El enfermero Alex Pretti recibió disparos mortales por dos agentes federales tras resistirse al arresto, pero nunca empuñó un arma durante el incidente, concluyó un reporte oficial enviado este martes al Congreso de Estados Unidos.
El reporte es resultado de una revisión preliminar realizada por la Oficina de Responsabilidad Profesional (OPR) del Departamento de Aduanas y Protección Fronteriza (DHS/CBP) constituye la primera evaluación oficial sobre el tiroteo que causó la muerte de Pretti, baleado el pasado sábado durante una manifestación pública en Minneapolis, Minnesota.
Los informes básicos de incidentes como el emitido este martes deben publicarse dentro de las 72 horas posteriores a un tiroteo por parte de un agente. La OPR tiene normalmente asignadas investigaciones internas de mala conducta tras los tiroteos, las cuales deben distribuirse a los miembros del Congreso, según exige la ley.
“Estas notificaciones reflejan el protocolo estándar de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza [CBP] y se emiten de acuerdo con los procedimientos existentes”, dijo Hilton Beckham, portavoz de CBP en un comunicado distribuido a la prensa. “Proporcionan un resumen inicial de un evento que tuvo lugar y no transmiten ninguna conclusión definitiva ni hallazgos de la investigación. Son informes fácticos, no juicios analíticos, y se proporcionan para informar al Congreso y promover la transparencia”.
La revisión no menciona las afirmaciones anteriores del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de que Pretti «quería causar el máximo daño y masacrar a las fuerzas del orden».
Poco después del tiroteo, Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional, afirmó que Pretti había estado «empuñando» un arma, cuando en realidad los funcionarios de DHS no habían proporcionado ninguna prueba que respaldara esa afirmación, que luego fue cuestionada por videos de testigos.
Pretti fue desarmado antes de recibir los disparos y, según el informe, después del tiroteo un agente de la Patrulla Fronteriza «informó que tenía en su poder el arma de fuego de Pretti y posteriormente la descargó y la guardó en su vehículo».
La revisión presenta una cronología detallada de los hechos, basándose en grabaciones de cámaras corporales y documentación obtenida por CBP.
Estas son los hechos presentados cronológicamente en el documento:
• Aproximadamente a las 9 am del sábado, un agente federal fue confrontado por dos mujeres civiles que hacían sonar silbatos, según la revisión.
• Aunque el agente les ordenó que se apartaran de la carretera, no se movieron. El agente entonces las empujó a ambas, y una de las mujeres corrió hacia Pretti.
• Después de que el agente intentara apartarlas de la carretera y las mujeres no se movieran, el agente les roció gas pimienta.
• Pretti se resistió a los intentos de los agentes de CBP de detenerlo, lo que provocó un forcejeo.
• Un agente de la Patrulla Fronteriza gritó varias veces: «¡Tiene un arma!». Aproximadamente cinco segundos después, un agente de la Patrulla Fronteriza disparó su Glock 19, y un agente de CBP también disparó su Glock 47 contra Pretti.
• Aproximadamente a las 9:02 am el personal de CBP cortó la ropa de Pretti y le brindó asistencia médica, colocándole apósitos torácicos en las heridas.
• Unos tres minutos después, los servicios médicos de emergencia locales llegaron al lugar. Pretti fue colocado en una ambulancia y transportado al Centro Médico del Condado de Hennepin, donde el personal médico lo declaró muerto aproximadamente a las 9:32 am.
Este martes, el presidente Donald Trump culpó a Pretti por llevar un arma a la protesta contra la operación policial. Pero la víctima contaba con permiso para portar armas, lo cual es legal en Minnesota y nunca antes se cuestionó a partidarios de Trump y el movimiento MAGA cuando aparecían armados en sus actos de respaldo político.
De todas formas, Trump prometió realizar una «investigación muy honorable y honesta» sobre el caso.
A los reportes preliminares de la OPR le siguen regularmente investigaciones realizadas por personal interno, con participación de funcionarios del FBI.
El informe indica que, en cambio, el Departamento de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), una división del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), está investigando el incidente, mientras que la OPR revisa esos hallazgos, lo cual es actualmente tema de discusión interna.
Expertos y exfuncionarios federales consideran que HSI no tiene el mandato ni la experiencia necesarios para realizar investigaciones sobre el uso de la fuerza en casos de violación de derechos civiles.
La controversia por la muerte de Pretti ha desatado protestas masivas en Minnesota y alrededor del país, con fuertes cuestinamientos públicos al comportamiento de ICE y a la política de represión migratoria impuesta por la administración Trump.
Incluso el comandante de la Patrulla Fronteriza, Gregory Bovino, fue removido de su cargo por Trump como una medida para aplacar tensiones, mientras crecen las peticiones para destituir a la secretaria Noem.
El martes se difundieron declaraciones de Noem ratificando que todas sus acciones han sido cumpliendo directrices del presidente Trump y del asesor de Seguridad Nacional, Stephen Miller.