force One llevó a Barack Obama en su visita de deshielo.

Los funcionarios habrían comunicado al gobierno cubano que la economía del país se encuentra en caída libre y que sus élites gobernantes disponen de una estrecha ventana de oportunidad para implementar reformas antes de que las circunstancias se deterioren de manera irreversible, explicó el funcionario del Departamento de Estado.

La fuente añadió que Trump está comprometido a buscar una solución diplomática —si esta fuera posible—, pero que no permitirá que la isla colapse hasta convertirse en lo que él considera una grave amenaza para la seguridad nacional, en caso de que los líderes cubanos se muestren reacios o incapaces de actuar.

Durante la reunión, Estados Unidos propuso llevar a Cuba los servicios de internet de alta velocidad de Starlink. No obstante, los funcionarios señalaron que La Habana debe implementar reformas que hagan que la economía cubana sea más competitiva y atractiva para la inversión extranjera. También insistieron en la necesidad de compensar a los ciudadanos y las empresas estadounidenses cuyas propiedades fueron confiscadas, así como en el levantamiento de las restricciones a las libertades políticas en la isla.

Todo indica que fue tras esa reunión cuando el nieto de Raúl Castro encargó a un empresario cubano que llevara personalmente una carta a la Casa Blanca, eludiendo los canales oficiales.

El hombre, llamado Roberto Carlos Chamizo González, fue interceptado en Miami, según informó el diario Wall Street Journal. Chamizo González es fundador de Havana Prestige, firma que opera un servicio de renta de autos de lujo y de alquiler de propiedades en La Habana. Al empresario, de 37 años, se le asocia también con El Patrón, un exclusivo proyecto de turismo rural en la isla.

Las tensiones entre Washington y La Habana han ido en aumento durante semanas, y Trump ha advertido reiteradamente sobre la posibilidad de una toma de Cuba mediante un control hostil.

En las últimas semanas, Trump ha declarado que cree que tendrá el «honor de tomar Cuba» y que Estados Unidos «podría hacer una parada en Cuba» una vez que termine con Irán.

Estados Unidos ha dado a entender en los últimos días que Trump todavía está sopesando sus opciones. USA TODAY informó el 15 de abril que la planificación militar para una posible operación liderada por el Pentágono en Cuba se estaba intensificando discretamente, en caso de que Trump diera la orden de intervenir. Posteriormente, se avistó un dron de vigilancia militar estadounidense sobrevolando cerca de Cuba.

Al ser preguntado sobre la planificación del Pentágono a bordo del Air Force One el 17 de abril, Trump respondió de manera críptica a un periodista: «Bueno, depende de cuál sea su definición de acción militar».

En un reporte previo, difundido este sábado, USA TODAY informó que la administración Trump se debate actualmente en un escenarios de opciones respecto a Cuba, las cuales van desde un acuerdo económico hasta una posible intervención militar, todas con riesgos políticos y consecuencias inciertas para ambas partes.

El diario mencionó que lanzar un ataque militar podría dejar a Estados Unidos cargando con una impopular misión de construcción nacional, mientras que llegar a un acuerdo con La Habana conllevaría el riesgo de pasar por encima de los congresistas cubanoamericanos, quienes rechazan la idea de negociar con el régimen cubano.

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