
Por Redacción CaféFuerte
Santiago Pedroso pensó que había pasado demasiado tiempo para que la justicia estadounidense se acordara de su condición de fugitivo en un país tan lejano como Filipinas. Pero se equivocó.
Pedroso, de 71 años, fue arrestado por el FBI en la Embajada de Estados Unidos en Manila cuando compareció para cumplir sus trámites de pasaporte, y traído el pasado miércoles de vuelta a Filadelfia, el lugar donde se le acusa del asesinato de una mujer en 1992.
El hombre, practicante de la santería y descrito también como «espiritista», tendrá ahora que enfrentar un juicio bajo acusaciones de asesinato y fuga para evitar su encausamiento, informó la fiscalía federal en Filadelfia.
El pasado jueves, Pedroso fue formalmente acusado por el asesinato de Dolores Alvarez , de 41 años, en el restaurante del hotel Hathaway Inn, en Germantown, el 21 de junio de 1992.
Era el Día de los Padres, poco después de las 6:30 p.m., y el local estaba repleto de comensales. La víctima esperaba para cenar con su amiga María Gómez , de 44 años y ex esposa de Pedroso.
Con cuatro balazos
Pedroso vivía cerca del restaurante y estuvo cenando allí con su hija, Raquel , de 17 años. Al salir, encontraron a Alvarez y Gómez que llegaban juntas al lugar. Solo tardaron unos minutos y Pedroso regresó con un arma de fuego para ultimar a Alvarez con cuatro balazos en la cabeza.
Los testigos dijeron entonces a la policía que mientras el hombre se encaminaba al restaurante, su hija gritaba desesperada tras él: «Papá, no; papá, no lo hagas».
Pero de nada valieron las súplicas. Tras los cuatro balazos, Pedroso se aproximó al cuerpo moribundo de la mujer y le disparó una vez más, según el reporte policial.
Entonces, con la sangre f’ria que había cometido el crimen, Pedroso salió del restaurante y desapareció.
La policía dijo que se trataba de un crimen pasional. Pedroso mató a Alvarez porque estaba viviendo con Gómez , quien fue la esposa del presunto asesino por 18 años y acababan de separarse.
Dos mujeres y él
De acuerdo los testimonios de amigos y conocidos, las dos mujeres habían comenzado «una vida juntas».
Tras esfumarse, el FBI comenzó la cacería de Pedroso a lo largo del país y en el extranjero.
«Buscamos al señor Pedroso, literalmente, por todo el mundo», dijo el agente especial John Kitzinger, quien lidera el Grupo de Delitos Violentos del FBI en Filadelfia, al diario Philadelphia Inquirer. «Seguimos pistas de investigación en Hong Kong , Singapur , Portugal, España , Malasia, México , Australia , Guatemala e Italia».
Pedroso tenía en Filadelfia un negocio de venta de objetos religiosos, lo que le permitió hacer contactos en numerosos países.
En un momento, el FBI lo localizó en México, pero las autoridades de ese país no procedieron a detenerlo.
Pasaporte de emergencia
Pasaron años sin noticias del fugitivo, hasta que el pasado 5 de septiembre compareció a la Embajada de Estados Unidos en Manila para solicitar un pasaporte norteamericano de emergencia.
«Estaba tratando de salir de Filipinas. Temía por su seguridad , por alguna razón , » dijo Kitzinger.
Cuando los funcionarios consulares revisaron su nombre, encontraron que había una orden de arresto contra él. Pedroso fue detenido cuatro días más tarde, cuando volvió a la sede diplomática para recoger su solicitud de pasaporte .
Las autoridades de Filipinas determinaron que había permanecido en el país asiático desde 1996, y que entró como polizón en una embarcación.
Pedroso está arrestado sin derecho a fianza y compareecerá el 9 de octubre en una audiencia preliminar ante un tribunal de Filadelfia.